Monopolio granate

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Nueva semana y nueva jornada en la que el Córdoba Balonmano se erige como el único representante cordobés que consigue la victoria en Primera Nacional. Y además, aprendiendo a sufrir. La entidad granate se ha propuesto regresar a la División de Honor Plata lo antes posible, y de momento marcha dominando de forma clara el Grupo F, tras sumar una racha reciente de tres victorias consecutivas, siendo indiscutiblemente el representante provincial más en forma de la categoría. Un nuevo triunfo que les alza aún más a la primera posición con 27 puntos, tres más que su inmediato perseguidor, el BM Maracena. Luego ya llegará la dura fase de promoción, aunque, de momento, el panorama es esperanzador.

Tensión y sufrimiento hasta límites insospechados tuvieron su recompensa en forma de dos puntos muy importantes para el cuadro granate en la cancha del BM Villafranca de los Barrios (18-19). Los cajistas, que fueron por encima la mayor parte del encuentro, tuvieron que sacar todo lo que tenían dentro para superar a un equipo extremeño que en su pista es un hueso muy duro de roer. Un final apretado, con tanto casi salvador de Nano, dio paso a la polémica con tarjeta azul incluida para Antonio Hidalgo.

El duelo respondió y tuvo todas las características que se le presuponían. Con preeminencia de las defensas sobre los ataques, la primera parte fue muy trabada y los guarismos bajos. Muestra de ello fue que el Cajasur tardó siete minutos en inaugurar su casillero, pero una vez abierta la lata, las cosas empezaron a ponérsele más claras. Gracias a una sucesión de exclusiones en las filas locales, todas justificadas tras un periodo de mucha dureza defensiva, el Cajasur cogió su máxima renta. Pero la realidad fue bien distinta, porque tras un tiempo muerto local, un parcial de 3-0 justo antes del descanso iba a dejar el electrónico en un apretado 8-9 que hacía prever una segunda parte de alta tensión.

Y así fue. De hecho, pese a marchar por delante en casi todo momento, el CBM sufrió mucho para certificar la victoria. Un desenlace de infarto, en el que Nano establecía el 17-19 a falta de treinta segundos, tras tiempo muerto de Escribano. Acto seguido, Antonio Hidalgo vio la tarjeta azul por una acción desmedida sobre un rival, pero al Villafranca ya sólo le dio tiempo a anotar desde los siete metros y poner el definitivo 18-19. Y viento de cara.

La cruz llegaría tanto para el Balonmano La Salle como para el Aguilar Aceitunas Torrent. Los lasalianos cedieron a domicilio ante el BM Triana (29-23), mientras que los aguilarenses no pudieron superar en casa al BM Alcobendas (25-27), un rival directo en la zona media. Unos resultados que les mantienen en la última y séptima posición respectivamente.

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