Golpea primero y no bajes la guardia

Javi Lara y Alfaro celebran un gol ante el Sanluqueño | LOF

Es una teoría tan vieja como el propio fútbol. Cierto es que no siempre funciona en la práctica. La infalibilidad es algo casi imposible en cualquier circunstancia de la vida. Sucede lo mismo en este caso. Pero si la lección es bien aprendida resulta más fácil alcanzar mejor nota. Como ocurre en los estudios: quien posa los codos sobre la mesa tiene más opciones de obtener buena calificación. A veces, incluso, basta con aprobar. Sobre todo cuando hay puntos en juego. Luis Miguel Carrión conoce la fórmula y el Córdoba parece haberla memorizado en lo que va de pretemporada. El técnico sabe de la importancia de cobrar ventaja antes e impedir que el rival te marque si no hay al menos dos goles de diferencia. Quizá posee tan profunda la idea porque la temporada anterior quedara demostrado que quien da primero goza de más posibilidades para no caer y alzar los brazos. Por el momento, el conjunto blanquiverde lo hace este período estival, donde cuenta por triunfos sus partidos y siempre después de marcar antes y guardar la ropa si la renta es mínima.

Golpea primero y no bajes la guardia. Ésa es la enseñanza que todo entrenador tiene preparada desde el principio para su equipo. En el caso del Córdoba, ese pensamiento cobra forma de imprescindible en cada clase tras la experiencia del pasado curso. No en vano, las estadísticas sirven, para eso sí, para hablar de virtudes y debilidades. El cuadro califal tuvo una muy grande de cada en la 2016-17. Si bien supo convertir casi siempre sus ventajas en puntos, apenas logró dar la vuelta a situaciones complicadas. Dicho de otro modo, el conjunto blanquiverde abrió el marcador en la mayor parte de los encuentros en los que sumó. Téngase en cuenta, por si acaso, que los datos son únicamente los relacionados al campeonato de Liga en Segunda A. De las catorce contiendas que finalizaron con triunfo, los cordobesistas comenzaron por delante en el electrónico en once. Ahí es nada. Sólo una remontada ante el Zaragoza (2-1) puso la excepción que confirma la regla antes de superar rentas desfavorables en las últimas dos jornadas del curso, ante el Rayo (1-2) y el Girona (2-1).

El Córdoba tuvo en ese rasgo su mejor virtud, la cual reforzó con la consistencia en labores defensivas. Siempre que ésa se dio. Mantener la portería a cero fue sinónimo de victoria casi en la totalidad de la temporada. La teoría falló, como es lógico, cuando no se asestó porrazo al rival: eso fue ante el Rayo (0-0) y el Numancia (0-0) en El Arcángel. Cuando los blanquiverdes recibieron gol en momento en que gozaban de renta favorable, resultó poco perjudicial si la diferencia era mayor de un tanto. Sucedió en Reus y Oviedo, por ejemplo, donde los de Carrión encajaron con un 0-2 en el tanteador. Si la ventaja era mínima, el empate suponía tal desenlace. Hasta en cuatro ocasiones le ocurrió al cuadro califal en la 2016-17 -el 3-3 ante el Lugo es la única salvedad en ese sentido-. Por tanto, la teoría completa vuelve a ser la aleccionada al comienzo: golpea primero y no bajes la guardia.

Una idea que tiene muy clara el Córdoba de Carrión en estos momentos. En ninguno de los cinco encuentros que disputó el conjunto blanquiverde hasta la fecha, en lo que va de pretemporada, se vio jamás por debajo en el marcador. Primer paso hacia el éxito en la práctica. Cuando obtuvo ventaja, supo incrementarla para asegurar el final agradable o bien se armó atrás. Sólo encajó ante el Écija y el Sanluqueño, y en ambos duelos venció por 3-1. En el primero, el tanto rival llegó con un claro 0-3 a favor; en el segundo, con un 0-2 tranquilizador -después llegó el remate de la faena para evitar disgustos-. También dio el segundo paso el cuadro califal, que con todo ahora tendrá que desarrollar la fórmula en la nueva campaña, la que arrancará el 19 de agosto ante el Cádiz (El Arcángel, 20:30). Porque, quiérase ver o no, lo hecho hasta ahora sólo influye en el ánimo y la confianza del equipo. No es poco, pero realmente no tiene valor cuantitativo en clasificación alguna.

En cuanto a los datos de la pasada campaña en este terreno, el Córdoba sólo sumó en nueve encuentros en los que el rival se adelantó. Tres concluyeron con victoria -los ya mencionados ante el Zaragoza, el Rayo y el Girona- y otros seis en empate. Ese guarismo supuso sólo el 36 por 100 de los partidos finalizados con algún punto para el cuadro califal. Se cuenta un total de 25 choques, toda vez que dos terminaron con equilibrio a cero en el marcador. Por otro lado, sólo una vez cedieron los blanquiverdes después de adelantarse en el tanteador. Fue en Tarragona, ante un Nàstic que logró voltear el gol inicial de los cordobesistas para ganar por 2-1. Está claro que es más fácil vencer, o al menos puntuar, si uno aprende a obtener ventaja y saberla defender después. En el camino se encuentra el equipo de Carrión.

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