Caio César, un valor seguro en Vista Alegre

Caio César, ante el Jimbee Cartagena en Vista Alegre

Demostrado está que todos y cada uno de sus integrantes son importantes. Así es por la relevancia que otorga el club, su cuerpo técnico más aún, al colectivo. Pero como es habitual existen jugadores con más protagonismo que otros. O con mayor peso dentro del conjunto, si se quiere así. Indudable es el rango, en este sentido, de Caio César en el Córdoba Patrimonio de la Humanidad. El brasileño es uno de esos futbolistas cuya aportación, por más que es excesiva, nunca sobra. La argumentación es positiva, claro está. Básicamente porque ofrece experiencia al grupo pero también, y esto no deja de ser importante, liderazgo en el vestuario. Un aspecto este último que es mucho más inestimable en una entidad como la blanquiverde, con menos de diez años de trayecto y apenas dos en Primera -va a por el tercero-.

La renovación del ala cierre, sorpresiva por la forma en que se produce, viene a elevar considerablemente el nivel del cuadro califal. Apenas un movimiento es suficiente para generar crecimiento, o al menos la perspectiva de un potencial mayor. Cuando es el propio entrenador, en este caso Josan González, quien lo expresa la duda no se da. Y el preparador de Puente Genil ya aseveró el martes, tras el grato anuncio del club, que el futbolista de Belo Horizonte es “fundamental” -“como ya demostró en la temporada anterior”, añadió-. No es para menos la consideración que le tiene el técnico, al igual que el Córdoba Patrimonio de la Humanidad como institución, pues tras su llegada, y después de su adaptación, Caio César fue, indiscutiblemente, una de las piezas más valiosas del equipo. Se convirtió en referente y fue uno de los principales partícipes de una meritoria salvación: fue justa pero no llegó hasta el último encuentro aun cuando los blanquiverdes superaron la decena de victorias.

“Supuso un antes y un después en el campeonato liguero”, aseveró Josan González sobre la incorporación del brasileño al conjunto blanquiverde. Así es, ya que tras unos primeros partidos con un rendimiento ligeramente más discreto -tampoco demasiado- el ala cierre se hizo a la idea del equipo y al funcionamiento deportivo de la máxima categoría española. Disputó 19 choques y anotó un gol. Pero esto son sólo números. Detrás de las cifras se esconde una actuación tan completa como esencial. De inicio, provocó una mayor seguridad defensiva, gracias al magnífico trabajo de compañeros como Pablo del Moral o Ricardo. Quizá facilitó la gran evolución del segundo a lo largo del segundo tramo del curso, cuando se destapó como un talento presente y no tanto de futuro. También otorgó nuevas posibilidades en ataque al cuadro califal. Vamos, en resumidas cuentas garantizó un equilibrio entre parcelas que fue imprescindible.

Y eso es sólo lo que se ve en el parqué. Después están las cualidades intangibles, que no se perciben tan fácilmente. “Además de todo lo que aporta dentro de la pista, nos ofrece un liderazgo silencioso que todo el mundo quiere seguir”, señaló precisamente Josan González a este respecto. Todo ello le convirtió en un hombre clave para que el Córdoba Patrimonio de la Humanidad certificara su continuidad por tercera campaña en la considerada mejor liga del mundo. Ahora el objetivo es un poco más ambicioso. Sin perder de vista la salvación, meta prioritaria del club, se crea la expectativa de dar un nuevo paso al frente y, al menos, lograr un afianzamiento más cómodo que durante la 2020-21. En ello piensa, si no en más, el brasileño. “Se busca perseguir grandes logros”, expresó Caio César tras hacerse oficial su renovación. Todo puede llegar pero siempre con calma. Lo que está claro es que el de Belo Horizonte es un valor seguro en Vista Alegre, y un motivo más para creer en la progresión de la entidad.

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21 de julio de 2021 - 05:30 h
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