El estudiante al fin se aplica

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Progresa adecuadamente. Como el alumno que comienza el curso entre bajas notas y llamadas de atención de los profesores. El Córdoba ya conoce el triunfo esta campaña y lo consigue gracias a quienes son sus menos habituales por el momento. El duelo era un examen en toda regla para el propio equipo, para Sandoval y también para los futbolistas, que tenían su oportunidad de reivindicar un hueco en el once. Lo hicieron la mayoría, pero sobre todo el debutante Blati Touré, que brilló. Además, Andrés Martín advirtió de que está preparado para ser uno más en este conjunto. Él fue el encargado de abrir el marcador ante un Nàstic de Tarragona que cedió finalmente por 2-0 con otro tanto de Piovaccari. El cuadro califal sigue adelante en la Copa del Rey, de forma que el estudiante demuestra que al fin se aplica.

Planteaba Sandoval el estreno copero de los blanquiverdes como un examen en todos los aspectos. El técnico lo veía tanto como un test a nivel colectivo: tocaba demostrar capacidad de superación para alcanzar el primer triunfo. Del mismo modo, lo presentó como una oportunidad de reivindicarse a los menos habituales. La respuesta por parte de los jugadores fue positiva, notable en algunos casos. Tal y como había anunciado el madrileño, el equipo cambió por completo respecto del último encuentro liguero ante el Alcorcón. Hecha la excepción, también desvelada, de Carlos Abad bajo palos. Esta rotación absoluta permitió ver por primera vez sobre el terreno de juego a Blati Touré, Luis Muñoz y Loureiro. Y el regreso de Aythami tras el toque de atención del pasado domingo. El canario volvió al once con el brazalete.

El sistema varió ligeramente de nuevo. Bambock se colocó entre la defensa y el centro del campo, mientras que Andrés Martín pasó a comandar la línea de ataque. Con todo, lo más importante en la primera parte fue la intensidad que impuso el Córdoba sobre un rival que ofreció, también con un once muy distinto al de Liga, una pobre imagen en el verde de El Arcángel. A ello sumaron los de Sandoval una presión adelantada y un alto nivel de entendimiento entre todos los futbolistas. El resultado fue la imposibilidad casi siempre del Nàstic de salir de su campo. Por si fuera poco, el choque se puso de cara para los califales en el minuto 4. Quezada sirvió desde la banda izquierda y tomó el balón Jaime Romero, que encaró y buscó el disparo. El balón rodó entre piernas en el área visitante y fue ahí donde apareció Andrés Martín.

Surgió el joven atacante como un soplo de aire fresco para convertirse en uno de los grandes protagonistas de una noche en la que poco a poco comenzó a brillar uno de los debutantes. Blati Touré decidió agarrar las riendas del equipo y estuvo tanto en las ayudas como en la creación. Dio sentido muchas veces al juego de un Córdoba que daba una mejor cara que en Liga. Su adversario era el colista, sí, pero conseguía dar buenas hiladas. Lo que fallaban eran las ocasiones, de forma que hubo que aguardar hasta el minuto 21 para ver el siguiente acercamiento realmente peligroso sobre la meta defendida por Isaac Becerra. El burkinés fue precisamente quien inició la jugada con una gran apertura en largo para Quezada, que sacó un centro raso con marchamo de tanto. Apareció De Nova para mandar a córner, donde terminó el balón tras pasear por línea de gol.

Después de un intento fallido de Quim Araujo, el Nàstic acabó con sus ataduras para medianamente equilibrar la balanza en el tramo final del primer acto. Fue así cómo logró su primer disparo entre los tres palos del partido. Era ya el minuto 24 cuando Javi Márquez de lanzamiento de falta obligó a intervenir por vez primera a Carlos Abad. De las Cuevas procuró incrementar la renta local en el 29, pero su tiro acabó muy desviado. Una pérdida de Loureiro pudo ocasionar problemas a los de Sandoval, pero su error terminó en susto sin más. Como cuando en el 40 el guardameta canario tuvo que estar atento para blocar un gran cabezazo de Uche a la salida de un córner. En realidad ésta fue la única aportación ofensiva de los catalanes al partido antes del descanso, al que se llegó con el 1-0 en el tanteador.

Tan examen era el duelo para el Córdoba como para el Nàstic, que lo demostró en la segunda parte. El cuadro tarraconense regresó de vestuarios más enchufado y se hizo poseedor del balón. Así, consiguió generar temor al respetable con una acción que quiso, y a punto estuvo, concluir con gol Uche. El atacante ganó la partida tras recibir un pase al espacio y buscó puerta. El balón, por fortuna para los de Sandoval, golpeó en el lateral de la red. De repente el estudiante aplicado era el conjunto catalán, que conseguía dar la vuelta a la situación en lo que al juego se refiere. Sin embargo, los blanquiverdes no estaban dispuestos a desaprovechar lo aprendido. Con el paso de los minutos retomó el control del choque y comenzó a aparecer de nuevo en torno a la portería visitante. Aunque fue el propio Isaac Becerra el que pudo levantarse dolor de cabeza. El cancerbero fue a atrapar un centro desde la izquierda de De las Cuevas y el cuero se le escapó de entre las manos. La acción conllevó un córner que no acabó en el 2-0 por muy poco tras un buen testarazo de Quim Araujo.

Definitivamente, el alumno que quería tomar ventaja era el Córdoba, que en el minuto 66 rozó el segundo tanto otra vez. Fue con un gran tiro desde el interior del área del joven Andrés Martín. En ese instante ya estaba en el césped Álvaro Aguado, con cuya entrada por Blati Touré Sandoval mostraba sus intenciones de dominar de forma más clara la posesión del balón. Más cerca estuvo aún de marcar Jaime Romero, que sirvió un centro que cobró forma de disparo de manera sorpresiva. El esférico golpeó en la madera y Gordillo respiró aliviado en el banquillo visitante. El preparador madrileño además ofreció la oportunidad de disputar sus primeros minutos a Sebas Moyano, que entró por un voluntarioso De las Cuevas. La ovación de la noche fue, sin embargo, para el goleador del partido.

Pese a contestar mejor a las preguntas, el cuadro califal no pudo evitar que el Nàstic también intentara alcanzar el aprobado. Así, Uche volvió a provocar inquietud a la grada en el 79 con un disparo que acarició la madera tras golpear en un jugador local. Los tarraconenses apretaron después de esta acción e intimidaron quizá en exceso a un Córdoba achicaba agua como podía. Lo hacía con el respaldo de la afición. Fali fue el encargado de generar escalofríos al cordobesismo y al propio equipo con un disparo de falta que murió en la madera. La incertidumbre creciente terminó en el minuto 92, ya en el añadido, gracias a Piovaccari, que hizo el 2-0 y llevó la calma a El Arcángel. El estudiante al fin se aplica y se gana el derecho de tomar alguna que otra Copa más.

FICHA TÉCNICA

CÓRDOBA CF, 2: Carlos Abad, Loureiro, Luis Muñoz, Aythami, Quezada, Bambock, Jaime Romero, Blati Touré (Álvaro Aguado, 65´), Quim Araujo, De las Cuevas (Sebas Moyano, 74´) y Andrés Martín (Piovaccari, 74´).

NÀSTIC DE TARRAGONA, 0: Isaac Becerra, Pol Valentí, Djetei, Cadamuro, De Nova, Javi Márquez (Fali, 60´), Dumitru (Brugué, 73´), Rocha, Abeledo, Tete (Luis Suárez, 64´) y Uche.

ÁRBITRO: Arcediano Monescillo (Comité Castellano-Manchego). Mostró cartulina amarilla a los locales Loureiro y Andrés Martín; y a los visitantes Djetei, Dumitru, Javi Márquez, De Nova, Pol Valentí y Luis Suárez.

GOLES: 1-0 (4´) Andrés Martín. 2-0 (92´) Piovaccari.

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la segunda ronda, a duelo único, de la Copa del Rey, disputado en el Nuevo El Arcángel ante 6.935 espectadores.

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