Un encargo con grandes retos para Emilio Vega

Emilio Vega, con Carlos González en el Córdoba-Elche. | MADERO CUBERO
El nuevo director deportivo del Córdoba asume la tarea de reconstruir al equipo y dotarlo de capacidad para luchar por el ascenso | De su labor dependerá que la afición recupere la ilusión

Colocada la primera piedra, el Córdoba iniciará los próximos días la construcción de su nuevo proyecto, que irá encaminado a recuperar los aires de fiesta en las Tendillas. “Nuestro único compromiso es subir a Primera División”, afirmó este viernes Carlos González en el acto mediante el cual el club presentó su campaña de abonados para la próxima temporada. El objetivo está claro en materia deportiva, donde la figura de Emilio Vega tendrá un importante peso, sino el mayor. La intención del presidente de la entidad califal es permitir que el leonés goce de la máxima responsabilidad posible en el ejercicio de sus funciones. El retorno al cargo del director deportivo, que por fin se anunció de manera oficial -era necesaria la rescisión de su contrato con el Elche-, significa el punto de partida para el curso que viene. No en vano, todas las decisiones partirán de él, hecho que provoca que el conjunto blanquiverde no haya dado ningún paso aún en lo que a la confección de la plantilla se refiere. El futuro inmediato del cuadro califal está en las manos del de Bembibre, que asume la responsabilidad en una segunda etapa plagada de retos.

El encargo que tiene Emilio Vega no es otro que la consecución del regreso a Primera del Córdoba, si bien antes ha de alcanzar logros diferentes. El primero será devolver la ilusión a una afición que terminó la temporada en la elite entre la decepción y el enfado después de que el cuadro califal cerrara el peor capítulo de su historia. Los guarismos fueron los que fueron, y las sensaciones también. Todo debe de quedar en el olvido a partir de las próximas fechas, en las que se comenzará con la configuración de la plantilla que tendrá como meta única el ascenso. Ese salto de categoría es el fin último y para que pueda ser alcanzado necesitará de medios. Es decir, de unos sólidos cimientos deportivos, que pasan tanto por el cuerpo técnico como por la plantilla. Corresponderá al leonés por tanto encontrar al hombre idóneo para pilotar la nave blanquiverde y dar forma a una tripulación capacitada para la aventura. Dicho de otro modo, habrá de configurar un equipo competitivo. Y lo tendrá que hacer a partir de un vestuario en el que continuarán pocos futbolistas del reciente curso. La reconstrucción será total.

Los retos que tiene por delante el director deportivo van ligados unos a otros de esta forma, ya que de sus decisiones dependerá que en efecto se regenere la ilusión entre los seguidores blanquiverdes y, claro está, que haya un proyecto consistente. Así las cosas, el primero de todos será la elección del entrenador que dirija al Córdoba de la temporada 2015-16. En ese sentido, Emilio Vega cuenta con el aval de haber sido en modo alguno el descubridor de Paco Jémez. El técnico cordobés recaló en la entidad allá por 2007 con apenas un puñado de partidos al frente del Alcalá -de Henares- en Tercera. El tiempo permitió entender que el leonés no se equivocaba, o no del todo, en la designación del ahora preparador del Rayo Vallecano. En la actualidad, son muchos los nombres que aparecen como candidatos a ocupar el banquillo de El Arcángel. Son varios y todos de diferente perfil, si bien el que buscará el club será el de protagonista, tal y como apuntara este viernes Carlos González. La lista es amplia y en ella están Oltra, Francisco, Paco Herrera, Anquela, Bordalás o Setién, que es uno de los últimos en sonar. Sea como fuere, la última palabra la tendrá Vega.

Pero la elección del técnico será sólo un primer paso antes de que el director deportivo encare su mayor reto: la confección de la plantilla. La renovación será total en ese sentido, por lo que la labor será ardua y complicada para el de Bembibre, que tendrá que comenzar por resolver qué futbolistas de los que cuentan con contrato con el club califal seguirán y cuáles no lo harán. Es decir, habrá de realizar una criba dentro de un vestuario en el que de entrada habrá unos cuantos jugadores de los que participaron en la campaña en Primera y todos los cedidos por la entidad. Algunos saldrán y ahí la tarea será hallar una resolución rápida y beneficiosa. O lo que es lo mismo, que no resulte costoso para el Córdoba el final de determinadas vinculaciones. Respecto de esta situación surgen diferentes cuestiones, como por ejemplo, qué sucederá con Xisco o si la portería se mantendrá sin cambios, con Juan Carlos y Saizar. No son pocos los movimientos que se prevén en esa dirección dentro de una puerta giratoria que al mismo tiempo tendrá que funcionar con el mayor acierto posible en lo que a incorporaciones se refiere. Y puede que sea éste el capítulo más difícil en la segunda historia de Emilio Vega como director deportivo cordobesista, pues tendrá que dar con los hombres adecuados para un plantel que se verá remodelado por completo. En los próximos días, probablemente las líneas maestras del nuevo proyecto se vayan conociendo, también porque el leonés será presentado y tendrá oportunidad de ofrecer un esbozo de su plan.

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