La derrota colectiva: Sandoval, despedido

José Ramón Sandoval se lamenta en el banquillo | MADERO CUBERO

Todo le sale mal. Lo que intenta y lo que no. Lo que prepara y lo que improvisa. El Córdoba perdió una oportunidad para salir de los puestos de descenso y ganó nuevos problemas que añadir a su colección. Las consecuencias han sido inmediatas: Sandoval ya no es entrenador del equipo. El club anunció su cese minutos después de consumarse una derrota en un partido crucial. Volantazo. La tragedia es para el Córdoba, que tiene que seguir chapoteando en el fango y luchando por su vida en todos los órdenes: desde el deportivo, donde las taras son evidentes, hasta el institucional, que se viene quedando en un segundo plano aunque es el origen de todo. El Córdoba no jugó un mal partido, pero no le bastó ni para empatar. La magia de El Arcángel se diluyó bajo el aguacero y la crudeza de una situación que exige pulso firme y pellejo duro. A partir de ahora finaliza un ciclo y se inicia otro, cuyas consecuencias serán imprevisibles.

Dos goles del Cádiz en el último minuto dejaron al Córdoba sumido en la miseria. Decir que los blanquiverdes merecieron más puede ser un consuelo para algunos. Seguramente es verdad. Como también lo es que la Segunda División es para listos y el Córdoba estuvo especialmente despistado cuando menos le convenía. Al final tenía un empate en la mano, que no parecía mal botín ante un adversario enrachado y a la vista de los contratiempos que se le presentaron a los locales el inicio del pleito. Pero todo se fue al traste.

A Sandoval se le agrandó la necesidad de reformas en la defensa en las vísperas del partido. Volvió a la portería Carlos Abad y en el centro de la zaga suplió Álex Quintanilla a Luis Muñoz, fuera de combate por un esguince de tobillo. En la banda derecha hubo retoque con el ingreso de Miguel Loureiro, que conllevó un sitio en la grada del estadio para el capitán Fernández, que “no podía ni calzarse las botas”, según desveló el club, después de haber sufrido un fuerte pisotón en el último entrenamiento que le había dejado el pie hinchado. Sólo repitieron con respecto al partido en Mallorca el canario Aythami y el zurdo Javi Galán, el defensa menos defensa de todos. En un partido que se presentaba con la obligación de ganar, los focos se concentraban en la punta. Piovaccari, el nueve más utilizado, estaba disponible tras cumplir su sanción. Pero el italiano empezó en el banquillo, igual que Erik Expósito, porque a Andrés le enviado por la mañana a competir -y lo hizo con acierto, pues marcó un gol y su equipo ganó- con el filial de Tercera División a Coria del Río. Sandoval insistió con Jovanovic arriba y la ofensiva coral con De las Cuevas y Jaime Romero dejándose ver. Un bonito plan que no sirvió para nada porque antes del cuarto de hora el escenario era otro.

A los siete minutos, Jaime Romero cayó de mala manera tras la entrada de un rival y, con el rostro ensangrentado, pidió el cambio. Sandoval metió en el campo a Luismi Quezada y adelantó la posición de Javi Galán. Antes del cuarto de hora, Jovanovic se puso la mano en la parte de atrás del muslo, se dejó caer al césped y dirigió hacia la banda una mirada que no dibujaba tan bien la tragedia como la que puso el entrenador blanquiverde cuando se dio cuenta de que tendría que agotar la segunda sustitución. Introdujo a Piovaccari y el panorama quedó condicionado por completo. A la papelera los apuntes. Tocaba improvisar.

Con más garra que método, el Córdoba se aferró al partido con los gritos de ánimo de sus aficionados, que se dieron cuenta de cómo estaban las cosas. Los anfitriones tuvieron su primera ocasión a los ocho minutos. Un centro de Galán lo remató de cabeza De las Cuevas y Jovanovic tocó el balón, que se estrelló en el poste. A los 16 minutos, un disparo de Aguado lo desvió Cifuentes. El Cádiz, bien colocado y tranquilo, esperaba su ocasión. Se empleaba sin contemplaciones en la defensa, con el liderazgo de Sergio Sánchez y poca intención de correr riesgos.

El cuadro amarillo tuvo su primera llegada clara en el minuto 30, con un centro de Rober Correa que despejó de puños Abad, con un par de remates cadistas posteriores en una acción embarullada. En la contra, Piovaccari sirvió la pelota a Javi Galán y el lanzamiento del pacense se marchó fuera. El Cádiz se zafó del control local y empezó a tocar más el balón, explotando especialmente la banda de Salvi, que lanzó algún centro al área sin que el asunto fuera a mayores.

Tras el intermedio llegó una puesta en escena vibrante, con un intercambio de golpes en el que el Cádiz fue el primero que hizo daño a su adversario. Manu Vallejo se zafó de Álex Quintanilla con un giro rápido, combinó la pelota con Lekic y batió de manera inapelable a Carlos Abad en el minuto 50 con un disparo fortísimo. La réplica fue inmediata. Apenas un minuto después, el Córdoba empató en una acción individual de Miguel de las Cuevas, que soltó un zapatazo ajustado al palo que sorprendió a Cifuentes. El alicantino despachó una tarde conmovedora. Se dejo el pellejo sobre el césped. Como Piovaccari, que presionó y estuvo a todas dentro de sus limitaciones. Nadie podrá reprochar falta de esfuerzo a los cordobesistas, que dan lo que tienen. La efervescencia se disipó para ir dando entrada a un juego más especulativo, con ambos equipos muy concentrados en no cometer errores atrás. El empate no parecía un mal plan para ninguno de los dos.

El Córdoba tuvo una ocasión clarísima en el minuto 71 en una falta al borde del área lanzada por Miguel de las Cuevas, cuyo golpeo superó la barrera y sorprendió al meta Cifuentes, que vio cómo la pelota chocaba en el larguero y posteriormente botaba en la misma línea de gol. El Arcángel contuvo la respiración. Ambos técnicos abordaron el tramo final del encuentro con ambición. Sandoval retiró a Javi Lara para dar un sitio en la punta a Erik Expósito mientras que Cervera recurrió a su goleador Aketxe para suplir a un extenuado Salvi. Y de las botas del delantero vasco nació el 1-2 para el Cádiz. Botó un saque de esquina y llegó el argentino Marcos Mauro para rematar de cabeza el fondo de la portería cordobesista. Era el último minuto del partido. Con los locales mentalmente noqueados, el Cádiz logró el tercero de la tarde con la firma de Ager Aketxe. El vizcaíno terminó poniendo el toque de autor a un resultado que dispara al Cádiz y deja muy malherido al Córdoba.

FICHA TÉCNICA

CÓRDOBA, 1: Carlos Abad; Loureiro, Aythami, Álex Quintanilla, Javi Galán; Álex Vallejo, Javi Lara (Erik Expósito, 77'), Aguado, De las Cuevas, Jaime Romero (Luismi Quezada, 7'); Jovanovic (Jaime Romero, 12').

CÁDIZ, 3: Cifuentes, Rober Correa, Marcos Mauro, Sergio Sánchez, Brian Oliván; Garrido, José Mari; Salvi (Ager Aketxe, 78'), Manu Vallejo (Carrillo, 74'), Jairo; Lekic (Álex Fernández, 57').

ÁRBITRO: Pérez Pallas (Comité Gallego). Amonestó con tarjeta amarilla al visitante Marcos Mauro.

GOLES: 0-1, min. 50: Manu Vallejo. 1-1, min. 51: Miguel De las Cuevas. 1-2, min. 89: Marcos Mauro. 1-3, min. 90: Aketxe.

INCIDENCIAS: Partido de ida correspondiente a la décimo cuarta jornada del campeonato nacional de Liga 1/2/3, disputado en el Estadio Municipal El Arcángel ante 13.727 espectadores.

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