La cura de Sandoval: las cifras del milagro

Sandoval durante el Córdoba -Sporting de Gijón (3-0) en El Arcángel | ÁLEX GALLEGOS

Los ecos de la celebración todavía resuenan. El Córdoba, desde la propiedad hasta el último de los aficionados, se ha ganado el derecho de festejar. Como hiciera el sábado en El Arcángel, que fue escenario de una de las mayores explosiones de júbilo que se recuerden. No era para menos. El conjunto blanquiverde va a seguir en Segunda A otra temporada después de que sólo unos meses antes pareciera imposible. Remontó 13 puntos más un average -el del Nàstic-, que eran los que marcaban la distancia con la permanencia, en una trayectoria admirable. Un hito que cuenta con varios artífices, pero tiene especialmente un nombre propio. Es el de José Ramón Sandoval, que con su llegada reactivó al cuadro califal para llevarle a conseguir un milagro. La cura del técnico se sustentó en unas cifras de vértigo. De entrada, el equipo sumó en las 16 jornadas en las que lo dirigió el madrileño 32 puntos, que son 13 más que en las 26 anteriores. Ahí es nada.

Cuando Sandoval firmó con el Córdoba, el reto era complejo. El conjunto blanquiverde sumaba 19 puntos y estaba a 11 de la permanencia, que entonces limitaba el Almería (30). La situación fue a peor tras su primer partido al frente: el Granada, entonces aún entrenado por Oltra, venció en El Arcángel y el objetivo pasaba a estar a los famosos 13+1 del Nàstic (32). Pero jamás hubo rendición y ante el Valladolid, cuando todo iba encaminado a una derrota que dejara al equipo en un punto de difícil retorno, comenzó la remontada. Desde entonces el cuadro califal sólo perdió tres partidos más y apenas empató dos. El resto de jornadas las contó por triunfos. Hasta alcanzar un total de diez en 16 encuentros -con el choque con los nazaríes incluido-. Una decena de victorias que es precisamente el doble de las que consiguiera la escuadra cordobesista en los anteriores 26 duelos ligueros. El madrileño superó con creces, tras golear al Sporting (3-0) en la despedida del curso, a sus tres predecesores juntos.

Aprendió a ganar el Córdoba, que de esta forma también se acostumbró a sumar con más asiduidad y mejor cuantía. En las 26 jornadas anteriores, entre Carrión, Merino y Romero consiguieron acumular 19 puntos. En las últimas 16, con Sandoval hizo 32. Los datos hablaban, y hablan, por sí solos. Y son la base de una permanencia con tintes históricos. De los cinco triunfos que tenía en su casillero el cuadro califal antes de la llegada del preparador de Humanes, tres los logró con el técnico catalán al inicio del campeonato. Su balance lo completaron siete derrotas y ningún empate. Quien no aportó botines de tres puntos fue Juan Merino, que cerró una gris etapa en El Arcángel con tres igualadas y cuatro duelos perdidos. Mientras, el joven entrenador cordobés (Jorge Romero) aportó otros dos triunfos y un empate. El equipo perdió seis choques bajo su mando. Con Sandoval, todo cambió. A las diez victorias mencionadas sólo se pueden sumar un par de equilibrios en el tanteador y apenas cuatro tropiezos -tres de gran dureza, cabe reseñar-.

Para conseguir dichas cifras, el madrileño dibujó una doble línea a seguir: potenciar la capacidad ofensiva del equipo y apuntalar su defensa -o más bien el trabajo defensivo, en general-. La propuesta dio resultados. El Córdoba marcó en los últimos 16 partidos del ejercicio liguero un total de 27 goles y encajó 16. En el primer plano, el dato goza de mayor significado si es comparado con el de las anteriores 26 jornadas. El cuadro califal anotó 30 tantos antes de la llegada de Sandoval. Dicho de otro modo, con el de Humanes al frente vio puerta sólo tres veces menos en diez encuentros menos. En lo que se refiere a las ocasiones en que fue batido, el conjunto blanquiverde venía de ser el más goleado de la categoría con la friolera de 49 dianas en contra. Tenía entonces un promedio de 1,88 goles encajados por choque. Este porcentaje cayó en la época de la remontada a uno. Y porque en algún que otro duelo sufrió más de lo habitual, como ante el Huesca (4-2). En cuanto a los tantos a favor, los cordobesistas pasaron de 1,15 por enfrentamiento a 1,69.

Tienen los guarismos en las dos áreas otros tantos fundamentos sobre el césped, más allá de los ya citados. En materia defensiva, el Córdoba rebajó su cifra de goles en contra también en parte por las veces que mantuvo su puerta a cero. Lo hizo en seis encuentros de 16 y Sandoval también superó a sus tres predecesores en este dato, pues en las 26 jornadas anteriores el equipo sólo consiguió dejar sellada su portería en cinco ocasiones: tres con Carrión y dos con Romero. El mérito lo sumó el técnico en la última fecha del campeonato, al impedir el cuadro califal que el Sporting marcara. Por otro lado, la cifra de dianas a favor creció no sólo porque Sandoval explotara lo máximo posible el potencial atacante del conjunto blanquiverde sino porque éste batió un récord propio de la mano del de Humanes. La escuadra cordobesista encadenó un total de 18 partidos con gol a favor. Dos fueron los últimos con Jorge Romero en el banquillo, los restantes con el madrileño -con el que, por tanto, siempre marcó-.

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