Comienza el baile en los banquillos

Rubén Albés, ya exentrenador del UCAM Murcia | UCAM MURCIA

La cuerda se rompe siempre por el mismo extremo. Es un tópico pero también se trata de una realidad. Si los resultados no son los deseados la medida habitual es el cese del entrenador. Tal circunstancia es la que se ha producido ya esta semana dentro del Grupo IV de Segunda B. Dos técnicos han sido destituidos tras la séptima jornada de la competición en que se encuentra el Córdoba. Ellos tienen el dudoso honor de ser, a la vez, los primeros preparadores cesados de la temporada. Son Rubén Albés y Santi Amaro, que han dejado de ejercer en el UCAM Murcia y el Mérida, respectivamente. El motivo no es otro que la mala situación deportiva de ambos equipos.

Comienza por tanto el baile en los banquillos. Los primeros despidos se han producido pronto pero tampoco tanto como se acostumbraba últimamente en el fútbol español. Quizá resulte sorprendente, eso sí, el caso de Rubén Albés. Su destitución ha tenido lugar después de que el UCAM Murcia haya encadenado tres jornadas sin conocer la derrota. Esta dinámica sucede a otra más negativa: dos puntos en los cuatro primeros encuentros del curso. El conjunto murciano está fuera del descenso pues se sitúa en decimotercer lugar con siete puntos. También es verdad que iguala con el play out y apenas tiene un punto de ventaja respecto de la zona de peligro.

Pese a que el UCAM parecía mejorar ligeramente los números no convencen lo más mínimo a su directiva. Más que nada porque la entidad murciana partía esta campaña, como la anterior, con el objetivo de luchar por el ascenso. De hecho en verano se veía al cuadro universitario como uno de los más claros aspirantes a conseguir una de las cuatro plazas de play off en el Grupo IV. El curso pasado, por cierto, acabó en quinta posición por el gol average con el Badajoz. La paciencia se agotó de esta forma para con Rubén Albés, que fue destituido el lunes.

El malagueño Miguel Rivera, ha sido el elegido para suplir al joven entrenador en La Condomina. El preparador andaluz tiene un amplio recorrido, durante el que ha dirigido a equipos como el Écija o el filial del Almería, quizá sus dos etapas más destacadas. Ahora asume el reto de reflotar al UCAM para meterlo en la pelea que ansía, la del play off. No es éste el objetivo del Mérida, principalmente porque está de regreso en la categoría tras su ascenso la pasada campaña. Su salto desde Tercera le convierte en un rival llamado a pugnar por la permanencia. En eso es en lo que está pero con más problemas de los esperados. Al fin y al cabo, el cuadro extremeño no deja de ser uno de los importantes en la división de bronce.

La vuelta a Segunda B la logró el Mérida en la 2018-19 tras una liga regular más que admirable. El conjunto del estadio Romano accedió al play off como campeón de su grupo en Tercera, el XIV. Después ascendió a la primera en la eliminatoria de líderes que disputó ante el Socuéllamos y que estuvo muy igualada. Tanto que los partidos terminaron con sendos empates a cero. El entrenador entonces era Santi Amaro, que el lunes también supo de su destitución. El tiempo se le agotó al técnico en apenas siete jornadas, en este caso porque su equipo se encuentra antepenúltimo con cinco puntos. Un triunfo, dos empates y cuatro derrotas es el balance de los pacenses por el momento en su retorno al Grupo IV. En este caso el relevo lo toma Diego Merino, joven preparador emeritense.

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9 de octubre de 2019 - 08:00 h