Un curso para aprender

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Una derrota, tan sólo una en nueve meses, ha privado al Córdoba BM infantil femenino de acceder a la fase final del Campeonato de España. Tras ser campeonas de liga provincial y de Andalucía, las granates jugaban el Intersector en casa, pero una mala segunda parte ante un gran rival como el BM Elda Prestigio dejó a las de Mario Ortiz con la miel en los labios, aunque con la satisfacción de saber que lo dejaron todo sobre la pista, apoyadas por una grada de Fátima que asistió a una preciosa fiesta de colorido y aficiones.

Empezaron las cosas bien para las guerreras granates, ya que el primer partido era ante el rival a priori más accesible, el Ramón y Cajal de Ceuta. El resultado final de 19-7 manifestó la diferencia existente entre ambos equipos, y a las cordobesas les quedaba recuperarse bien para la batalla del sábado, que iba a resultar casi decisiva.

De hecho, la victoria del Elda sobre Pozuelo el primer día convirtió al CBM-Elda de la segunda jornada en una final anticipada. Las califales controlaron el partido en la primera parte, manejando rentas de hasta tres goles, pero solo pudieron marcharse al descanso con una mínima ventaja (8-7). Las eldenses, con gran planta física y calidad individual, salieron de vestuarios muy fuertes y endosaron al CBM un parcial de 0-3, pero las cordobesas se recuperaron y a falta de quince minutos para el final vencían por 12-10. No obstante, en ese momento, el Elda puso la directa y desarboló a las granates hasta el final, llevándose el partido por 16-23 de manera justa.

Sin embargo, el club cordobés denuncia una actitud, a su juicio poco deportiva, desde el banquillo rival. “Mención aparte merece el tiempo muerto solicitado por la entrenadora alicantina, ganando su equipo de seis goles a falta de cuarenta segundos. Un gesto feísimo e irrespetuoso que no tiene explicación alguna por parte de Vanesa Amorós y de su cuerpo técnico, incluido el propio presidente eldense. Vanesa Amorós es, entre otras cosas, medallista olímpica en Londres 2012, pero demostró un importante déficit de clase, al igual que sus ayudantes”, argumentan desde el Córdoba Balonmano.

Con el Intersector ya perdido, al Córdoba BM le quedaba la honrilla de vencer en el tercer partido al Pozuelo de Calatrava y acabar como subcampeón en la cita nacional en Fátima. En un gran partido de todo el equipo, las granates se impusieron de manera clara por 26-11 para darse una última alegría. De esta forma, a la generación del 2003 le queda seguir trabajando porque aún restan cuatro años de ciclo formativo, y no hay duda de que este grupo de jugadoras le van a seguir dando muchas alegrías a la entidad.

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