Alegría en la puesta de largo del Peñarroya

Jugadores del Peñarroya tras la primera victoria de la pretemporada.

Ya se inició la pretemporada para el Climanavas Agrometal Peñarroya, el que será el máximo exponente del baloncesto cordobés en la categoría masculina durante la próxima campaña. Pero no solo en lo que a entrenamientos se refiere, sino que la entidad minera comenzó este fin de semana su ronda de amistosos, que tendrá un marcado acento provincial. La plantilla, que este curso estará dirigida por Pablo Orozco, tuvo su puesta en marcha en la capital, escenario que se repetirá durante las próximas semanas, ya que el club ha programado una agenda de enfrentamientos contra equipos cercanos. El propósito, sin duda, es la permanencia en la categoría, aunque la ambición pasa igualmente por cotas mayores una vez que se alcance dicho objetivo. Es más, el desenlace del curso anterior dejó muestras de la capacidad del equipo, que sin embargo ha sufrido una importante remodelación durante el mercado estival. 

En efecto, el club peñarriblense ha apostado claramente por el producto cordobés y así ha quedado reflejado en la configuración actual del plantel, con acento íntegramente de la provincia. Eso sí, cabe puntualizar que el club continúa rastreando el mercado y tiene aún huecos por rellenar en la plantilla, que muy posiblemente se confirmen con jugadores de talla internacional, los cuales se incorporarían una vez que esté más cercano el inicio de la temporada.

De momento, Orozco trabaja con Luis Rodríguez, Diego Viera, Luis Antonio Rodríguez, Pepe Varo, Juan Gabriel García, Ángel López, Marcos Espinosa, Gonzalo Orozco, Joselito, Rafa Sánchez y Arturo López, aunque la incorporación de éste último aún no se ha hecho oficial por parte de la entidad, y el mismo no estuvo presente en el primer amistoso. 

Sea como sea, el estreno trajo la primera alegría, ya que el Peñarroya comenzó su andadura haciendo efectiva su condición de favorito ante un Colegio Virgen del Carmen de categoría inferior. En concreto, se trata de un equipo recién ascendido a N1. El partido, disputado en la pista colegial, llegó tras pocas sesiones de trabajo y se desarrolló en los niveles esperados, en los que la falta de ritmo influyó en el juego de los de Pablo Orozco. El técnico califa movió con asiduidad el banquillo y matizó en numerosas ocasiones con sus jugadores diferentes lances del juego. Así, tras unos primeros minutos con mínimas ventajas para el conjunto local, el Peñarroya le dio la vuelta al resultado y ya siempre estuvo por delante en el electrónico. Eso sí, las diferencias nunca fueron elevadas llegando a su conclusión con un 58-70.

Esta misma semana continuarán los entrenamientos con la intensidad propia de pretemporada en la que la puesta en valor del tono físico seguirá siendo el principal objetivo, estando programado para el domingo día 12 septiembre el segundo test amistoso, en este caso ante el Ciudad de Córdoba.

Etiquetas
Publicado el
7 de septiembre de 2021 - 05:20 h