De los años dorados al preludio del gran hito

Uli Dávila, en la ida de la final del 'play off' de 2014 ante Las Palmas | MADERO CUBERO

Lo conoce muy bien. Hecho éste que provoca el largo historial común de uno y otro. No en vano, es uno de los rivales con los que comparte mayor número de encuentros oficiales. Es, indudablemente, uno de esos enemigos que bien pueden considerarse íntimos. Sobre todo después de la última ocasión en que ambos se vieran las caras, allá en junio de 2014. La Unión Deportiva Las Palmas regresa a El Arcángel por vez primera desde que el Córdoba lograra, en su estadio, su memorable retorno a Primera tras más de cuatro décadas. Hoy por hoy, la situación es distinta para ambos equipos, que se vuelven a enfrentar en realidades deportivas dispares pero igualmente duras. Los blanquiverdes buscan con ahínco aproximarse a la permanencia, mientras que los canarios desean escapar de una destacada crisis para retomar el pulso a la pugna por el ascenso. Atrás quedan los recuerdos, como los de aquellos años dorados en los que comenzaran a batirse en duelo sobre el césped.

Más de 50 años atrás es necesario viajar para encontrar el origen de los duelos entre las dos escuadras. Porque el primer choque con Las Palmas en El Arcángel data de la temporada 1960-61, con ambos protagonistas en el Grupo Sur de Segunda. Entonces, bajo las órdenes de Álvaro Pérez -que no acabo el curso-, el Córdoba se impuso por 1-0 con un tempranero gol de Vila. El tanto de la victoria llegó al minuto de juego. Una campaña después, en la misma categoría, la balanza se inclinó de nuevo del lado de los califales. Con Roque Olsen al frente, superaron al cuadro insular por 2-0 -dianas de Homar y Riaji- en un campeonato de Liga que concluyó con su ascenso. Después, el conjunto blanquiverde hubo de esperar a su tercera experiencia en Primera para de nuevo recibir al amarillo. Ocurrió en la 1964-65, que terminó con un histórico quinto puesto a las órdenes de Ignacio Eizaguirre.

Arrancaron entonces los años dorados para los partidos entre Córdoba y Las Palmas, que midieron sus fuerzas en la máxima categoría del fútbol español hasta seis veces. Las tres primeras acabaron con otros tantos empates, de forma que los califales no volvieron a vencer hasta la temporada 1967-68. Lo hicieron con dos goles de Arana y Marcel Domingo -que fue destituido tiempo después- en el banquillo. En la siguiente campaña, que cerraron los blanquiverdes con su descenso a Segunda, logró el cuadro canario su primer triunfo a orillas del Guadalquivir. Fue en un encuentro realmente atractivo para el espectador, pues finalizó con un 3-4 en el marcador. El choque entre ambas escuadras no se repitió hasta la 1971-72, cuando los califales militaron por vez última -hasta la 2014-15- en la elite. El reencuentro acabó con un empate a dos.

Mientras el Córdoba arrancaba su proceso de declive, hasta su caída en Tercera la temporada 1983-84 y su largo período -casi dos décadas- en Segunda B, Las Palmas continuó en la elite. Su época durada duró hasta los noventa. Fue entonces cuando conoció la categoría de bronce, en la que se volvieron a medir los dos equipos. Sólo se vieron las caras en dos ocasiones, dentro del Grupo IV. La primera fue la 1992-93, cuando el cuadro califal, a las órdenes de Tolo Plaza, cayó por 0-1. Un curso después el tanteador registró un empate final a dos. Los canarios, tras cambio de competición, lograron regresar a Segunda poco después. No tanto como el conjunto blanquiverde, que necesitó apurar hasta el fin de siglo para ser otra vez de plata. Así, la campaña 1999-2000 los insulares regresaron a El Arcángel -el nuevo- para llevarse otra victoria. Ésta fue por 1-2, con Sergio Kresic como técnico y mucho antes de celebrar su ansiado retorno a Primera. Por cierto, el gol que valió los tres puntos para los visitantes lo hizo Ramón, quien después se enroló en el club cordobesista.

Ya en la nueva centuria, el Córdoba recibió a Las Palmas en otras nueve ocasiones en Segunda A. Cinco de aquellos partidos acabaron con victoria local y tres a favor de los visitantes. Ocurrió todo, para alcanzar los 20 duelos oficiales entre ambas escuadras, con ocho triunfos blanquiverdes y seis amarillos, antes de llegar al preludio del gran hito reciente de los primeros. Junio de 2014, días antes de un inolvidable domingo 22, el conjunto insular regresó a orillas del Guadalquivir para empezar a dirimir quién era el elegido para militar en Primera la siguiente temporada. Era la 2013-14 y el choque de ida de la final de tan recordado play off finalizó sin que el marcador se moviera. El cuadro califal mereció mejor suerte en un estadio que vibró como nunca, pero aquel empate a cero sirvió a la postre para festejar un anhelado e histórico regreso a la elite en la Ciudad de los Califas. Desde entonces hasta el sábado, termina la espera.

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