Juan Valera, sobreviviste al temporal

Concierto de Juan Valera en Hangar.
El autor cordobés revisó sus canciones incluidas en su último disco 'Temporal' en la sala Hangar

Cae la luz y en escena aparece Juan Valera con la melena mojada en el escenario. Indicio de que se avecinaba un temporal de canciones. 16 temas combinados de su último disco, algunas del cajón infinito de Juan y una inédita.

Sobre las tablas sus inseparables acompañantes de Versión 2.0 que abrieron con Temporal. Sonido impoluto y contundente desde primera hora con preciosas armonías en los coros. Voz potente que planeaba sobre las bases y melodías creadas por José Mora (Bajo), Álvaro Valera (batería) y su incansable compañero de batallas Lolo Hidalgo (guitarra).

No faltaron además de Secador, Todo lo que no da igual, Ni con besos, He desaparecido o No volveré de su último disco, La Escalera, Vuelve a nacer o Harto de esperar que conformaron su primer larga duración en solitario.

Tampoco faltaron colaboraciones puntuales de Floren a los teclados, de José Ventura a la voz, Antonio Castilla al bajo y Paco Acedo a la batería.

Juan Valera suena a cantautor que ha pasado por el rock y eso gusta. Hacer canciones en acústico, pasarlas por “los amplis”, devolverlas a su estado y que suenen bien es trabajo de artesano, de machaca de la música. Juan lo es. Talento y voz no hay más, para qué.

Ayer volví a ver a ese Juan Valera que conocí con su banda la balada del insecto y con su musicassette a cuestas con portada fotocopiada presentándola a festivales universitarios (en alguna parte del trastero la conservo). Ese Valera disfrutón y desafiante. Ese tipo al principio distante que esconde bajo la barba a un niño que compone brutal y a menudo dice “ea” con una gracia innata.

Lo has conseguido, has triunfado. Quizás no como muchos quieren, con listas de ventas y giras interminables, pero si como yo creo que se triunfa, siendo honesto con lo que se hace.

Querido Juan sigue desafiando y sobreviviendo al temporal.

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