El cine de verano en los tiempos del coronavirus

Primer día de cine de verano en el Cine Fuenseca | MADERO CUBERO

En cuanto se apagó la luz y se emitió el primer fotograma el cine Fuenseca rompió en aplausos. Un viernes 17 de julio de 2020 regresó el cine de verano a Córdoba, en un año en el que parecía que no iba a llegar nunca. El aplauso del público era a Martín Cañuelo, el promotor de Esplendor Cinemas, la empresa que gestiona casi más por amor al cine que por negocio una tradición tan cordobesa como sentarse al aire libre a ver una película cuando anochece.

El aplauso llegó en el primer fotograma de los tráilers, no de la película, Parásitos, propiamente dicha. Y lo hizo en un cine con una entrada estupenda a pesar de todo. Y a pesar de todo es una limitación de aforo al 40% de la capacidad, que se traducía en unas 200 personas sentadas, guardando la distancia de seguridad de dos sillas salvo los convivientes, que sí que podían sentarse juntos.

El cine de verano ha vuelto, pero con una nueva normalidad que se ha impuesto en todos los ámbitos de la vida. Los espectadores tenían que cortar su propia entrada, y depositarla en una caja. En la puerta, gel hidroalcólico, y dentro, mascarilla obligatoria para todos. Espectador que se descuidaba, espectador que era advertido por el acomodador.

También era diferente el ambigú, donde la gente ya no se acumula sobre la barra, sino que guarda una civilizada cola con distancia de seguridad y paciencia.

El milagro del cine de verano ha vuelto a Córdoba. El cine Fuenseca es el único de los que ha reabierto sus puertas, gracias al empeño de Martín Cañuelo, que lucía (como todos los espectadores) una pegatina de la plataforma La Fimoteca se queda, que decía que "en verano Córdoba es de cine".

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Publicado el
18 de julio de 2020 - 01:28 h
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