Ángeles Toledano, cantaora de la Generación Z: “Un purista de verdad es, a la vez, vanguardista”

Ángeles Toledano

Si uno escuchara cantar a Ángeles Toledano (Villanueva de la Reina, Jaén, 1995) con los ojos cerrados, tendría serios problemas para ubicarla temporalmente. El timbre avejentado de esta cantaora de apenas 25 años es una de las cualidades más reconocibles de una de las voces más puras de la nueva hornada del cante andaluz. La otra es su capacidad natural para seducir a los aficionados al arte jondo y a los curiosos que se aproximan al flamenco atraídos por su maridaje con sonidos más contemporáneos

Sin apenas música en el mercado, con unas cuantas actuaciones estelares, Toledano ha ido haciéndose un hueco en el circuito flamenco quejío a quejío, bebiéndose la vida a sorbitos pequeños. La suya es una carrera de fondo, con señas irrenunciables (respeto, tradición, clasicismo) y con un compañero perfecto: el guitarrista Benito Bernal (Villanueva de los Castillejos, Huelva, 1998).

Los dos artistas, símbolos de un flamenco bien hecho por y para la Generación Z, han ofrecido este miércoles un concierto en el auditorio de Jardín Botánico, en el marco del programa Planneo Talento. La cantaora, además, ha charlado un rato con este periódico.

Mi cante lleva un poco de sabor cordobés

PREGUNTA. Un año tan duro como 2021 ha sido, al mismo tiempo, un año para muy importante para tu carrera.

RESPUESTA. La verdad es que sí. El otro día hice una publicación en redes en la que contaba precisamente esto, lo agradecidos que estamos con este año en el que, a pesar de lo feo que ha sido para muchas personas, a nosotros nos ha traído cosas muy bonitas y hemos tenido un crecimiento personal y artístico que ha sido súper enriquecedor. 

P. Has cantado muchísimo este año. 

R. Sí, la verdad es que creo que sí, que han sido muchos, pero lo más guay ha sido poder cantar en sitios muy chulos. Todo ha sido en festivales y sitios muy especiales. No sé, todo ha sido como un sueño.

P. ¿Y dentro de ese sueño qué significa cantar en Córdoba para ti? 

R. Córdoba ha sido una ciudad que me ha acogido durante seis años. Yo siempre me he sentido aquí como una más y la gente de aquí me ha acogido así. Además, creo que mi cante lleva un poco de sabor cordobés, porque es que he aprendido mucho aquí. No sólo por haber estudiado en el Conservatorio, sino por juntarme y tocar con gente de aquí que tiene una forma de ver el flamenco diferente. Creo que de aquí también me llevo eso.

P. ¿Cuál sería para ti esa forma de ver el flamenco que hay en Córdoba?

R. Es complicado. No sé si tú estás de acuerdo en que es una mirada muy melancólica. Córdoba encierra una melancolía muy especial. Estoy pensando en Vicente Amigo o en el maestro El Pele; encierran esa cierta melancolía que es muy bonita. 

P. Estoy muy de acuerdo. Otro cordobés: Sergio de Lope. Últimamente lo estás acompañando en directo.

R. Sí, hago algunas cosas con él como artista invitada. Decidí colaborar con él por el enriquecimiento musical y por poder probar otras cosas. Aunque realmente estoy más centrada en lo mío, me viene muy bien. 

P. Claro, además ellos tienen una manera de afrontar el arte muy expansiva. Está bien salir un poco de la guitarra de acompañamiento y ponerse delante de una banda. Y, además, feminizar un poco a los bicharracos que van con Sergio.

R. (Se ríe) Bueno, sí, sí. Entre tanto hombre, un toquecito femenino está muy bien. Pero, no sé, sobre todo es por el buen rollo que tienen, por la calidad humana y por el enriquecimiento musical que a mí me aportan.

Vivo mucho en el pasado en cuanto a la música y el cante del que estoy bebiendo

P. ¿Dónde te posicionarías tú en el dilema entre vanguardia y tradición?

R. Tampoco he pensado mucho en esta pregunta... me estás haciendo reflexionar. Es algo que nunca me había cuestionado porque vivo mucho en el pasado en cuanto a la música y el cante del que estoy bebiendo. Pero luego, a mi cante le imprimo mi personalidad y sale el presente. Entonces, creo que estoy en un vaivén continuo entre el pasado y presente.

P. ¿Crees que se puede ser purista y valiente, arriesgado?

R. Bueno, yo creo que lo que hay es que tener es la mente abierta, más allá del purismo. Creo que los puristas más buenos son los que más abierta tienen la mente. Porque saben donde está lo puro, ya sea en la vanguardia o en lo clásico. Un buen purista de verdad es, a la vez, vanguardista. Él siempre sabe donde está el arte de verdad. 

P. En Spotify sólo se te puede escuchar versionando a Camarón. Hay que buscarte en directo para saborear tu cante.

R. Ahora mismo estamos en el punto de que a Benito y mí nos gusta expresarnos en directo, antes de ponerte los cascos y escuchar. Pero es un reto que nos vamos a poner este año y prontito nos pondremos manos a la obra y grabaremos algo, para darle al público ese algo más, para que puedan seguir disfrutando cuando se acabe el concierto.

P. En el flamenco es que, para hacer carrera, muchas veces el directo es más importante que grabar un disco.

R. No sé, para mí la urgencia de grabar un disco debe ser personal. Que te pida el cuerpo grabar algo y dejarlo inmortalizado porque así lo sientes. En mi caso, yo aún no había encontrado el momento para contar algo, ni de qué manera de expresarlo. Y con este año que he vivido, me ha servido para eso ,para aprender mucho, conocerme mejor a mí misma y darme cuenta de que ya sí tengo algo que decir. Por eso ahora es el momento en que me apetece grabar: porque verdaderamente tengo algo que contar. Sino, no sería honesta conmigo misma.

P. ¿Qué nos puedes contar del disco en el que estás trabajando?

R. Te puedo decir que la guitarra y el cante van a estar al mismo nivel. Y que va a ser un disco que va a encerrar juventud, frescura y clasicismo. 

P. ¿Y alguna letra propia?

R. Pues casi todo el repertorio va a ser propio.

La urgencia de grabar un disco debe ser personal

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