La velocidad máxima en la mayoría del casco histórico será de 20 kilómetros por hora

Un coche circula por el centro de la ciudad | MADERO CUBERO

Primero el peatón. Y después todo lo demás. El borrador de los nuevos Reglamentos de Circulación y de Vehículos que prepara la Dirección General de Tráfico (DGT) prevé una auténtica revolución en la movilidad de ciudades como Córdoba, con cascos históricos muy amplios y habitados. Esta norma, que será aprobada en este primer trimestre del año por el Consejo de Ministros del Gobierno y que habrá que aplicar obligatoriamente en todo el territorio español, prohibirá que en la mayoría de las calles del casco histórico de la ciudad se pueda circular a más de 20 kilómetros por hora.

El borrador ya establece que en las calles de un solo sentido (todas las del centro) la velocidad máxima sea de 30 kilómetros por hora. Sin embargo, agrega que aquellas vías con plataforma única (donde la acera está a la misma altura que la calzada) la velocidad máxima sea de 20 kilómetros por hora para todos los vehículos. Esto es: casi todas las calles del casco histórico salvo los ejes principales. Así, ni San Pablo, ni María Auxiliadora, ni Alfaros, Alfonso XIII, Claudio Marcelo, San Fernando o Ronda de Isasa tiene esas características. Pero si el resto. Prácticamente, toda la Judería. Y todas las calles de la Axerquía que poco a poco Infraestructuras va reformando. La mayoría son de plataforma única y por todas esas estará prohibido circular a más de 20 kilómetros por hora.

El mismo borrador, que está en exposición pública para que posibles afectados hagan alegaciones, también regula qué vehículos de movilidad personal pueden ser considerados como tal y por dónde pueden circular. Un ejemplo: los que superen en velocidad esos 20 kilómetros por hora nunca podrán circular por una acera. Tendrán que ir obligatoriamente por una calzada.

También se excluye en esta catalogación a los patinetes con sillín que alcanzan grandes velocidades, similar al que usaba una persona que murió en accidente de tráfico en La Rambla hace un mes. Vehículos como este estarán considerados como tal, necesitan una autorización especial de Tráfico para usarla (no es un carnet de conducir) y no podrán circular por vías interurbanas, como la que usaba el fallecido de La Rambla.

Los únicos patinetes que no necesitarán de un permiso especial serán aquellos que no superen los 25 kilómetros por hora de velocidad máxima. El resto deberán estar visados y regulados por Tráfico. La DGT habilitará a un tercero para revisar estas autorizaciones.

El objetivo de este decreto pasa por reducir el número de atropellos en las ciudades y su gravedad. La diferencia para un peatón entre ser arrollado a 50 kilómetros por hora o sufrir el atropello a 30 es total. Según la DGT, hay cinco veces más posibilidades de sobrevivir si el atropello es a 30 kilómetros por hora. Además, también se busca pacificar la convivencia entre peatones y los nuevos vehículos de movilidad personal como los patinetes eléctricos, que poco a poco está llenando las ciudades.

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