El TSJA avala el despido de un camionero cordobés 'cazado' trabajando de albañil mientras estaba de baja
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía acaba de ratificar el despido de un camionero cordobés después de que un detective privado, contratado por la empresa en la que trabajaba desde hacía 24 años, descubrió que estaba trabajando como albañil mientras estaba de baja médica por un cervicalgia. Además, el procesado se encontraba inmerso en un procedimiento para lograr una incapacidad.
La sentencia de la Sala de lo Social de Sevilla confirma lo que ya dictó el Juzgado de lo Social número 1 de Córdoba: el despido es procedente. El trabajador se encontraba de baja desde septiembre de 2021. Sin embargo, apenas dos meses después, la empresa, ante las sospechas de su actividad, decidió ponerle un seguimiento. El informe del detective relata que durante cuatro días estuvo trabajando en una obra en Fuente Carreteros, así como coordinando la llegada de material de construcción y realizando numerosos portes de “escombros, tablones, recortes de aluminio y listones de madera.
Además, el informe recoge que el trabajado fue captado realizando varios traslados cargando un “capacho repleto de cascotes directamente sobre su hombro”, una tarea que el tribunal considera “incompatible con su pretendido estado” y que dificulta cualquier proceso de recuperación de una cervicalgia. Pese a la actitud que llevó a cabo el trabajado, en su recurso ante el TSJA, manifestó su “malestar” y falta de comprensión ante el hecho de que su empresa, tras “25 años de fidelidad”, decidiera contratar a un detective cuando apenas “levaba dos meses de baja”. Así, su defensa intentó impugnar el informe del investigador alegando que se había vulnerado “su intimidad”, ya que en las grabaciones aparecían también su mujer y varios menores.
Sin embargo, el alto tribunal andaluz ha rechazado estos argumentos por ser “extemporáneos”, puesto que el abogado debió cuestionar la validez de estas pruebas durante el juicio original en Córdoba y no esperar al recurso de suplicación. Unos meses después de que el trabajador fuera cazado trabajando como albañil, un juzgado le reconoció una incapacidad permanente para trabajar como camionero con efectos desde enero de 2022. Pese a ello, el TSJA aclara que esto no borra la **“palmaria transgresión de la buena fe contractual” cometida previamente.
En definitiva, para los magistrados, el trabajador quebró la confianza mutua al realizar esfuerzos físicos “de manera enérgica” mientras su inactividad era compensada económicamente por la empresa y la Seguridad Social.
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