Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

Condenado a 18 años de cárcel por maltratar a su novia e intentar matarla a puñaladas con un destornillador

Ciudad de la Justicia

Alejandra Luque

25 de marzo de 2026 12:42 h

0

La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Córdoba ha dictado una sentencia de conformidad por la que ha condenado a un hombre a una pena de 18 años y dos meses de prisión por maltratar a su pareja, amenazarla e intentar asesinarla con un destornillador en Pozoblanco. Además, ha sido condenado por agredir a su hija durante este último episodio, que se produjo en agosto de 2023 en la piscina del camping de la localidad. La Fiscalía pedía 29 años de prisión.

Según la sentencia, los hechos sufridos por la víctima revelan un historial de violencia sistémica y control que el tribunal ha calificado como un “clima de terror continuado”. La pareja inició su relación en 2010, fruto de la cual nació su hija que hoy es menor de edad. Desde el inicio, el condenado mantuvo una actitud violenta y de control absoluto sobre su pareja.

De forma cotidiana, el agresor le propinaba puñetazos, bofetadas, tirones de pelo y patadas, seleccionando preferentemente zonas del cuerpo no visibles con la ropa para ocultar las agresiones. El control se extendía a su entorno social, con insultos constantes y escenas de celos. Estos episodios ocurrían habitualmente en el domicilio común y eran presenciados en su mayoría por la hija. Con el tiempo, el nivel de agresividad aumentó, coincidiendo con el inicio del consumo de estupefacientes por parte del condenado. Para mantener a la víctima en un estado de miedo permanente, el hombre llegó a colocar cuchillos en la habitación.

De manera detallada, el tribunal ha considerado probado que, en septiembre de 2022 durante la feria de Pozoblanco, el acusado propinó puñetazos en el brazo porque a su novia porque hablaba mientras él quería silencio. En junio 2023, tras propinarle fuertes puñetazos, el procesado fue a la cocina, cogió un cuchillo y le cortó el brazo izquierdo, requiriendo puntos de sutura. En otro incidente, esta vez, en verano de 2023, llegó a pinchar a su pareja dos o tres veces con un arma blanca.

En agosto de ese mismo año, y días antes del ataque en la piscina, la pareja discutió en el coche. En un momento dado, el condenado la obligó a bajarse del vehículo en un camino, la hizo arrodillarse y le puso un destornillador en el cuello mientras la amenazaba de muerte.

Manifestación contra Violencia de Género

El intento de asesinato en el camping

El 9 de agosto de 2023, sobre las 13:00, la familia llegó a la piscina del camping municipal de Pozoblanco. El acusado, que presentaba un estado muy alterado, sacó del maletero un destornillador de 21 centímetros de colores rojo y amarillo.

Aprovechando que su novia caminaba delante de él y cargaba con bolsas, lo que le impedía defenderse, el condenado se aproximó por la espalda con el fin de acabar con su vida. Le asestó un total de 24 puñaladas en diversas zonas del cuerpo. El ataque solo cesó cuando los presentes en el camping intervinieron para auxiliar a la mujer.

En medio de la agresión, la menor intentó interponerse para proteger a su madre. Su padre, lejos de detenerse, le propinó un fuerte golpe en la cara, causándole una herida cerca del ojo derecho que requirió asistencia médica.

A consecuencia de las 24 puñaladas, la víctima sufrió un neumotórax bilateral y laceraciones pulmonares, pasando por intervenciones quirúrgicas de alto riesgo. Necesitó 375 días para estabilizar sus lesiones y le han quedado secuelas físicas y estéticas importantes.

Para la reducción de la pena, el tribunal ha aplicado la atenuante de toxifrenia al considerar que el consumo de drogas del acusado afectaba parcialmente sus facultades. De este modo, las condenas han sido las siguientes: un año y nueve meses de prisión por malos tratos habituales en el ámbito familiar, dos años de prisión por un delito de lesiones con instrumento peligroso, un año y tres meses de prisión por un delito de amenazas no condicionales, 11 años de cárcel por un delito de asesinato en grado de tentativa y nueve meses de prisión por cada uno de los tres delitos de malos tratos en el ámbito familiar.

Además, la sentencia le ha impuesto la prohibición de comunicación y aproximación a la mujer durante 37 años y 15 respecto de su hija. Asimismo, ha sido inhabilitado para el ejercicio de la patria potestad respecto de la niña durante tres años y deberá cumplir una medida de libertad vigilada de ocho años una vez finalizada su estancia en prisión.

Finalmente, en concepto de responsabilidad civil, deberá indemnizar a su pareja con un total de 134.350 euros, mientras que deberá abonar 1.100 euros a su hija.

Etiquetas
stats