El Pleno de Córdoba lleva 25 años pidiendo la conversión en autovía de la N-432
Aunque el proyecto sea “inviable” según ha terminado de especificar el Gobierno de España, los intentos para que esta iniciativa salga adelante han sido numerosas a lo largo de este siglo. El Ejecutivo nacional ha confirmado que no construirá la autovía A-81 que convertiría en la N-432 en una carretera segura, sobre todo en su tramo por Córdoba que ha vivido en el 2025 su año más negro después de sufrir 10 fallecimientos. Pese a todo, el Ayuntamiento de Córdoba llevará nuevamente al Pleno de este mismo jueves, pero esta petición ha sido recurrente a lo largo de los últimos 25 años.
2000-2008: El nacimiento de una promesa incumplida
En los albores del siglo, el Ayuntamiento de Córdoba, bajo el mandato de Rosa Aguilar con Izquierda Unida, comenzó a advertir que la conexión con Badajoz era la “gran olvidada” de las infraestructuras andaluzas. Entre 2000 y 2001, se aprobaron las primeras mociones solicitando el desdoble. Con José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE) en el Gobierno de España, se logró incluir la vía como prioritaria en el Plan Estratégico de Infraestructuras y Transporte (PEIT) en 2005.
Por otro lado, el Consistorio celebró en enero de 2008 la publicación del Estudio Informativo en el Boletín Oficial del Estado, aprobando a su vez el desarrollo de la Declaración de Impacto Ambiental. Este paso supuso una creencia de que la autovía era ya una realidad imparable, pero con el paso de los años se ha demostrado que no.
2009-2014: El inicio del olvido
La crisis económica de 2008 paralizó los planes. El Gobierno de Mariano Rajoy (PP) heredó un proyecto con estudios aprobados, pero la falta de presupuesto forzó su suspensión por exigencia de la Comisión Europea.
En noviembre de 2009, el Ayuntamiento de Córdoba, que seguía liderado por Izquierda Unida, aunque con el cambio de Andrés Ocaña por Rosa Aguilar, instó a Fomento, cuando todavía estaba el PSOE en el poder, a no retrasar los tramos. Sin embargo, para mayo de 2013, con el PP en el Ayuntamiento y en el Gobierno central, el Pleno ya debatía con preocupación la paralización total de la vía tras cinco años sin avances. Los estudios informativos y ambientales empezaron a caducar en esta etapa.
2015-2019: La unión de las provincias
Con la caducidad de los proyectos originales, el Ministerio de Fomento planteó soluciones de bajo coste que el Ayuntamiento de Córdoba rechazó de pleno. En marzo de 2016, bajo la alcaldía de Isabel Ambrosio (PSOE) y con Mariano Rajoy que seguía al frente del Ejecutivo (PP), el Pleno aprobó una moción crucial rechazando cualquier opción de “vía rápida” y exigiendo exclusivamente una autovía de dos carriles por sentido.
En 2017, Córdoba se unió a un frente común con otras tres provincias y, en enero de 2018, el Pleno apoyó oficialmente la manifestación ciudadana masiva bajo el lema “autovía sin recortes”.
2020-2025: El portazo ambiental final
En los últimos cinco años, el Ayuntamiento de Córdoba, liderado por José María Bellido (PP), ha intensificado la presión al Gobierno de España, actualmente con Pedro Sánchez (PSOE) en el poder, ante la evidencia de que el proyecto se estaba reiniciando de cero. Se firmó una declaración institucional unánime en febrero de 2020. En 2022 y 2024, el Pleno volvió a elevar quejas por la falta de partidas reales en los Presupuestos Generales del Estado.
Pese a que en abril y julio de 2025 el Pleno volvió a exigir por unanimidad agilidad tras la nueva DIA, el Gobierno de Pedro Sánchez ha sentenciado el proyecto. El ministro Óscar Puente ha confirmado que el tramo de Sierra Morena y las zonas de lince ibérico hacen “inviable” la autovía, limitando las obras a carriles para vehículos lentos y mejoras de seguridad. Ahora, el Ayuntamiento de Córdoba elevará al Pleno este mismo jueves la propuesta para que adquiera el Ejecutivo el compromiso de realizar la reconversión. De momento: los intentos son numerosos, pero sin una certeza de lo que puede pasar en un futuro.
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