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Un equipo de la Universidad de Córdoba trabaja desde hace meses en la recuperación de la memoria de los consejos de guerra que se hicieron sobre miles de cordobeses en los años de la Guerra Civil y posteriores. La provincia de Córdoba es la que registró más consejos de guerra en Andalucía, con un número aún por concretar que se estima entre los 12.000 y los 15.000, y donde los expertos bucean para que toda la información registrada en ellos sirva para recuperar la memoria y aporte verdad sobre la historia de miles de cordobeses. Recientemente, su trabajo se ha volcado en una página web de acceso público donde ya se pueden consultar 4.800 expedientes de represaliados.

Historia y Memoria en Córdoba es la web donde se ha puesto a disposición de familiares, investigadores y el público en general todo ese material ya catalogado y digitalizado. Su base de datos –que seguirá ampliándose con los miles de expedientes que aún quedan por sistematizar–, forma parte del proyecto de investigación denominado Concord que se realiza dentro de la Cátedra de Memoria Democrática de la Universidad gracias a un convenio con la Diputación Provincial. El equipo que trabaja en esta tarea ha accedido a los fondos del Archivo Militar de Sevilla para digitalizar todos los expedientes que tienen que ver con consejos de guerra que se desarrollaron en la provincia de Córdoba, a partir de febrero de 1937 y también hasta 1945 durante la represión franquista.

Un primer objetivo es llevar a cabo un proyecto de recuperación documental y memorialístico. En esos fondos, a día de hoy no se conoce con exactitud cuántos consejos de guerra hay y de ahí la necesidad de esta tarea de recuperación patrimonial y de la memoria de esta etapa de la historia de Córdoba. Conforme avance el trabajo de los especialistas, se irán volcando cientos de expedientes más en esa base de datos digitalizadas con acceso público, explica a Cordópolis el profesor Francisco Acosta que dirige el proyecto.

Represión institucionalizada

Con todo ello, se pretende conseguir un segundo objetivo, que es poner a disposición de la ciudadanía toda esa información, de manera que cualquier ciudadano pueda acceder a los documentos y hallar el rastro de muchos familiares de los que, aún hoy, no saben a ciencia cierta qué ocurrió con ellos. Y la investigación persigue, igualmente, contar con toda esa información de manera sistematizada sobre la represión franquista en la provincia de Córdoba, como parte de la Historia que aún hoy, se desconoce con detalle.

De esa forma, se puede observar la “represión institucionalizada” y la “sistematización de la barbarie” que esconden los consejos de guerra ya estudiados por el equipo de investigación. Porque en los expedientes hay información de todo, que ayuda a la investigación, desde nombres de los denunciantes a todos los detalles sobre sentencias a garrote vil o la fosa donde fuera mandado enterrar el condenado.

Digitalización, extracción de la información y base de datos

El trabajo que ya ha dado fruto en 4.800 expedientes digitalizados lo llevan a cabo unas 20 personas entre investigadores contratados, estudiantes de Historia e Historia del Arte en prácticas y alumnos que trabajan en su proyecto de fin de grado o máster en la Universidad de Córdoba.

Hasta ellos llegan los expedientes de los consejos de guerra que se han digitalizado previamente en el Archivo Militar de Sevilla. En paralelo, se ha desarrollado una base de datos documental con dos elementos: un visor con buscador donde poder ver el documento y los datos recopilados en cuatro fichas interconectadas con toda la información extractada en una cincuentena de campos. Con ello, se podrán hacer búsquedas precisas y ricas, a través de esos campos, de cada expediente, algo al alcance de cualquier persona que busque información en la web del proyecto.

El trabajo que están llevando a cabo en la Universidad de Córdoba disecciona los documentos de los consejos de guerra, uno a uno, nombre a nombre. Así, de cada expediente se conoce las circunstancias del consejo de guerra –lugar, fecha, composición del tribunal, etc–, y las personas vinculadas al consejo de guerra: el encausado, los testigos y los denunciantes que participan en dicho consejo.

El proyecto Concord está pensado para cuatro años –según el convenio con la Diputación para el mandato vigente–. En ese tiempo, se estima que, muy posiblemente, se hayan podido fotografiar todos los expedientes, para dar muestra de lo laborioso de la tarea de investigación, que necesitará de mucho más tiempo o personal para extraer y documentar toda la información de los consejos de guerra.

¿El principal valor de todo este proyecto? Los investigadores lo tienen claro: la investigación reporta utilidad académica para conocer mucho más a fondo cómo fue la represión en Córdoba, con varias tesis ya en marcha sobre el contenido extraído de los consejos de guerra. Pero, sobre todo, ofrecer información a las familias que aún hoy desconocen cuál fue la suerte de sus familiares. Un servicio público evidente para reparar a las víctimas, conociendo cuál fue el destino de los represaliados.

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