Julieta Mérida o Manuel Torralbo: últimos días de la carrera hacia el Rectorado

Manuel Torralbo y Julieta Mérida

Apenas quedan tres días para la celebración de las elecciones al Rectorado de la Universidad de Córdoba en la que los candidatos Julieta Mérida y Manuel Torralbo buscan convertirse en la sucesora o sucesor de José Carlos Gómez Villamandos, que ha ocupado el cargo durante ocho años. Desde que el 4 mayo empezara la campaña, los candidatos han realizado declaraciones alejadas del terreno fangoso de la disputa. Sin embargo, todo cambió la semana pasada, cuando el equipo de Mérida presentó una denuncia ante la Comisión Electoral por “incumplimiento de la normativa electoral y la legislación de protección de datos” por parte de la candidatura de Torralbo.

La Comisión Electoral admitió la reclamación. También estimó otro más de la candidatura de Torralbo. A raíz de este hecho se hicieron públicas las diferencias sobre qué tipo de debate realizar entre ambos candidatos, cuestión también muy discutida por ambos equipos. El cénit del conflicto se produjo este mismo lunes, cuando finalmente la candidatura de Julieta Mérida anunció que no había acuerdo para celebrar un debate entre los candidatos. Finalmente, el debate no se llevó a cabo y se transformó en una comparecencia de Manuel Torralbo, en la que contestó a todas las preguntas que se le plantearon.

A continuación, los candidatos responden a preguntas clave como a qué responde su decisión de presentarse a las elecciones o cuáles son los problemas que adolece la UCO, entre otras cuestiones. Mérida es quien encabeza las respuestas a cada preguntas, elegida por orden alfabético atendiendo al apellido.

PREGUNTA (P). ¿Qué le ha llevado a presentarse?

JULIETA MÉRIDA (J.M.) Me presento con el compromiso de poner a disposición de la universidad mi trabajo, mi pasión, mi vocación, mi experiencia docente, investigadora y de gestión y, sobre todo, la gran ilusión que tengo en la construcción de un tiempo nuevo para la Universidad de Córdoba.

MANUEL TORRALBO (M.T.) Nuestra candidatura es fruto de un proceso largo y muy meditado en el que han sido muchos miembros del Personal Docente e Investigador (PDI), el estudiantado y el Personal de Administración y Servicios (PAS) los que le han ido dando forma hasta llegar a la conclusión de que hacía falta una candidatura en estas elecciones que aportara participación, transparencia, confianza y cercanía después de un mandato excesivamente presidencialista.

P. ¿Teme al voto por amistad?

J.M. A la hora de votar, cada persona tiene sus motivaciones, convicciones, intereses, análisis de la bondad de los programas y equipos. Siempre que se esté pensando en el bien común, el voto será un buen voto. Si lo único que se persigue es la mera ambición personal, estaríamos hablando de otra cosa.

M.T. Creo que en democracia no hay que temer el voto de nadie. Los votos que obtengamos serán por méritos propios y, los que no, por méritos de la candidata rival. Al final, la comunidad universitaria es la que tiene la decisión en su mano y nosotros respetaremos cualquier resultado, nos beneficie o nos perjudique, porque la lealtad institucional está por encima de todo. Y, después, del 19 de mayo debemos remar juntos en la misma dirección, sea cual sea el resultado. En definitiva, lo que nosotros queremos es que la gente vote en libertad lo que considere mejor para el futuro de la universidad.

P. ¿Qué es lo primero que urge cambiar de la Universidad?

J.M. Más que cambiar, hacer que evolucione y mejore hacia unos procedimientos más ágiles y cercanos a la comunidad universitaria. También más rápidos y menos farragosos en ocasiones. Y, por supuesto, seguir aprovechando todas las oportunidades de excelencia que nuestra brillante comunidad universitaria ofrece.

M.T. Que el PDI contratado esté plenamente incorporado a sus tareas docentes antes del inicio del curso académico y acelerar los procesos de selección y estabilización del PAS. El óptimo desarrollo de las funciones básicas de la universidad: la docencia, la investigación y la transferencia deben ser una prioridad en este mandato. Y así lo son para nuestro equipo.

P. ¿Cuál es el principal problema que tiene la UCO?

J.M. Más que un problema actual, me preocupa mucho que la universidad pueda perder la independencia política de la que hasta ahora ha hecho gala.

M.T. La inestabilidad y la precariedad de una parte de las figuras del PDI y del PAS, que han mostrado un compromiso digno de elogio con la UCO, llevándonos a cotas de excelencia de las que debemos sentirnos orgullosos. Pero esto no debe ser una excusa para seguir cargando sobre los hombros del personal todo el peso del progreso de nuestra institución. Somos conocedores de que, en muchas ocasiones, el compromiso de nuestro personal hace que sus atribuciones y esfuerzos superen ampliamente cualquier obligación contractual, pero es momento de que encuentren a su lado un equipo de gobierno que valore, reconozca y comparta la carga de los avances que hemos de conseguir.

P. Ambos candidatos hacen alusión a la necesidad de potenciar la comunicación con el estudiantado. ¿Qué no se ha hecho hasta hoy y qué estudiáis implementar?

J.M. Entre otras medidas de cercanía, participación y comunicación, el establecimiento de plataformas de comunicación, la creación de la casa del estudiantado o la permanente y fluida participación de los estudiantes en los órganos de representación.

M.T. Solo hay que ver los resultados de las elecciones a los órganos colegiados y unipersonales para darse cuenta de que algo no está funcionando. Nosotros no creemos que al estudiantado no le interese influir en su futuro, en la docencia que recibe, en sus oportunidades laborales o en la vida universitaria que puede hacer durante los años que pasa en la UCO. Lo que sucede es que si no se les hace partícipes, si no se hace un esfuerzo real y tangible por implicar al conjunto del estudiantado en el cogobierno y la cogestión de la universidad, al final todo les sonará a que no va con ellos. A estas alturas, gran parte de las y los estudiantes no saben siquiera que hay elecciones al Rectorado, y creo que el equipo de gobierno saliente debería reflexionar sobre ello. Máxime cuando, según la interpretación de la Comisión Electoral, solo el rector puede animar a la participación del estudiantado.

Tres preguntas más a Julieta Mérida

P. ¿Qué tiempo es el que quiere vivir al frente del Rectorado?

R. Con una actitud abierta y conciliadora quiero ganar confianza y certidumbre entre todas las personas que formamos parte de la comunidad universitaria. Acercarme y escuchar para que, juntos, hagamos una universidad de futuro que genere oportunidades en nueva juventud; una institución de referencia a nivel nacional e internacional. Para ello, nuestra universidad ha de caminar con independencia del poder político y económico y ha de tener las manos libres para establecer con autonomía sus propias estrategias.

P. ¿Qué aportaría a la UCO tener en el Rectorado, por primera vez, a una mujer?

R. Planteo la posibilidad de que la Universidad de Córdoba tenga la primera mujer rectora, que defienda la igualdad de oportunidades entre los hombres y las mujeres con voluntad firme, como lo he hecho desde que ingresé en la universidad. Porque, al mismo tiempo que fui madre tres veces, tuve que organizarme para impartir docencia, sacar adelante proyectos de investigación y, en definitiva, avanzar y competir en la carrera universitaria. Con mi trayectoria he contribuido a llegar a este punto en que romper el techo de cristal ya no debería ser una utopía. He contribuido a abrir camino para que, hoy, los cambios sean de carácter estructural. Es necesario continuar avanzando en las responsabilidades de gestión de las mujeres y trabajar para que la igualdad sea una realidad en la Universidad de Córdoba.

P. Su programa plantea la ampliación de las salas de estudio y la adecuación sus horarios de apertura a los distintos periodos docentes, que son dos de las eternas demandas del estudiantado. ¿Cómo prevé hacerlo?

R. Con negociación y estudiando concienzudamente las mejores opciones de ejecución.

Tres preguntas más a Manuel Torralbo

P. ¿Cuál está siendo la respuesta a ese sistema que ha creado para que la comunidad universitaria presente sus ideas?

R. La verdad es que estamos muy satisfechos con la acogida que ha tenido esta propuesta de programa abierto y participativo. Cuando le das a las personas la oportunidad de participar, la toman con mucha ilusión. La inteligencia colectiva presente en nuestra universidad nos ha ayudado a mejorar y complementar un programa que ya había sido muy participado de base ya que en él trabajaron durante meses más de 200 personas de los tres sectores que conforman la UCO. Este martes haremos pública la versión 2.0 en la que todo el mundo podrá ver tanto la versión inicial como las sucesivas aportaciones que ha hecho la comunidad universitaria, que conforman el programa de gobierno con el que concurrimos a estas elecciones.

P. ¿Por qué la creación del Vicerrectorado de Igualdad, Inclusión y Compromiso Social cuando ya existe la Unidad de Igualdad? ¿Qué novedades traerá?

R. La brecha de género es una preocupación fundamental de nuestro proyecto. Por eso, de la mano de una docente e investigadora excepcional al frente de este nuevo vicerrectorado, Sara Pinzi, pretendemos transversalizar las políticas de igualdad e inclusión a lo largo de toda la acción de gobierno. Estamos convencidos que estas políticas son algo mucho más serio que un eslogan usable a conveniencia. Por el contrario, creemos que deben ser la palanca de las profundas transformaciones que necesita nuestra universidad para acabar con cualquier forma de discriminación e injusticia.

En este sentido, tenemos claras una serie de acciones que serán muy incisivas en la reducción de la desigualdad presente en nuestra institución, como la creación de un Observatorio de Igualdad e Inclusión, la revisión y mejora de los protocolos de prevención y actuación ante violencias machistas y violencias contra grupos vulnerables. A todo esto se suma algo muy importante, y que es donde al final se puede medir el compromiso, que es en una mayor dotación de recursos y medios humanos a la Unidad de Igualdad.

P. Si es elegido rector, ¿teme que sus afiliaciones políticas sean usadas para cuestionar su forma de trabajar para la UCO?

R. Este es un tema que ha sacado en todos los foros la candidata rival, incluso ha hecho mención a ello el rector saliente pero, cuando se habla de la vida privada de los demás sin conocimiento, se puede inducir a error. En la actualidad yo no estoy afiliado a ningún partido político. Si bien, tengo mis preferencias políticas, como todo el mundo, y siempre he sido muy transparente en este sentido. Mucho de mi conocimiento y experiencia en gestión universitaria se lo debo a mi paso por la secretaria general de Universidades. Pero estas elecciones no van de eso. Lo que debatimos es el modelo de universidad que queremos para los próximos cuatro años. Modelo que no me cabe ninguna duda que ambas candidaturas defenderemos ante cualquier administración, sea del signo político que sea. Esto es algo que los universitarios tenemos muy claro.

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