Varios colegios más de Córdoba harán 'huelga de comedor' por la comida que sirven al alumnado
Las familias de varios colegios públicos de Córdoba capital harán una 'huelga de comedor' el próximo viernes 23 de octubre en protesta por la comida y el servicio que ofrece la concesionaria Mediterránea de Catering. De momento, hasta siete centros -CEIP Noreña, CEIP Eduardo Lucena, CEIP Juan de Mena, CEIP Pablo García Baena, CEIP Cronista Rey Díaz, CEIP Hernán Ruiz y CEIP Julio Romero de Torres- se suman así a la huelga de comedor que para el mismo día ya avanzaron las familias del CEIP Los Alcalá Galiano del municipio de Doña Mencía, con comedor que sirve la misma empresa.
La convocatoria de estas huelgas ha sido organizada por las familias de cada uno de los centros y está siendo apoyada y difundida por la Plataforma de AMPAS de la escuela pública Niñ@s del Sur de Córdoba. El viernes 23 de octubre, a la hora del comedor escolar -14:00-, los alumnos no acudirán a este servicio y, junto a sus familias, se concentrarán a las puertas de los centros para exigir mejoras en la calidad y en el servicio de la alimentación que se dispensa a sus hijos.
La cartelería de las convocatorias de la 'huelga de comedor' de cada centro llama a protestar “por una alimentación digna en nuestros colegios”, contra “la mala calidad de la comida, contra el incumplimiento de los pliegos de la concesión de línea fría, contra la empresa Mediterránea que lleva los comedores escolares” de buena parte de los centros públicos en Córdoba y Andalucía.
“Por una alimentación saludable, segura y de calidad para nuestros hijos e hijas” y “Por una alimentación de calidad y un comedor digno para nuestros hijos” son algunos de los mensajes que se repiten en la convocatoria abierta a todas las familias de estos colegios públicos que reclaman medidas urgentes en el actual servicio y, en última instancia, abogan por reivindicar cocinas propias en los colegios donde elaborar la comida cada día.
105 quejas en el CEIP Noreña solo en septiembre
En el caso concreto del CEIP Noreña, las familias han difundido una nota de prensa a través del AFA Nueva Noreña y de la Comisión de Comedor, donde informan de la convocatoria de la huelga de comedor escolar para el próximo viernes 23 de octubre, acompañada de una concentración a las 14:15 a las puertas del centro, “para reclamar mejoras reales en el servicio prestado por Mediterránea de Catering y garantizar una alimentación digna, saludable y de calidad para todo el alumnado”.
Esta movilización se suma a las iniciativas impulsadas por familias de otros centros educativos de la provincia, como el CEIP Los Alcalá Galiano de Doña Mencía, que también han alzado la voz para denunciar la baja calidad del servicio de comedor escolar. Las familias consideran que la alimentación infantil debe ser una prioridad absoluta y que es necesario adoptar medidas concretas para garantizar un servicio adecuado a las necesidades de los niños y niñas.
El informe de reclamaciones correspondiente al mes de septiembre recoge 105 quejas relacionadas con el servicio de comedor del CEIP Noreña, que permiten identificar los problemas que más preocupan a las familias. La mayoría de las reclamaciones se concentran en tres cuestiones fundamentales: la calidad de la comida, la cantidad de las raciones y la falta de correspondencia entre el menú anunciado y el que realmente se sirve.
Según indican, a estas preocupaciones se suman otras relacionadas con el menaje de plástico utilizado por el alumnado, la atención y supervisión de los niños y niñas y la organización general del servicio. Estos datos reflejan una preocupación compartida por numerosas familias y constituyen una base para exigir respuestas y soluciones. El objetivo no es señalar casos aislados, sino identificar problemas recurrentes a partir de las reclamaciones recibidas y conseguir mejoras que repercutan directamente en el bienestar del alumnado.
Mejoras urgentes para garantizar la salud y el bienestar del alumnado
Entre las principales reivindicaciones se encuentran la mejora inmediata de la calidad del servicio, la elaboración de menús equilibrados, variados y nutricionalmente adecuados, y unas raciones apropiadas para las necesidades de los niños y niñas.
Las familias reclaman también el uso de menaje adecuado, seguro y en buenas condiciones, así como la eliminación de los plásticos y su sustitución por platos de loza. Esta demanda cobra especial relevancia ante el desgaste del menaje que se utiliza actualmente y las preocupaciones trasladadas por las familias sobre su estado.
Asimismo, consideran imprescindible mejorar la atención y supervisión del alumnado y avanzar hacia un modelo de cocina in situ, con alimentos elaborados diariamente en el propio centro, que permita ofrecer menús apropiados y mejorar el control sobre la preparación de las comidas.
Con todo, apuntan que el comedor escolar es mucho más que un servicio complementario: forma parte de la jornada educativa y desempeña un papel esencial en la alimentación, la salud y el bienestar de la infancia. Por ello, las familias consideran imprescindible que su funcionamiento responda a criterios de calidad, seguridad y atención adecuada.
La reivindicación parte de una convicción compartida: garantizar una alimentación saludable durante la infancia es una responsabilidad colectiva. Nuestros hijos e hijas son la ciudadanía del mañana y merecen que sus necesidades estén en el centro de cualquier decisión relacionada con su alimentación y bienestar.
Una movilización para exigir soluciones reales
La huelga de comedor del próximo 23 de octubre pretende visibilizar el malestar de las familias y reclamar compromisos concretos que permitan corregir las deficiencias detectadas. La convocatoria invita también a las familias que no utilizan el servicio de comedor a sumarse a la concentración y apoyar esta reivindicación colectiva.
Las familias defienden que esta movilización no busca únicamente denunciar una situación, sino contribuir a construir un servicio mejor para todo el alumnado. Para ello, reclaman mejoras inmediatas y verificables en el servicio actual, junto con un compromiso firme para avanzar hacia una cocina in situ, con menús elaborados diariamente y adaptados a las necesidades de los niños y niñas.
Las 105 reclamaciones registradas en septiembre ponen de manifiesto la necesidad de escuchar a las familias, analizar las incidencias y actuar sobre los problemas recurrentes. La respuesta debe traducirse en medidas concretas que garanticen una alimentación de calidad, un menaje adecuado y una atención acorde con las necesidades del alumnado.
Las familias del CEIP Noreña no piden privilegios. Reclaman un servicio de comedor escolar digno, seguro y de calidad, a la altura de la responsabilidad que supone alimentar diariamente a niños y niñas.
“Porque comer bien no es un privilegio: es un derecho. La salud de nuestros hijos e hijas no se negocia. Y garantizarla es una responsabilidad que no admite excusas”, concluyen las familias del CEIP Noreña.
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