“Calma tensa” en Córdoba en una mañana con pocas incidencias pero todos los ojos puestos en los ríos
La provincia de Córdoba se encuentra actualmente bajo la influencia de un “río atmosférico inaudito” que está cruzando Andalucía, generando lo que las autoridades describen como una situación de “calma tensa”. Este fenómeno, identificado también como la borrasca Leonardo, ha provocado lluvias continuadas que, aunque por el momento no han alcanzado una gravedad extrema en la capital, mantienen a todos los dispositivos en permanente alerta. Según el delegado del Gobierno de la Junta, Adolfo Molina, Córdoba está contando con cierto margen de respeto por parte del temporal, pero la persistencia de las precipitaciones obliga a una vigilancia constante para evitar males mayores ante la llegada de un “enjambre de tormentas” que se prevé continúe durante los próximos días. De hecho, la provincia mantiene activos avisos amarillos por lluvias y viento, con previsiones de que las rachas de viento se intensifiquen mañana y el sábado se presente como otra jornada complicada.
El principal foco de preocupación reside en la vigilancia de los cauces de arroyos y ríos, dado que el nivel de las aguas sigue en ascenso. El río Guadalquivir presenta un nivel naranja y sigue creciendo, lo que ha llevado a las autoridades a trabajar estrechamente con la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir para gestionar el desembalse de agua de forma controlada y hacer sitio en los pantanos. La situación es especialmente delicada en otros puntos de la provincia, donde el río Anzur ha alcanzado el nivel rojo y el río Cabra se mantiene en nivel naranja. En el entorno de la capital, el alcalde José María Bellido ha informado de incidencias puntuales pero significativas, como en la carretera de Alcolea a la altura de La Lancha, donde el río se ha desbordado levemente, obligando a labores de infraestructura para canalizar el agua y evitar afecciones graves a las viviendas. Asimismo, en Majaneque se mantiene un dispositivo especial tras la rotura de un talud que ya ha sido arreglado, aunque se ha procedido a cortar un acceso al barrio de forma preventiva ante el riesgo de que el arroyo pudiera desbordarse de nuevo.
Para gestionar esta emergencia, se ha activado la situación operativa dos, coordinada por la Junta de Andalucía, que integra el esfuerzo de la Subdelegación del Gobierno, la Diputación y diversos ayuntamientos. Este despliegue incluye a la Policía, Guardia Civil, la Unidad Adscrita, el INFOCA, Cruz Roja, el 061 y Protección Civil, todos ellos trabajando de forma coordinada para anticiparse a cualquier agravamiento de las condiciones. El Ayuntamiento de Córdoba ha intensificado el contacto con los vecinos de zonas vulnerables como El Higuerón, Majaneque y Alcolea, estableciendo puntos informativos constantes y evaluando la necesidad de activar planes de evacuación si la situación lo requiriera ante este primer embite del temporal.
Finalmente, las autoridades han insistido en un mensaje de máxima precaución y responsabilidad ciudadana. Adolfo Molina ha apelado al sentido común de los cordobeses, instándoles a alejarse de los cauces y arroyos y a no intentar cruzar balsas de agua con los vehículos, subrayando que en ocasiones los problemas surgen por conductas de riesgo que se buscan innecesariamente. En la misma línea, el alcalde Bellido ha recordado la importancia de la autoprotección, señalando que las crecidas de los arroyos pueden ser extremadamente rápidas e imprevisibles, por lo que la colaboración ciudadana es fundamental para atravesar este episodio meteorológico sin tener que lamentar pérdidas personales mientras los dispositivos continúan vigilantes a la evolución de las crecidas.
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