La angustia del personal sanitario que ha atendido a las víctimas: “Esto es una tragedia”
Calma tensa a las puertas de la zona de urgencias del Reina Sofía. El goteo de personal, tanto sanitario como policial, no cesa en el centro hospitalario, que esta madrugada se convirtió en el principal destino de evacuación para los heridos de mayor gravedad del accidente ferroviario producido en la localidad de Adamuz, cuyas cifras ya están cerca del medio centenar de fallecidos.
La incertidumbre sigue activa. Varios miembros de la Policía Nacional custodian la entrada, mientras en el interior se sigue trabajando casi sin descanso por atender a todos pacientes requeridos.
Una angustia latente, como reconocen los propios trabajadores sanitarios, que subrayan la gran cantidad de familias y personas afectadas que fueron llegando al hospital durante las últimas horas.
“Hubo mucha coordinación”, remarcan desde el centro, donde se destaca el “gran trabajo de todos los compañeros. Hoy hemos llegado super temprano para darles el relevo”, dado que los coordinadores pidieron que, los que tuvieran turno de día, no llegaran antes para poder completar su jornada en condiciones óptimas.
“Aquí hubo muchos ingresados”, exponen, aunque buena parte ya han recibido el alta y los más graves están en la UCI. Asimismo, muchos afectados también fueron derivados al Hospital Quirón y otros centros de provincias cercanas como es el caso de Andújar.
“Esto es una tragedia”, insisten los miembros sanitarios, afirmando que “los compañeros del 061 venían destrozados de lo que habían visto”.
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