Semana negra del lince en Córdoba con dos atropellos mortales

Un lince ibérico.

Semana negra del lince ibérico en Córdoba, donde se han producido dos atropellos mortales. De hecho, en la provincia cordobesa se han registrado la mayoría de los cinco fallecimientos de linces de esta semana que ha hecho que saltaran todas las alarmas y que ha llevado a la organización ecologista WWF a pedir al ministro de Fomento, Íñigo Gómez de la Serna, en la construcción de protecciones en las carreteras por las que cruza el lince.

En Córdoba fue arrollado un lince el día de Reyes. En concreto, el atropello se produjo en Adamuz, en la carretera A-421, que es de titularidad de la Junta de Andalucía. El día 12 de enero se produjo un segundo atropello mortal en un punto negro habitual de la carretera N-420 (que une Montoro con Ciudad Real cruzando por Sierra Morena).

WWF alerta de que si siguen los atropellos al ritmo que han comenzado, se llegaría a los 36 linces muertos en 2017 por esta causa, una cifra incluso más alta que el triste récord de 22 atropellos alcanzado en 2014. Según los ecologistas, “la sangría de atropellos de linces en las carreteras en los últimos días se debe en parte a la tardanza del ministerio de Fomento en poner en funcionamiento las grandes inversiones comprometidas”.

WWF comenzó hace casi dos años una campaña para denunciar la grave amenaza que suponen los atropellos para la conservación de esta especie. Para ello lanzó la campaña de recogida de firmas Ni un lince más atropellado, que ya cuenta con el apoyo de más de 22.000 activistas.

Sin embargo, “pese a las buenas palabras y la disponibilidad de los técnicos del Ministerio de Fomento y a la puesta en marcha de distintas medidas menores (como la reparación de vallados, el desbroce de los márgenes, la adecuación de infraestructuras trasversales o la señalización de tramos)”, WWF señala que las principales obras para garantizar la permeabilidad de infraestructuras como la A-4 o la N-420 todavía no han empezado (pasos de fauna).

Para Juan Carlos del Olmo, secretario General de WWF España, “la conservación del felino más amenazado del mundo debe ser una responsabilidad de todo el gobierno. Por ello, esperamos que el Ministerio de Fomento cumpla con su parte”. Y añade: “Es lamentable cómo hemos comenzado el año en lo que a muertes de linces se refiere. Si siguiéramos a este ritmo de atropellos, llegaríamos a los 36 en 2017, algo totalmente inaceptable y que pondría en riesgo la paulatina recuperación de la especie y los esfuerzos de muchas administraciones organizaciones y particulares”.

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