“Mi mamá dice que mis besos curan así que te mando muchos en esta carta”

Lady Bug y Spiderman entregan una carta a un niño ingresado en el Hospital Materno Infantil | MADERO CUBERO

El objetivo era conseguir felicitaciones navideñas y cartas de apoyo “con cierta calidad” e Isabel Amo lo ha conseguido. La promotora del proyecto Hoy me acordé de ti ha recopilado sólo en Córdoba capital 1.200 misivas, una cifra muy por debajo a las 15.000 conseguidas el pasado año pero de la que Amo se siente más que orgullosa. “Este año queríamos que los adultos fueran más selectivos a la hora de enviar las cartas de los menores”, cuenta la joven minutos antes de disfrazarse de Lady Bug, una superheroína que, acompañada de otros superhéroes -Iron Man, Spiderman, Capitán América y la Pantera Negra-, ha repartido este lunes centenares de cartas entre los menores oncológicos ingresados en el Hospital Materno Infantil.

Después de recibir cartas hasta el pasado 24 de noviembre, Amo ha revisado y empaquetado cada una de las misivas para cotejar que se ajustaban a las normas establecidas para este año, donde la calidad debía primar sobre la cantidad para que “lleguen de verdad los mensajes, que es lo que se pretende”. Es por ello por lo que los alumnos de los colegios participantes en la edición de este año no han enviado una carta individual, sino que se han realizado alrededor de cinco misivas por centro gracias al trabajo colectivo de los estudiantes.

“¿Puedes quedarte con una sola carta por el mensaje especial que lleva escrito?”, le preguntamos a Amo. Sin dudarlo se refiere a una que abrió el pasado domingo. El remitente: un niño o una niña de apenas tres años que, a pesar de que no sabe escribir, le ha pedido a su madre que sea ella la que refleje todo lo que pasa por su cabeza. Y éste ha sido el resultado: “Deseo que tengas una feliz Navidad, que todo lo que puedas se haga realidad. Mi mamá dice que mis besitos son mágicos y que curan así que te mando muchos, muchos, muchos besos para que pronto estés en casa. Mientras, espero que por lo menos te guste mi dibujo y te alegre”. Debajo de esta dedicatoria, un árbol donde las bolas de Navidad son las huellas de los dedos del niño.

Además de las cartas, estos especiales superhéroes también entregan a los pequeños regalos de todo tipo, aunque más de uno no presta atención a lo que recibe y abre sus ojos como platos al ver a Iron Man traspasar el umbral de la puerta de su habitación. Eso sí, de perfil, ya que su vasta armadura le deja poco margen de movimiento. Debajo de este armazón se esconde Manuel Pozo, responsable de la ONG Mar Pozo Por la sonrisa de un niño. De profesión, comercial de muebles. Pero su pasión es hacer felices a los niños que se encuentran en los hospitales. Una experiencia personal lo explica todo.

Pozo explica que a su hija le detectaron con tan sólo 12 años un tumor en la espalda. “Acababa de hacer la comunión y le dio un dolor fortísimo. La llevamos al hospital y ahí nos dijeron el diagnóstico”, cuenta. Durante su hospitalización, fue la pequeña la que alentó a su padre a llevar a cabo pequeñas acciones para hacer más felices a los niños ingresados. Primero empezó con camisetas, que aún sigue vendiendo, pero la solidaridad de este sevillano ya ha hecho que los niños del Reina Sofía vayan sin miedo al quirófano gracias a dos coches eléctricos.

De las 1.200 cartas recibidas en Córdoba, 550 están dirigidas a adultos, que serán entregadas previsiblemente por las diferentes plantas del Reina Sofía y del Hospital Los Morales. A estas misivas habrá que sumar las que todavía se están recogiendo por el Valle de Los Pedroches y por toda España, ya que en diferentes ciudades han aumentado el plazo de recogida.

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