Vecinos y colectivos crean un refugio de biodiversidad y oasis de mariposas en Fidiana
La Asociación Siempreviva, junto a Asociación Vecinal Diana y Ecologistas en Acción, han llevado a cabo la creación colectiva de un refugio de biodiversidad en el espacio público de los Jardines de la Memoria, en el Parque Fidiana. Como parte del trabajo que se viene realizando en el barrio desde Parque Fidiana por el Clima, del que forman parte la AV Diana, Asociación Siempreviva y Ecologistas en Acción, surge esta propuesta, ante la necesidad de renaturalizar los espacios urbanos y hacer zonas que promuevan la biodiversidad y ecosistemas ricos.
Un refugio de biodiversidad es una estrategia ecológica para fomentar la vida de especies silvestres, atraer polinizadores y controlar plagas de forma sostenible. Se trata de espacio natural que se caracteriza por el uso de especies autóctonas, resistentes y melíferas que funcionan como refugio y alimento de diversas especies.
Así mismo, esta actividad sirve para invitar a las personas a implicarse en la mejora de la ciudad de forma colectiva, pasar tiempo de calidad con los vecinos y vecinas y, mejorar nuestra salud física y mental.
La ocasión se aprovechó para recordar a un miembro de la Asociación Vecinal Diana, Pepe Lara, que era una persona entregada a su barrio y apasionado de la naturaleza. Y por ello, el refugio de biodiversidad lleva su nombre.
Además, el espacio se ha reconocido como un oasis de mariposas, gracias a la Asociación Zerynthia, que ha ayudado a conocer y elegir qué especies se debían plantar como alimento y refugio de estos insectos en todos sus estadios. Quien pasé por allí, podrá encontrar un cartel con un código QR en el que registrar las observaciones de mariposas y donde te ayudarán a identificar qué especie es. Ya son varios oasis los que hay en Córdoba, pero este es el primero en vía pública.
La actividad ha sido de participación abierta y, aproximadamente 50 personas de todas las edades y diferentes barrios de Córdoba, pasaron a echar una mano y disfrutar del trabajo con vecinos y vecinas. “La implicación y la ilusión de los y las participantes ha sido conmovedora y creemos que es una motivación para replicar la iniciativa”, declaran desde la organización.
El Refugio de Biodiversidad Pepe Lara ha sido materialmente posible gracias a la subvención de la Delegación de Participación Ciudadana, también a la empresa Licuas, que lleva la gestión medioambiental de los Jardines de la Memoria y preparó el terreno para poder trabajar sobre él, aportó algunos materiales y se encargará del mantenimiento del espacio.
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