El terremoto de Ayuso, sentido como una leve réplica en Córdoba

Último Pleno celebrado en Capitulares

Los teléfonos de los concejales en Capitulares no dejaron de vibrar en toda la mañana del miércoles. Como todos los días, pero con una diferencia. Esta vez eran alertas de noticias o de grupos de Whatsapp. Primero, moción de censura del PSOE con Ciudadanos en Murcia. Después, que Vox pedía un adelanto electoral en Andalucía. Y finalmente la traca final, la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, adelantaba elecciones, a la vez que la oposición presentaba mociones de censura.

Mientras, en Capitulares se negociaba la aprobación del presupuesto del Instituto Municipal de Turismo (Imtur). Su atasco impedía sacar adelante el presupuesto municipal y desbloquear así lo que resta de mandato. El terremoto de Ayuso se veía con recelo desde Córdoba, donde antes de que la presidenta madrileña apretase el botón nuclear Vox ya había dicho que no iba a aprobar los presupuestos del Imtur y que en los municipales negociaba directamente con el concejal de Hacienda, Salvador Fuentes, del PP, excluyendo a los naranjas.

El terremoto de Madrid, con epicentro en Murcia, se ha atenuado en Despeñaperros, al menos de momento. Por la tarde, en el Parlamento de Andalucía comparecían el presidente de la Junta, Juanma Moreno, del PP, y el vicepresidente, Juan Marín, de Ciudadanos. Ambos trataban de despejar el futuro de su gobierno, que tiene unos presupuestos aprobados y en vigor, y que, aseguran, aspira a agotar su mandato, que concluye en 2022. Eso sí, la música de Vox sonaba de fondo.

Tanto en Córdoba como en Andalucía el terremoto no ha sacudido con fuerza por puras matemáticas. La izquierda no suma y Ciudadanos y el PP mantienen una excelente relación. En el Ayuntamiento de Córdoba, el equipo de gobierno del alcalde José María Bellido no ha protagonizado ni una polémica pública con Ciudadanos recientemente. La dimisión de la concejala Eva Timoteo ha sido la gran crisis interna de las últimas semanas, resuelta exclusivamente por la formación naranja. El regidor y su equipo popular se limita a pedir que sea quien sea quien asuma el cargo de concejal se mantenga leal al equipo de gobierno.

Tanto en Córdoba como en Andalucía la izquierda no suma y tampoco ha conquistado a Ciudadanos. Los naranja prefieren mantener gobiernos con el PP apoyados de manera externa con Ciudadanos que explorar alternativas con los socialistas. En Jaén cogobiernan con los socialistas, el único gran espacio que comparten.

En el Parlamento, además, la izquierda está más dividida que nunca. Los diputados afines a Teresa Rodríguez expulsados de Adelante Andalucía han prometido hasta la saciedad que jamás iban a apoyar a Susana Díaz. En el Ayuntamiento de Córdoba directamente es que la suma de PSOE con IU y Podemos no sale. Incluso un hipotético pacto de los socialistas con Ciudadanos necesitaría del voto favorable de IU y Podemos, algo que se antoja prácticamente imposible.

Desde Córdoba, por tanto, el terremoto se observa con expectación, más pendientes de hasta dónde puede llegar en clave nacional que como temor a un cambio inminente que todos los actores implicados sostienen que no se va a producir.

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11 de marzo de 2021 - 05:01 h
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