El Ayuntamiento aprobará el lunes la cesión de Caballerizas Reales a Córdoba Ecuestre
La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Córdoba aprobará el próximo lunes el convenio de cesión de Caballerizas Reales a la entidad Córdoba Ecuestre, un documento que va a permitir regularizar el uso en precario que hace desde el año 2010 la asociación de este edificio.
Los detalles de la operación aún no se conocen. Habrá que esperar al lunes para ver la duración de esta cesión, el canon que tendrán que pagar por gestionar este monumento, o si el acuerdo ha pasado el duro filtro de la Intervención General, que ya ha levantado algunos reparos sobre el uso que se hace en su interior.
La firma del convenio, por el momento, tampoco se ha fijado. Una vez formalizado el acuerdo, se pretende que este monumento -que en los últimos días ha estado en los titulares por su irregular seguridad contra los incendios- se convierta en un Centro Internacional del Caballo y cumpla de una vez con toda la normativa de protección patrimonial, tanto del plan del casco histórico, como la que Cultura de la Junta diga.
También permitirá a Córdoba Ecuestre ser gestor oficial del edificio y poder hacer trámites como la contratación a su nombre de la conexión eléctrica, el sistema centralizado de alarmas antiincendios u otros suministros que, hasta el momento, estaban a nombre del Ayuntamiento.
Historia de la cesión “en precario”
Aunque esta entidad nació en 1996, Córdoba Ecuestre lleva gestionando “en precario” el emblemático edificio desde 2010, en los últimos compases del alcalde Andrés Ocaña (IU). Desde entonces han pasado por el Ayuntamiento gobiernos de todos los signos políticos —dos mayorías absolutas del PP, una con José Antonio Nieto y la actual con José María Bellido, un cogobierno de PSOE e IU y otro de PP y Ciudadanos— sin que ninguno haya logrado cerrar definitivamente hasta ahora la cesión del monumento histórico.
En estos 16 años, el Ayuntamiento ha ido prorrogando sucesivamente el acuerdo de cesión del espacio a la entidad -participada institucionalmente por el propio Ayuntamiento, que ostenta la Vicepresidencia-. Desde entonces, eso sí, siempre “en precario”, y con momentos en los que hubo bastante tensión, como cuando José Antonio Nieto (PP) intentó en 2011 activar económicamente el complejo y planteó un concurso público para su explotación -una idea que naufragó cuando el Ministerio de Defensa advirtió de que el edificio no podía ser cedido a terceros en esas condiciones-, o cuando la relación de Córdoba Ecuestre se enfrió con la exalcaldesa Isabel Ambrosio.
En todo este tiempo, la intención de Córdoba Ecuestre ha estado clara: logró que se la declarara de interés público local (por acuerdo plenario en 2014) y de utilidad pública (por acuerdo del Ministerio de Interior en 2015). Su presidente Rafael Blanco siempre ha sostenido que, bajo este paraguas, la administración pública podría cederle el edificio de forma directa, sin necesidad de sacarlo a concurso, como lo había hecho con la Torre de La Calahorra, cedida a la Fundación Roger Garaudy.
Esa será finalmente la fórmula que se aprobará el lunes, dos años y medio después de que el Ayuntamiento de Córdoba le comprara el edificio al Ministerio de Defensa por unos cinco millones de euros.
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