Ecologistas sospecha de una caza masiva "ilegal" de ciervos en las fincas de 'Sandokán' antes de su desahucio

Restos de cadáveres de ciervos encontradas por Ecologistas en Acción en el interior de la finca.

Desde el pasado mes de septiembre, Rafael Gómez Sánchez alias Sandokán ya no posee las cinco grandes fincas de caza en pleno corazón de Sierra Morena, entre los términos municipales de Córdoba y Almodóvar del Río. Desde el 19 de septiembre, La Porrada o Castropicón son propiedad de Cajasur, que ha podido finalmente tomar posesión de las mismas tras ejecutar varios impagos y acometer el correspondiente desahucio. Eso sí, antes de que se produjese el embargo, Ecologistas en Acción sospecha que estas grandes fincas cinegéticas han sido "limpiadas" de ciervos de manera "ilegal". Y lo sostienen en el hallazgo de numerosos esqueletos de ciervos con las cuernas serradas.

Cajasur tomó posesión de las fincas el pasado 19 septiembre. Las mismas están ahora en proceso de comercialización. Desde esa fecha, cuenta con vigilancia las 24 horas y la entidad asegura que no se ha celebrado ninguna actividad cinegética ni de otra índole, señalan fuentes de la entidad financiera consultadas por este periódico.

"Todo parece apuntar a que antes de que se hiciera efectiva la expropiación de las fincas por parte de Cajasur, los guardas de la finca, por orden, se entiende, de la propiedad, se dedicaron durante semanas de forma exclusiva e intensiva a matar a todos los ciervos que se pusieron a tiro, machos, hembras, horquillones, crías, etcétera", concretan a este periódico fuentes de Ecologistas en Acción. "El hallazgo, por parte de activistas de Ecologistas en Acción, de los restos esqueléticos de numerosos ciervos con las cuernas serradas abandonados en un claro en la mitad del monte, confirmaría" este extremo.

"De confirmase, se trataría de un ejemplo más, ni el primero ni será el último, de manejo ilegal y criminal de fauna silvestre. Un ejemplo de lo que Ecologistas en Acción viene denunciando desde hace muchos años, la absoluta impunidad de territorios aislados que acaban convertidos en territorios fallidos", señalan. "Territorios fallidos desde el punto de vista del Derecho. Territorios, que conforman miles de hectáreas, en la que el Estado Social y de Derecho que consagra la Constitución Española, no tiene cabida", lamentan.

Cajasur ha logrado hacerse definitivamente con el control de las fincas. Aunque un juzgado le dio la razón e inició la subasta, mientras inició el proceso y hasta el pasado mes de septiembre no dispuso de su posesión real. Ahora, desde el 19 de septiembre, la entidad ha contratado a trabajadores para vigilar las fincas y también para mantenerlas. "A la labores de vigilancia se ha unido la de alimentación de los animales debido al poco pasto por las escasa lluvias de estos meses pasados", aseguran las fuentes, que aclaran que Cajasur "desconoce las actividades que hayan podido celebrarse con anterioridad a la toma de posesión".

Todas estas fincas eran propiedad del Grupo de Empresas Rafael Gómez Sánchez y la compañía Mezquita Sur Inversiones. Las dos tenían varios préstamos con Cajasur de finales de los noventa y principios del siglo XXI, que pusieron las fincas cinegéticas como garantía. Al no poder hacer frente al pago de los débitos, finalmente Cajasur decidió subastarlas antes de tomar posesión para garantizarse así el ingreso. No lo logró y finalmente ha optado por tomar posesión de las mismas y comercializarlas.

El cierre cinegético

Desde los años setenta se ha producido un auténtico boom cinegético en las fincas de la Sierra de Córdoba, que acabaron por desplazar al coto de caza tradicional. "Y con la explotación cinegética, en el caso de la caza mayor, se impulsa definitivamente el cerramiento de numerosos acotados que suman en conjunto miles de hectáreas en el conjunto de Sierra Morena", detalla a este periódico Joaquín Reina, de Ecologistas en Acción.

"La cerca cinegética perimetral se convierte en el eje alrededor del cual gira el modelo de gestión dominante en Sierra Morena. El cerramiento perimetral permite acaparar el recurso natural básico de la actividad económica, la fauna silvestre de carácter cinegético", explica. "Probablemente, la mayor y más importante utilidad del cerramiento cinegético reside en el hecho de que la cerca cinegética se convierte en una herramienta de poder que excluye y aísla el interior de la finca de su entorno", e impide la salida de la fauna silvestre de la misma.

https://cordopolis.es/2015/08/10/cajasur-subasta-todas-las-fincas-de-sandokan-en-la-sierra/

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29 de enero de 2020 - 03:42 h