Ni Colón llevó naranjas a América ni las de California son de Córdoba

Dos mujeres trabajando en una empresa de naranjas en Palma del Río | MADERO CUBERO
Un grupo de historiadores e investigadores firma un escrito para "desmentir y corregir" a la propietaria del Palacio de Portocarrero de Palma del Río

Un grupo de historiadores e investigadores cordobeses ha decidido "desmentir y corregir" las afirmaciones que realiza la actual dueña del Palacio de Portocarrero de Palma del Río, Cristina Ybarra, asegurando que el origen de las naranjas californianas está en Córdoba, que fueron llevadas allí en el segundo viaje de Cristóbal Colón por monjes franciscanos palmeños y que esto se hizo para prevenir la falta de vitamina C. El escrito, remitido a este periódico, está firmado por Rosa María García Naranjo, historiadora y periodista; Álvaro Castro Sánchez, doctor en Filosofía e historiador; Antonio León Lillo, licenciado en Historia y cronista de Palma del Río; Juan Egea Aranda, profesor de Historia y cronista de Palma del Río; y María Ruiz Ortiz, doctora en Historia.

"Para ninguna de estas afirmaciones que Ybarra hace sobre las naranjas se mencionan fuentes o pruebas. De hecho, no se ha encontrado una sola evidencia documental acerca de que hubiese naranjas en Palma del Río antes del siglo XVIII, a que hubiese naranjos plantados en el palacio o a que monjes franciscanos las llevasen a California". Entre otras cosas, el historiador local Rafael Nieto, que era experto en los viajes de palmeños a las Indias, mostró hace años que los viajes de estos monjes de comienzos de siglo fueron más bien hacia Perú y La Florida. Parece cierto que los franciscanos introdujeron las naranjas a través del Camino Real de California, pero en la segunda mitad del siglo XVIII. "Que las llevaron en el segundo viaje de Colón varios siglos antes ya es afinar en la invención", señala.

"Aparte de la superchería histórica, la referencia a que las naranjas se llevaron a California por Colón para prevenir el escorbuto y la falta de vitamina C une a la invención pura y dura el más absoluto desconocimiento, pues es raro que Colón o estos frailes supieran de la asociación entre el consumo de cítricos y el escorbuto antes que el escocés James Lind en el siglo XVIII, por no decir que las vitaminas se descubrieron a comienzos del siglo XX", destacan los historiadores en su escrito.

Por último, "queremos manifestar que hay un hecho histórico documentado del que se va a cumplir próximamente su 80 aniversario y que sí ocurrió en este Palacio y que dejó una honda huella en la memoria de los palmeños: el fusilamiento de unos 200 palmeños (dependiendo de las fuentes, pues otras hablan de muchísimas más personas) el 27 de agosto de 1936 por el cacique local Félix Moreno Ardanuy, abuelo del dueño de este palacio y marido de Cristina Ybarra", destacan los historiadores.

"Precisamente, por las fechas en que los palmeños acuden a la fosa común a rendir homenaje a sus muertos, como cada año, sale este artículo que debería mostrarse en las facultades como ejemplo de invención histórica al servicio de la explotación turística y del olvido de la verdadera historia de la localidad", lamentan.

Etiquetas
stats