Aprobada la liquidación de Marín Hilinger

La sede central de la constructora Marín Hilinger en el antiguo chalet de Manolete en la avenida de Cervantes | MADERO CUBERO
El Juzgado de lo Mercantil abre un plazo para que los acreedores que consideren culpable el concurso presenten sus demandas

El Juzgado de lo Mercantil ha aprobado la liquidación de la constructora Marín-Hilinger, antaño una de las empresas de la construcción más poderosas de Córdoba. El Juzgado de lo Mercantil de Córdoba ha publicado un edicto por el que da por finalizado el concurso de acreedores y abre un plazo de diez días para que los que se quieran personar en el proceso judicial (que consideren culpable el mismo) lo hagan. De manera paralela, se inicia el proceso para la venta de los bienes que siga poseyendo la empresa y saldar, de esta manera, las deudas que mantenga esta compañía. En total, la deuda estimada supera los 120 millones de euros.

El concurso de Marín-Hilinger es el segundo más importante que ha tramitado el Juzgado de lo Mercantil de Córdoba, después de haber resuelto y liquidado el de otra de las grandes promotoras cordobesas, Noriega, que ha sido liquidada. En marzo de 2013, sus gestores solicitaron el concurso voluntario de acreedores al verse incapaces de pagar y refinanciar una deuda total de 126 millones de euros, según han confirmado a este periódico fuentes judiciales. El concurso no ha sido sólo de la matriz, sino también de sus empresas filiales: Eurojisa y Promager. Además, también lo han solicitado los dos matrimonios de los dos socios de la firma: Ángel Marín y Enrique Hilinger.

Entre los acreedores de Marín Hilinger está el Ayuntamiento de Córdoba. De hecho, en el débito municipal está la construcción de la Ronda Norte junto a Mirabueno. Marín Hilinger firmó un convenio con el Ayuntamiento para ejecutar esta carretera, que serviría de acceso a los propietarios de Mirabueno. No obstante, paralizó las obras cuando habían superado el 30% de ejecución. Ahora, el Ayuntamiento al único que podrá reclamarle es al banco. Marín Hilinger firmó un aval con Cajasur de 12 millones de euros que el Consistorio intentó ejecutar. Los tribunales, finalmente, dieron la razón al banco, que argumentaba que a quien había avalado era a la empresa, y no a la junta de compensación de Mirabueno (donde Marín Hilinger tenía casi la totalidad de las acciones).

Marín-Hilinger estuvo a punto de ser comprada por Ángel de Cabo, encarcelado junto al ex presidente de la patronal española Gerardo Díaz Ferrán por comprar empresas a precios muy por debajo de mercado para liquidarlas y quedarse con todo su patrimonio. De hecho, se llegó a vender incluso que Marín-Hilinger pasaba a ser propiedad de Aszendia, la firma de De Cabo. Sin embargo, el acuerdo se rompió unos cinco meses después de venderse como hecho.

La firma fue fundada en el año 1979 por Ángel Marín y Enrique Hilinger, y ya entonces comenzó a dedicarse a la promoción y construcción inmobiliaria. La empresa desarrolló su negocio en Córdoba y en toda la Costa del Sol. A principios de 2000 dio también el salto a las provincias de Sevilla y Cádiz, aunque nunca perdió su referencia cordobesa, donde se empleó a fondo en la construcción de la urbanización de Mirabueno.

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