Aprender de manera virtual cómo trabaja una biorrefinería

Refinería pretolífera | PIXABAY
Investigadoras de la UCO crean una plataforma para los estudiantes de Ingeniería que reduce costes y permite la enseñanza a distancia

¿Aprender cómo se trabaja en un biorrefinería desde casa? Ahora, es posible. Y todo gracias a un laboratorio virtual que han creado investigadoras de la Universidad de Córdoba (UCO) y que ha permitido a estudiantes asimilar los conceptos de estas centrales. Además, la plataforma ayuda a minimizar los costes económicos y diferentes riesgos de manejos inadecuados asociados a las primeras fases del aprendizaje de los ingenieros.

El trabajo es, según las investigadoras, “un ejemplo de cómo, a través de un proyecto destinado a la docencia, se pueden obtener resultados transferibles para la industria”. Aunque orientado inicialmente a la obtención de recursos como combustibles y plásticos a partir de la biomasa en biorrefinerías, se puede aplicar a otros ámbitos de la ingeniería. Por ello, el laboratorio virtual diseñado por la UCO ha sido protegido en el registro de la propiedad intelectual.

En vez de un laboratorio con aparatos con cromatógrafos de gases o productos químicos, los alumnos del Máster de Energías Renovables Distribuidas de la UCO accedían a un entorno virtual que simulaba, pieza por pieza y material por material, el espacio real existente en el edificio Leonardo da Vinci, del campus de Rabanales. “Hasta existía una técnica virtual, llamada Azahara, con el mismo nombre y aspecto físico que la asistente real”, indica  la corresponsable del proyecto, Sara Pinzi.

Para lograr una reproducción lo más fidedigna posible, se fotografiaron todos los objetos presentes en el laboratorio real. En su copia virtual, los estudiantes de posgrado realizaban sus prácticas como una fase inicial antes de acceder al espacio real.  La aplicación informática incorporaba recursos educativos convencionales digitalizados y otros multimedia. Al finalizar la experiencia, eran los alumnos los que la evaluaban. El entorno virtual obtuvo una calificación muy positiva, de seis sobre siete. La eficiencia y el proceso de aprendizaje de la aplicación informática fue valorada con un ocho sobre diez. “No sólo permite la reducción de costes en fungibles y equipamiento, sino que también facilita el aprendizaje a distancia o para personas con discapacidad física. La experiencia ha sido muy positiva”, resume la investigadora principal del grupo, Pilar Dorado. Los resultados de este proyecto han sido publicados recientemente en la revista científica Journal of Cleaner Production

Además de estudiantes de grado y máster de las cinco universidades que componen el ceiA3 (de Almería, de Cádiz, de Córdoba, de Huelva y de Jaén), el software fue testado por alumnos de las universidades de Mánchester (Reino Unido) y de Agricultura de Atenas.

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