Foursquare: Dime dónde andas y no te olvides de contarme qué te parece

[Normalmente voy pensando a lo largo de la semana sobre qué voy a escribir en #másalládelos140 y es el jueves cuando hago un compendio de las ideas que he ido teniendo para desarrollarlas luego en el post, de forma más o menos extensa. Casualmente esta tarde (por la de ayer) he tenido una conversación en la que he hecho un resumen de todas esas ideas y que resumía a la perfección lo que quería compartir con vosotros este viernes]

Foursquare, para quienes no lo conozcan: es un servicio en el que se aúnan varias características: la movilidad, la geolocalización y el carácter de red social, todo ello con un tinte de gamificación que le da un aspecto mucho más lúdico al tema. Vayamos por partes:

  • Movilidad: porque aunque tiene servicio web, en esencia es una aplicación para smartphones. En el momento en que estás en el sitio que estás.
  • Geolocalización: porque mediante sistemas de georreferenciación te permite localizar un dispositivo (web o móvil) en una ubicación concreta.
  • Red social: porque permite compartir con tus contactos dentro de la propia red (y mediante la integración con otras redes y la publicación en estas otras) dónde te encuentras en cada momento, opiniones al respecto, subir fotografías, etc.
  • Gamificación: hace referencia al aspecto lúdico del propio servicio, que te permite "jugar" con tus contactos y amigos compitiendo por ser el primero en el ranking o ir ganando alcaldías (mayorships).

Hasta aquí la parte "teórica" de Foursquare, quien quiera saber más sobre sus características técnicas o sobre posibilidades de uso profesional que no espere encontrarlo en este post, que hoy voy a hablar de la experiencia como usuaria.

Como os comentaba básicamente consiste en una aplicación que instalas en tu móvil y mediante la cual vas haciendo check-in (indicando que estás ahí) en los lugares por los que vas pasando y que se encuentran previamente registrados en la plataforma: desde tiendas a bares y restaurantes, pasando por plazas, edificios históricos, monumentos, locales de copas... Se puede registrar casi cualquier lugar en la plataforma y categorizarlo en cualquiera de las muchas categorías que tienen definidas.

Al principio la gracia la encuentras en el aspecto lúdico: "compites" con tus amigos por ser el primero en el ranking (vas acumulando puntos por los check-ins que vas haciendo, por ir ganando alcaldías, por repetir en determinadas categorías de localizaciones, etc), compites también por las alcaldías (te conviertes en mayor, alcalde, de un sitio cuando eres el que más veces ha estado en dicho lugar en un periodo determinado de tiempo), consiguiendo badges (insignias-premios que vas ganando en diferentes categorías por ir completando determinados retos o alcanzando los hitos marcados).

Pero como en todo, llega un momento en que la novedad deja de serlo y te acabas aburriendo de todo esto. Para mí ése es el punto de inflexión que marca la madurez como usuario (o así lo interpreto yo) y es cuando cambia el uso que se le da la aplicación a algo más "útil".

Yo hace meses, muchos, que ya no me "peleo" por alcaldías ni similar, pero cada día me resulta más práctico a la hora de conocer nuevos sitios, sobre todo restaurantes, bares y demás locales de hostelería.

Tiene su aspecto cotilla, porque vas viendo por dónde andan tus amigos, aunque como siempre, todo depende del grado de privacidad con el que configure cada cual sus acciones en la plataforma (nunca me cansaré de decirlo, todo es tan público o privado como tú quieras que sea y sobre todo va en función de lo que te molestes por saber cómo funciona).

Me gusta ver dónde van mis contactos, de cara a descubrir sitios nuevos; he de reconocer que me he creado una red de contactos en Foursquare bastante fina con sus elecciones (entendiendo "fino" como que tenemos gustos muy similares).

Si visitamos algún local en el que no hemos estado nunca, acudo a Foursquare para ver qué recomiendan otros usuarios. Las fotos que la gente sube da muchas pistas (sobre todo cuando se trata de comida ¡qué cierto eso de que comemos con los ojos!).

Hago listas con sitios que recomiendo, sitios a los que tengo pendiente ir y sitios a los que mejor no volver...

Añado mis propias opiniones, tanto positivas como negativas. Y reconozco que en más de una ocasión, la opinión de algún usuario (sobre todo cuando es alguien conocido) me ha persuadido de visitar tal o cual sitio.

Además, la propia aplicación también te ofrece recomendaciones de sitios cercanos a tu localización actual dependiendo de la actividad que quieras llevar a cabo, mostrándote incluso lugares con ofertas especiales y promociones.

Y creo que en resumen esto es (casi) todo lo que Foursquare te ofrece como usuario. Seguro que se me pasa algo, pero nadie dijo que esto fuera un manual de uso, ¿no?

Así que ya sabes: ¡dime dónde andas y sobre todo recuerda contarme qué te parece!

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Publicado el
25 de enero de 2013 - 03:30 h
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