Boicot

Imaginen el repetitivo y simple ritmo de una sevillana, cántenla, ahora repítanla, vuelvan a pasarla por su cabeza, reprodúzcanla de nuevo, a 100 decibelios, a 200, que coño, a 1.000, hasta que les estalle el tímpano y queden lerdos de por vida, una de María del Monte, otra de Ecos del Rocío. Vamos con los Marismeños, otra vez, venga sevillanas, una, y otra, y otra...

Acabaron los patios, con denuncia de la máxima autoridad de la ciudad, el excelentísimo señor alcalde, de boicot premeditado de una parte de los voluntariosos voluntarios que voluntariamente, ergo sin cobrar, desempañaban funciones que reglamentariamente, y por pura dignidad, están reconocidas como actividades profesionales, y que por tanto deberían estar remuneradas. Digo, decía, el señor alcalde, que los voluntarios que trabajaron por la patilla, cosa muy legítima por otra parte, les boicotearon el buen y armonioso desarrollo de la Fiesta de los Patios. No es que esté muy bonito decir algo así a quien te trabaja gratis, no, muy bonito no está, máxime cuando días antes el alcalde, el mismo alcalde, se dirigió a ellos con estas herbosas palabras "de lo que salga mal tendremos la culpa nosotros, de lo que salga bien tendréis la culpa los voluntarios".

Un inocente traspié de quien sometido a la diaria presión de la responsabilidad, no atina a hilar el mejor argumento posible, pero que torna en voluntaria ineptitud cuando comienza a ver conspiraciones de velado interés político en el presunto sabotaje del montaje del único evento luminoso que puede verse desde el espacio, la instalación eléctrica de la feria de Córdoba. De nuevo, boicot. Boicot, como el que presuntamente llevaron a cabo las organizaciones sindicales de carácter contestatario de la ciudad el pasado Primero de Mayo en la Batalla de las Flores. Boicot.

Demuestra nuestro regidor tener un curioso olfato, y desde mi humilde punto de vista bastante torpe, sobre conspiraciones judeo-masónicas por parte de las fuerzas opositoras de la ciudad. Señor alcalde, no las hay, fuerzas, me refiero, y si las hubiere tampoco sería tan mala función dejar a oscuras, por unos días, la orgía de vino, polvo, garrafón, postureo cordobés, y horrorosa sevillana que inmoderadamente tienden a consumir sus vecinos y gobernados cordobeses. Vuelvan en este punto a recordar la taladrante sintonía de los Cantores de Híspalis.

Pero como sé que los que alejados de mí, se sitúan en una mucho más sana normalidad social, tienden a disfrutar de tan extraños ingredientes, me veo en la obligación moral de avanzar, en la medida de lo posible, una vaga predicción meteorológica para la semana de feria. Una semana donde la cuestión meteorológica se torna en crucial para el éxito o el fracaso del inmensísimo negocio que es la feria, y que la memoria colectiva tiende a recordar en dos marcos diferentes, uno, bajo el reguero de tormentas que acostumbran a circular a lo largo de todo el mes por nuestros cielos, como buenamente demostrado está quedando este año, y el otro, el de un asfixiante sofoco que sirve de antesala inmediata a nuestro particular infierno veraniego.

Pues bien, lo que a priori parece presentarse, al menos de cara a los primeros días de celebración de la Feria de Nuestra Señora de la Salud, es una tercera vía que de buen seguro contentará a unos y a otros. Les cuento, la posición y conformación que el anticiclón de las Azores quiere tener desde ya, es a un cierto estiramiento hacia el norte, en forma de cresta, con un centro de acción sobre el Atlántico medio. Lo que traducido viene a ser un predominio de flujos con cierta componente norte, esto es, masas de aire frías. La buena nueva es que la altura del partido a la que nos encontramos, tanto por la inclinación relativa del eje terrestre, como por la patente debilidad de la masa ártica, la afección sobre nuestra latitud del frío polar empieza a mostrarse ya como muy débil.

La consecuencia práctica de todo esto, y me dejo ya de tecnicismos incomprensibles, es a cierto ascenso de las temperaturas pero debiendo mostrar cierta contención, es decir, temperaturas agradables para esos primeros días de feria. Alegría. Además, ese flujo del noroeste que nos va a seguir afectando, es propicio para seguir metiéndonos cierta humedad fría, especialmente en altura, que es propensa para el desarrollo de pequeñas nubes de evolución, por lo que no es descartable la presencia de lluvias débiles en los días que vienen.

Como ven, una tercera vía que será propicia para que la feria, con boicot o sin boicot, vuelva a iluminar y atronar la tranquila noche cordobesa.

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22 de mayo de 2013 - 08:00 h