Carnaval-Cuaresma (un 2 fijo)

Este mismo medio de comunicación publicaba hace unos días que durante el año 2016 (sí, esa fecha que se intentó mitificar y al final se mixtificó) Córdoba acogió –o celebró- una media de 2´7 actos religiosos en la vía pública al día.

Supongo que actos cristianos y católicos, porque es la única religión verdadera, aunque la información no especificaba nada al respecto.

La noticia hablaba de una información municipal en la que se contaba cuántos permisos de utilización de vía pública se habían solicitado durante el año, entre ellos actividades deportivas, diferentes campañas, sobre derechos ciudadanos, por ejemplo o, directamente, municipales; pero este medio de comunicación es, ya saben, tendencioso y tituló por el asunto de la religión.

Ser tendencioso es tener tendencia. Y eso es natural. Yo, de hecho, en verano, tengo tendencia a tumbarme en el sofá después de comer. Soy tendencioso, pues. Me tiendo.

Como este medio de información es digital y global es posible que sea leído, de vez en cuando, por Donald Trump, un señor al que parece que le molestan mucho los medios de comunicación tendenciosos. O sin tendencia, si los hubiera.

Pero en este medio se escribe en español, un idioma que parece desconocer o simular desconocer el señor Trump. No obstante, me la voy a jugar y escribiré lo siguiente: Fuck you, bloody bastard, por si acaso me leen en Florida aprovechando que es domingo y hace un buen día de playa. Y, de paso, me tiro el pisto de que sé un poco de idiomas. Fíjense que tonto todo.

Esto ha sido una pequeña broma cosmopolita. No creo que tenga mucho más recorrido. No obstante, vigilaré quién me sigue a partir de ahora.

Pero retomando la información sobre la media de actos religiosos celebrados el pasado año debo decir que, muy posiblemente, sea superada por la media de este año. Ya haremos balance y lo veremos. Porque al parecer, la cosa religiosa no es una cuestión privada –como yo, incauto, pensaba- sino que es un asunto público como la recogida de basura o el agua corriente del grifo.

Esta ciudad es tan divertida que no se corta por pegarle una patada a una celosía de un edificio patrimonio de la humanidad o llenar un antiguo patio de abluciones con narcótico humo de incienso y sillas de alquiler.

Puro dadaísmo. Tiembla Sevilla: para graciosos, nosotros.

Hace siglos que gana Cuaresma. Esta quiniela no tiene emoción ninguna. Los mismos con diferente disfraz.

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26 de febrero de 2017 - 02:00 h
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