Sobre este blog

A Desalambrar es una plataforma que lleva más de dos décadas reivindicando el tránsito libre por los caminos públicos de Córdoba y la preservación del patrimonio natural. En este blog compartirá con los lectores y amantes del senderismo las rutas que mensualmente realizan por algunos de los itinerarios más singulares.

Ruta por las veredas de La Armenta, Alcaidía y Linares

Tramo de dehesa en Vereda de la Alcaidía

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El pasado domingo y, tras ser aplazada la semana anterior por climatología adversa, una treintena de amigos de los caminos públicos, llevamos a cabo la ruta mensual de la Plataforma A Desalambrar, con el objetivo de recorrer tres de las veredas más significativas que recorren el noreste de la capital por terrenos de nuestra inigualable Sierra Morena. Un trazado de 22 kilómetros del que pudimos disfrutar en un día perfecto para veredear. A pesar de que los meteorólogos nos asustaron con la posibilidad de lluvia y bajas temperaturas a lo largo de la mañana, lo cierto es que el tiempo, con intervalos de nubes y sol, fue el más propicio para esta ruta, cuya principal característica es la combinación de zonas umbrías con extensas solaneras a lo largo del recorrido.

Iniciamos la ruta a los pies del Cerro de San Fernando, a pocos metros de la Ermita de Linares y nos encaminamos hacia Cerro Muriano buscando por la Loma de los Escalones la antigua calzada romana de la Via Emerita Augusta o Cañada Real Soriana. Esta importante subida nos ayudó a entrar en calor y pudimos disfrutar una vez más de las imponentes formaciones geológicas repletas de fósiles y el magnífico paisaje de bosque mediterráneo que nos rodea de acebuches, pinos, algarrobos, jaras, romero y un sinfín de plantas aromáticas que perfuman constantemente el camino.

Al llegar al Túnel de La Mocha, tres kilómetros al norte, nos desvíamos por la Vereda de la Armenta, que vamos dejando cada vez más transitable, pero que necesita que se recorra a menudo, y que el pasado año tuvo amenazas de cierre, atravesando una de las umbrías más bellas de nuestra sierra, con empinadas laderas y frondosa vegetación, que a muchos les hace dudar de que realmente estemos caminando por tierras cordobesas, ya que el paisaje se asemeja más a fotografías del norte peninsular.

Tras la obligada parada frutera, buscamos la Vereda de las Pedrocheñas por el camino de la Cuesta del Gallo para atravesar los terrenos de la Armenta Baja y enfilar la Vereda de la Alcaidía.

Impresionante también el transcurrir por este escenario donde, aunque el agua y la humedad han dejado en los últimos años de ser los protagonistas en estos tiempos de preocupante sequía, las últimas lluvias han regado lo suficiente para que recupere parte de su esplendor. Durante todo el camino las más que evidentes huellas de cérvidos, jabalíes, zorros y el resto de fauna habitante de Sierra Morena, nos hacen entender por qué el empeño y encono por parte de algunos propietarios a que senderistas o ciclistas transiten por estas tierras.

Unos metros antes de llegar al Guadalbarbo, giramos al este a la Vereda de la Alcaidía. En su tramo que pasa por la finca de la Armenta Baja, esta vía pecuaria no va por el carril por el que se suele recorrer sino por un precioso sendero que hace varios años que no recorremos y que en esta ocasión atravesamos para dejar nuestras huellas por el camino correcto.

Tras alcanzar el cada vez más derruido Cortijo de la Alcaidía, aprovechamos el radiante sol para realizar la parada gastronómica y reanudar la marcha por la Cuesta del Arroyo de La Lancha y bajar hasta los terrenos del cortijo Román Pérez y la Campiñuela, a la altura del Campus Universitario y enlazar con la Vereda de Linares.

Caminando junto a la cerca de Navalagrulla, afrontamos la recta final con nuestra vista puesta en las amenazantes nubes que nos hacían temer un final de ruta pasado por agua, lo que por otro lado no habría estado nada mal por lo necesaria que resulta al campo cordobés. Tras recorrer unos kilómetros de la Vereda de Linares, terminamos nuestra jornada por un camino que hasta hace poco resultaba intransitable, pero que hemos recuperado recientemente, desbrozándolo y habilitándolo, ahorrando distancia con respecto al trazado alternativo que se seguía y convirtiendo este kilómetro escaso en un remate perfecto para un domingo de senderismo perfecto.

Se puede consultar y descargar el trazado de la ruta en wikiloc. Solo queda esperar que las administraciones competentes, en este caso la Junta de Andalucía, se ocupen de que estas veredas que hemos recorrido estén accesibles con facilidad a todo el mundo, y no haya que esperar a que A Desalambrar u otros ciudadanos se ocupen de conseguir que sea transitable.

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A Desalambrar es una plataforma que lleva más de dos décadas reivindicando el tránsito libre por los caminos públicos de Córdoba y la preservación del patrimonio natural. En este blog compartirá con los lectores y amantes del senderismo las rutas que mensualmente realizan por algunos de los itinerarios más singulares.

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