Un mundo increíble más allá del 17-M
La educación pública andaluza es para imbéciles
Luis Pérez Fernández (Sevilla, 1990) ha venido al mundo para liberar a España de la partitocracia. Esa es su gran misión universal. Una partitocracia criminal de políticos profesionales, según sus propias palabras. A semejante empresa dedica sus horas y sus días. Con inusitado éxito, por cierto.
Todo lo que sabemos sobre su biografía es que abandonó el instituto a los 16 años. La educación pública en Andalucía, declaró tiempo después, está diseñada para “imbéciles”. Poco más tarde ingresó en UPyD con el objetivo declarado de abrir una grieta en el bipartidismo rampante. No tardó en afiliarse a Ciudadanos y convertirse en jefe de gabinete de su grupo parlamentario en las Cortes Valencianas.
Pronto demostró un afilado talento en las sibilinas artes de la comunicación política. Tanto que la organización ultracatólica Hazte Oír le concedió su prestigioso Premio a la Libertad. No todo el mundo puede ufanarse de poseer en su vitrina una estatuilla de la multinacional reaccionaria.
Alvise Pérez tomó el seudónimo de su nombre de un texto del filósofo italiano Agostino Nifo, seguidor, a su vez, mire usted por dónde, del sabio cordobés Averroes. Como observan, los caminos del señor son inescrutables. El caso es que su pensamiento ha ido evolucionado con el tiempo hasta encallar en las aguas pantanosas del anarcoliberalismo, la xenofobia y el nacionalismo ramplón.
Se propuso demoler el Estado social desde dentro y comprendió que lo primero que había que dinamitar era la arquitectura fiscal. Su eslogan fundacional dice así: “Pocas cosas unen más a los españoles que el asco a este sistema corrupto llamado Hacienda”. Con este principio básico y unos cuantos trucos de prestidigitación digital se metió en el bolsillo 800.000 votos al frente de un invento denominado Se Acabó La Fiesta y logró colarse como diputado en el Parlamento Europeo. Con dos bemoles.
Como buen redentor de la patritocracia criminal, está imputado por financiación ilegal, delito electoral, acoso, estafa y revelación de secretos. Le llueven las denuncias a cascoporro desde prácticamente los cuatro puntos cardinales. Liberar a España del corrupto sistema de partidos comporta un desgaste desorbitado.
En las autonómicas del pasado domingo, 8.762 cordobeses confiaron a Alvise Pérez la crucial misión de liderar la desparasitación política de Andalucía. Así dicho con todas sus letras. El mundo, como ven, navega a través del cosmos hacia territorios que nunca hubiéramos imaginado. Así que buen viaje, querid+s amig+s.
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