Cuestión de perspectiva

"Mi accidente me abrió muchas puertas"

           (Francisco Salinas. Nadador discapacitado)  

La tarde del 23 de junio de 2007, Francisco Salinas cogió su Honda CBR de 600 centímetros cúbicos y tomó dirección a Bujalance. Un bache de la carretera lo lanzó contra dos señales de tráfico con una fuerza descomunal. El primer poste le perforó las costillas y el pulmón derecho. El segundo le desplazó una vértebra y le ocasionó una grave lesión de médula.

Permaneció 40 días en la unidad de cuidados intensivos y otros diez meses en el hospital de parapléjicos de Toledo. Todo lo que vino a continuación fue un titánico ejercicio de reinvención personal. Inventar una nueva forma de vestirse. Inventar una nueva forma de ponerse el desayuno. Inventar una nueva forma de subirse en la moto. Inventar una nueva forma de desenvolverse en las terminales de los aeropuertos. Inventar, en definitiva, una nueva forma de vivir. Un largo camino que ha coronado con 19 títulos nacionales de natación para discapacitados y el horizonte cierto de participar este verano en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

Usted puede tener hoy una mañana nefasta porque el camarero le ha servido las tostadas frías y el cuello de su camisa está arrugado. Quizás maldiga su suerte porque su equipo se ha vuelto a dejar dos puntos en casa y pasado mañana no pueda irse a la playa como tenía planeado por culpa de un imprevisto laboral.

De acuerdo. Pero Francisco Salinas se quedó sin movilidad con 25 años y todo lo más que acierta a lamentarse es que el accidente le abrió muchas puertas. Cuando tenga usted dudas de que la vida es una cuestión de perspectiva, relea el titular de este joven nadador y déjese de estupideces.

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26 de marzo de 2016 - 09:15 h