Nuestro olivar de bajo rendimiento

Hablaba la pasada semana sobre la necesidad de articular algún tipo de ayuda para el olivar de bajo rendimiento que tan presente está en nuestra geografía cordobesa, y andaluza, de cara a la nueva PAC, que ya tenemos prácticamente ultimada. Aunque es cierto que el ministro de Agricultura, que estuvo el viernes en Córdoba, y que en su conferencia sobre los retos del sector agroalimentario en su futuro, habló nuevamente de competitividad y de integración como las soluciones al problema de la agricultura y ganadería, y de la agroindustria, la verdad es que de sus palabras de que los agricultores no iban a perder dinero en sus ayudas, parece ser que la Comisión Europea le ha rectificado, pues este año va a aplicar la disciplina financiera en un 4%, a todos aquellos perceptores que superen los 2.000 euros de ayudas, aparte de la modulación del 10% que tienen todos los agricultores y ganaderos a partir de los 5.000 euros de ayudas.

Cómo vemos los recortes también vienen a este sector y obtener competitividad en un olivar de altos costes, dónde hay pendientes superiores al quince por ciento, es difícil por no decir imposible.

Son ya muchos los expertos que están demandando una actuación para este tipo de cultivo, dónde habrá que ver el tipo de regionalización que se está debatiendo actualmente por los expertos del Ministerio, en esa clasificación de cuarenta y tantas comarcas que se van a crear.

Hay que recordar que organizaciones profesionales, cooperativas, denominaciones de origen y envasadores, han denunciado en reiteradas ocasiones la crisis de precios continuada que está sufriendo el sector, y por supuesto vulnerable a la decisión que se adopte en el tema de la regionalización de los fondos europeos y que Madrid pretende implantar.

Sería interesante, tal y como se pide, que la Autoridad de la Competencia, estudiase la circunstancias que se están produciendo en esta campaña. Por cierto que ya se conocen los datos de salida de aceite del pasado mes de Septiembre, y la cantidad ronda aproximadamente las 105.000 toneladas. Con lo cual en enlace de campaña va a estar rondando las 300.000 toneladas aproximadamente. Una de las cantidades más pequeñas de los últimos cinco años. Así, las salidas totales al mercado en el periodo de octubre a septiembre han sido de 1.123.000 Tm, por lo que la salida media de aceite al mercado es de 93.600 toneladas al mes.

En fin, que esta dramática bajada de precios no obedece a razones objetivas, porque además tenemos unos datos relacionados con la exportación, mejores

que nunca.

Da la impresión que los grandes operadores están organizados en una clara estrategia de sembrar el nerviosismo en los productores, para que vendan a precios bajísimos. Y estos, ante la necesidad de dinero, por parte de los olivareros, no pueden aguantar lo que sería necesario para vencer este pulso. Por ejemplo, los costes de producción agrarios han subido un 13% en los últimos cinco años, motivado fundamentalmente por la subida de la energía y los fertilizantes. Porque en realidad no es más que un pulso que cinco grupos están lanzando a todo el sector del aceite de oliva.

Y volviendo a ese olivar de bajo rendimiento, sí que sería interesante otorgarle las ayudas acopladas que arbitra la nueva reforma,

o implementarle algún tipo de beneficio a través de los Planes de Desarrollo Rural.

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14 de octubre de 2013 - 08:00 h