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Sobre este blog

Raúl Ruiz Rodríguez (raul@relevado4.es) es uno de los profesionales pioneros de la transformación digital en España. Con más de 25 años de experiencia en medios de comunicación, marketing, estrategia e innovación comercial, ha desarrollado su carrera ayudando a empresas y grupos editoriales a reinventar sus modelos de ingresos, modernizar sus estructuras comerciales y aprovechar las tecnologías emergentes para crecer.

Comenzó su trayectoria en los primeros años de Internet en España, allá por 1998. Posteriormente, consolidó su experiencia en el sector de medios, ocupando puestos directivos en Vocento, PRISA, Vozpópuli, Secuoya Nexus o Zinet Media Group, donde dirigió equipos de ventas/Marketing, expansión , desarrollo de negocio gestionando carteras de grandes clientes y proyectos con marcas como Kia, Movistar, BBVA, Endesa, Heineken o Repsol.

En 2021 fundó Relevado4 para ayudar a los medios de comunicación a redefinir sus modelos de ingresos y sus estructuras comerciales. Esta experiencia, basada en transformación, innovación y optimización de ventas, es totalmente aplicable a cualquier sector que necesite modernizar sus procesos comerciales, incorporar nuevas tecnologías y mejorar su rendimiento.

Directivos: 10 reglas para liderar empresas inteligentes

Inteligencia Artificial IA

Raúl Ruiz

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Hace unos días leí en NoticiasTrabajo que el 60 % de las empresas españolas que utilizan IA sigue en fase experimental y apenas un 6 % ha alcanzado un uso significativo. Me llamó al atención. Busqué otros estudios y encontré una situación similar: según Deloitte, solo el 34 % de las organizaciones utiliza la IA para transformar profundamente su negocio, mientras que PwC señala que el 56 % todavía no ha conseguido aumentar ingresos ni reducir costes.

Las causas son diversas, desde la falta de estrategia hasta la resistencia a cambiar procesos y modelos de gestión. Esta situación ya le hemos comentado en este Blog multitud de veces. Sin embargo, todas apuntan a una cuestión fundamental, la capacidad de liderazgo. McKinsey ya advertía en 2025 de que los directivos avanzaban más lentamente que sus empleados en la adopción de la IA.

Y esto me llevó a una reflexión, si la IA está haciendo posibles empresas capaces de analizar, aprender, decidir y actuar de nuevas maneras, ¿no necesitamos también directivos con nuevas competencias para dirigirlas?

De ahí surge la pregunta que quiero abordar hoy: ¿cuáles son las diez competencias que necesitará un directivo para triunfar en la era de la IA ? Podríamos llamarlos directivos impulsados por IA.

No me refiero a directivos que utilizan ChatGPT para redactar correos, preparar presentaciones o resumir documentos, tampoco a profesionales que necesariamente deban dominar la programación o conocer en profundidad los modelos de IA. No. Me refiero a directivos capaces de comprender las nuevas posibilidades de esta tecnología y utilizarlas para transformar la manera de pensar, organizar y gestionar sus empresas.

Las nuevas competencias del directivo impulsado por IA

La primera es la visión estratégica. Comprender cómo la IA puede modificar el modelo de negocio, la propuesta de valor y la posición competitiva de la empresa, no solo limitarse a identificar tareas que puedan automatizarse, sino descubrir nuevas oportunidades de crecimiento.

La segunda es la capacidad de diseñar organizaciones inteligentes. Aprender a estructurar el trabajo alrededor de capacidades y procesos, no exclusivamente de departamentos y funciones. Entender cómo combinar personas, IA, agentes y datos para conseguir resultados que antes no eran posibles.

La tercera es el rediseño de procesos y modelos operativos. No basta con incorporar herramientas a las actividades existentes. Hay que saber identificar qué procesos deben transformarse, cuáles pueden automatizarse y dónde tiene sentido incorporar sistemas capaces de actuar con distintos grados de autonomía.

La cuarta es la dirección de equipos híbridos. Los directivos tendrán que aprender a coordinar personas y agentes inteligentes que participan en un mismo proceso, asignando responsabilidades, estableciendo objetivos y definiendo mecanismos de supervisión. Gestionar esta combinación exigirá nuevas formas de organización y control.

La quinta es la toma de decisiones basada en inteligencia continua. Hasta ahora, buena parte de las decisiones empresariales ha dependido de informes y análisis elaborados cuando alguien los solicitaba. La IA permite desarrollar sistemas que observan permanentemente el negocio, detectan anomalías, identifican relaciones y descubren oportunidades. El papel del directivo evoluciona, ya no consiste únicamente en decidir qué merece ser analizado, sino también en determinar qué hacer con aquello que la inteligencia descubre.

La sexta es la capacidad de gestionar nuevas formas de creación de valor. El ahorro de tiempo y la reducción de costes seguirán siendo importantes, pero habrá que incorporar otros indicadores, como nuevas oportunidades comerciales, capacidad de análisis, calidad de las decisiones, escalabilidad y generación de ingresos. La IA no solo permite hacer más eficiente una empresa, también puede ampliar aquello que es capaz de ofrecer al mercado.

La séptima es el liderazgo del cambio y del talento. Transformar una organización significa modificar responsabilidades, desarrollar nuevas competencias y gestionar la incertidumbre. El directivo deberá conseguir que las personas participen en esa evolución, comprendan su papel y aprendan a trabajar con sistemas inteligentes.

La octava es la gestión del conocimiento y los datos. No necesita convertirse en un especialista tecnológico, pero sí comprender que la calidad de las decisiones de la IA depende de la información disponible, de cómo se conecta y de cómo se organiza el conocimiento empresarial.

La novena es la gobernanza de la autonomía. A medida que los agentes puedan ejecutar actividades y tomar determinadas decisiones, será imprescindible establecer límites, mecanismos de supervisión, criterios de seguridad y responsabilidades claras. Delegar capacidad de ejecución no significa delegar la responsabilidad empresarial.

Y la décima es la capacidad de aprendizaje y adaptación permanente. La velocidad de evolución de la IA obliga a abandonar la idea de que la transformación es un proyecto con principio y final. Las empresas necesitarán revisar continuamente sus capacidades, procesos y modelos de negocio, y sus directivos deberán aprender a gestionar esa evolución.

Si observamos estas diez competencias, encontramos algo muy interésate, la mayoría no son tecnológicas. Son capacidades de estrategia, organización, gestión y liderazgo, reinterpretadas para un entorno en el que la IA modifica las posibilidades de actuación de las empresas.

Durante décadas hemos preparado directivos para administrar recursos, coordinar personas, organizar departamentos, controlar presupuestos y mejorar resultados. Bien, todas esas funciones seguirán siendo necesarias, pero ya no serán suficientes. No se trata de sustituir la experiencia directiva tradicional, sino de ampliarla con una comprensión diferente de cómo puede funcionar una organización.

Esta es, precisamente, la transformación que llevamos meses defendiendo, pasar de empresas que utilizan herramientas de IA a empresas inteligentes, donde la IA forma parte de la propia arquitectura del negocio y de su modelo de gestión.

Y eso exige una evolución equivalente de quienes tienen la responsabilidad de dirigirlas. 

Quizá el problema no sea que estemos formando poco a los trabajadores en inteligencia artificial, sino que estamos prestando insuficiente atención a la preparación de sus directivos para gestionar organizaciones radicalmente diferentes.

Sobre este blog

Raúl Ruiz Rodríguez (raul@relevado4.es) es uno de los profesionales pioneros de la transformación digital en España. Con más de 25 años de experiencia en medios de comunicación, marketing, estrategia e innovación comercial, ha desarrollado su carrera ayudando a empresas y grupos editoriales a reinventar sus modelos de ingresos, modernizar sus estructuras comerciales y aprovechar las tecnologías emergentes para crecer.

Comenzó su trayectoria en los primeros años de Internet en España, allá por 1998. Posteriormente, consolidó su experiencia en el sector de medios, ocupando puestos directivos en Vocento, PRISA, Vozpópuli, Secuoya Nexus o Zinet Media Group, donde dirigió equipos de ventas/Marketing, expansión , desarrollo de negocio gestionando carteras de grandes clientes y proyectos con marcas como Kia, Movistar, BBVA, Endesa, Heineken o Repsol.

En 2021 fundó Relevado4 para ayudar a los medios de comunicación a redefinir sus modelos de ingresos y sus estructuras comerciales. Esta experiencia, basada en transformación, innovación y optimización de ventas, es totalmente aplicable a cualquier sector que necesite modernizar sus procesos comerciales, incorporar nuevas tecnologías y mejorar su rendimiento.

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