Una sola voz para dar alas al Córdoba

Aspecto de la grada de El Arcángel en la visita del Real Madrid en 2015 | MADERO CUBERO

“Juntos venceremos”. Es el lema que rezaba una pancarta sólo unos días atrás en el Estadio Municipal de Reus. Los artífices del sencillo tifo eran los miembros de la peña Sangre Blanquiverde, integrada por cordobeses residentes en Cataluña. Su mensaje bien servía para subrayar ahora la importancia de la unión entre equipo y afición, más si cabe dada la situación. El Córdoba se juega el sábado (20:30), ante el Sporting, su supervivencia en Segunda A. Un objetivo que no es baladí y que persiguen desde el club y su entorno, el cual sabe de la relevancia de un estadio repleto y, sobre todo, con un ambiente ensordecedor. A la animación continua y poderosa en decibelios es a lo que llama precisamente la entidad, como también hacen futbolistas y personalidades como Rafael Campanero y Perico Campos para el último y decisivo choque con la escuadra asturiana. Todos lo tienen claro: El Arcángel tiene que ser un hervidero. Una sola voz para dar alas al cuadro califal.

Los reclamos no cesan en relación al necesario respaldo de la afición en este partido. El apoyo por parte de la hinchada es indudable. Sin embargo, es de esperar un plus en este sentido. Es lo que quiere especialmente el vestuario que dirige José Ramón Sandoval, que desde que inició su épica remontada siempre alabó la actitud de sus seguidores. Tanto dentro como fuera del coliseo ribereño. Todo hace indicar que el deseo de los jugadores va a tener lugar, como siempre en las citas diferenciales. Ésta lo es y en el entorno del Córdoba se tiene conciencia de ello. Un hecho que quedó reflejado el pasado lunes cuando en poco más de tres horas el club agotó las entradas que tenía disponibles para el duelo con el Sporting. La expectación es máxima y esto obliga al club a buscar la alternativa de la liberación de abonos. En El Arcángel, que aguarda la que muy probablemente va a ser su mejor entrada de la campaña, piensan en poner a la venta otros mil asientos. Es la cifra que baraja la entidad de cesión de abonos por parte de los socios que no puedan o no planeen acudir al encuentro.

Pero con lograr el lleno, o acariciarlo, no es suficiente. También es importante en esta ocasión, como siempre pero más que nunca, ofrecer todo el aliento posible al equipo de Sandoval. En ello están los colectivos que aglutinan a no pocos seguidores, así como los propios aficionados de manera individual. Estos días previos a la visita del Sporting, la hinchada blanquiverde vela armas. Lo hace con mensajes generalizados de ánimo al conjunto blanquiverde y, por supuesto, de solicitud de un ambiente de gala para la contienda. En casos de grupos, Brigadas Blanquiverdes ya lanzó una proclama el pasado martes en su cuenta de Twitter. “Nervios, ilusión y ganas. ¡No podemos parar de pensar en el fin de semana! #PublicoNoAficionSi”, expresó este conjunto de aficionados de cara al trascendental choque del sábado. Por su parte, Cordobamanía mantiene desde el 16 de abril un tweet que guarda plena vigencia. “Cordobesista, sólo con acudir a El Arcángel no es suficiente. Hay que llevar al equipo en volandas, hay que hacer de nuestro estadio una caldera y un fortín. ¡No será fácil, sólo sumando todos se conseguirá!”.

También llegan los mensajes de respaldo desde Argentina, vía Cordobamanía. En su mensaje más reciente en la ya mencionada red social, la peña publicó el vídeo de su socio Gustavo Serruto y su hijo. “Aguante Córdoba y aguante Quilmes”, expresó en el final de grabación, en la que tanto él como el joven aparecen con la blanquiverde. La sensación es que El Arcángel va a convertirse en una olla a presión el sábado, pero esto ha de trasladarse a las gradas. En las mismas, no son pocos los que esperan un gesto de acuerdo entre los dos principales grupos de animación: Incondicionales y Brigadas Blanquiverdes, que en los últimos partidos dieron el do de pecho para hacer que el coliseo ribereño nunca quedara en silencio. Si bien su aportación es sustancial siempre, lo fue mucho más cuando ambos colectivos coincidieron en cánticos. El ruido ambiental creció y en muchos encuentros de gran envergadura toda la hinchada logró remover los cimientos de El Arcángel. Además, casi siempre sirvió para alcanzar el reto propuesto, encarrilarlo o al menos hacer una demostración de fuerza.

El efecto de un estadio atronador lo conoce a la perfección, sin ir más lejos, el Real Madrid. El conjunto blanco visitó el coliseo ribereño en enero de 2015, cuando no lo hacía desde hace más de 40 años. Se topó el equipo de Ancelotti con un infierno, que ardía desde media hora antes del choque. El Córdoba mereció, como mínimo sumar, pero al final cayó de forma ajustada (1-2). Cedió con la cabeza alta y después de sacar de quicio a Cristiano Ronaldo, que acabó expulsado. En 2007, el Huesca, que ya es flamante conjunto de Primera, sufrió en sus carnes el poderío ambiental de El Arcángel. Supo de él desde más de una hora antes del choque, durante el duelo y después. Era la ida de la final entre ambas escuadras por el ascenso a Segunda A. El cuadro califal se impuso por 2-0 y colocó un pie y medio en la categoría de plata. Ésta es una de esas citas que nadie puede olvidar.

Sólo un año después, en el adiós de la 2007-08 en El Arcángel -que no del curso-, el Racing de Ferrol también padeció la animación del cordobesismo. La afición recibió con gritos de apoyo al equipo a su bajada del autobús y a lo largo del encuentro no cejó en su empeño de llevar en volandas a los suyos. El equipo de José González se impuso por 1-0 y miró a la última jornada con cierto alivio -aunque sin los deberes aún hechos-. También rugió el estadio ante el Cartagena y el Murcia al final de la campaña 2011-12, cuando el Córdoba había de encarrilar su clasificación para el play off a Primera. La caldera de aquel mayo permitió vencer a los dos rivales (2-0 y 2-1) y dejó al cuadro califal a un paso de la promoción: le faltaba un punto que obtuvo a modo de trámite en Vigo (0-0). Pero si un día vibró el templo blanquiverde, ése fue el 19 de junio de 2014. Llegó Las Palmas para disputar el primer envite por asaltar la elite del fútbol español. Los decibelios alcanzaron cotas inimaginables y el equipo dirigido por Ferrer avasalló a su adversario. Aunque no consiguió ganar, sí que cerró el choque con un resultado positivo. Y que al final le permitió retomar su lugar entre los grandes. Eso mismo es lo que requiere el Córdoba el sábado ante el Sporting, una sola voz para darle alas.

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