El segundo milagro andaluz de Sandoval

Sandoval, contra el Almería en El Arcángel | ÁLEX GALLEGOS

A José Ramón Sandoval le podrán bautizar en Andalucía como el hombre de las salvaciones milagrosas si este sábado logra su propósito con el Córdoba, al que llegó en una situación dramática y al que sacó de la zona de descenso después de siete meses. Los blanquiverdes dependen de si mismos para alcanzar la permanencia en Segunda, una circunstancia que ha desatado una corriente de optimismo justificado entre la hinchada: su equipo ha ganado los tres últimos partidos del campeonato. A un Rayo ya de Primera, a un Almería al que metió en problemas como enemigo directo y a un Reus que combatió -pese a no "jugarse nada"- hasta que Aythami resolvió a falta de dos minutos. Les queda recibir al Sporting de Gijón -exequipo de Sandoval, por cierto- en un estadio abarrotado tras vender todo el papel en tres horas de taquillas abiertas. Todo muy épico.

En El Arcángel sueñan con vivir algo muy similar a lo que en Los Cármenes se experimentó en la Liga 14-15 en Primera División. En su primera experiencia como profesional de los banquillos en el sur de España, a Sandoval le encomendaron la tarea de resucitar a un muerto. ¿Qué ocurrió? El de Humanes llegó al club nazarí para suplir a Abel Resino, que antes había ocupado la plaza de Joaquín Caparrós. Ninguno de ellos consiguió hacer del Granada un equipo estable y el último mes se planteaba con algo más que incertidumbre. El conjunto se iba a pique. Habían encadenado una racha de ocho jornadas sin perder y estaban anclados en puestos de descenso. Quedaban solamente cuatro partidos y una derrota les condenaba.

En un intenso mes de mayo de hace tres años, Sandoval empezó la carrera contrarreloj en el Alfonso Pérez de Getafe. El Granada venció por 1-2. Seguía vivo. En Los Cármenes le tocó debutar... ante el Córdoba. Sí, efectivamente: el Córdoba de Carlos González en el palco, de José Antonio Romero en el banquillo y de un montón de asalariados de lujo en el plantel. Los blanquiverdes eran colistas y ya habían descendido matemáticamente unos días antes -a manos del Barça de Messi en El Arcángel-, por lo que no opusieron demasiada resistencia: 2-0 y a casa. Dos de dos.

Y Sandoval fue a Anoeta en la penúltima jornada. Tienen que ganar. A falta de un cuarto de hora, el duelo ante la Real está empatado... pero todo cambia en el final: un rotundo 0-3 y el objetivo a punto. Para cerrar, partido en casa ante el Atlético de Madrid. Ganar era el billete de la continuidad, pero podía valer un empate. Los rojiblancos necesitaban al menos un punto para no perder la tercera posición frente al acoso del Valencia. Los dos cumplieron su objetivo. El punto dejó al Granada en un triple empate a 35 con Deportivo de la Coruña y Éibar que acabó con los armeros ocupando la última posición de descenso. La otra pareja de defenestrados la compusieron el Almería y el Córdoba.

Cuatro jornadas finales sin perder salvaron al Granada en 2015 con Sandoval. En el Córdoba van tres victorias consecutivas y en el último partido solo el triunfo garantiza la continuidad, aunque podrían valer otros marcadores dependiendo de las combinaciones. Todos se esfuerzan por pensar en la fórmula más sencilla -ganar es salvarse-, aunque nadie se fía de nadie en una última jornada que se avecina tortuosa. Y en la que José Ramón Sandoval Huertas podría poner un nuevo sello en su expediente milagrero en Andalucía.

Etiquetas
stats