Que no se rompa el pleno ante el Yeclano, el de antaño y el actual

Javi Flores celebra un gol ante el Yeclano el pasado curso | ÁLEX GALLEGOS

Las estadísticas no vienen a ser factor alguno sobre el césped. Su utilidad una vez que rueda el balón es nula. Como mucho se pueden tener en cuenta a nivel psicológico, y poco más. Porque con los guarismos del pasado no se supera a un rival. Así, suelen ser más un ornamento para un partido en concreto, el que toca disputar en un instante determinado. El caso es que en ocasiones permiten generar optimismo, más fuera del terreno de juego que dentro. Un buen ejemplo quizá sea éste, referido a los duelos con un rival de mismo nombre pero distinto apellido como es el Yeclano. Básicamente por lo que supone registrar un pleno de victorias ante la escuadra azulgrana de turno, la de antaño y la actual. Tan favorable dato posee el Córdoba, que además mantiene, a excepción de la derrota con la Real Sociedad en Copa (0-2), una dinámica admirable. En seis encuentros, antes de este último ante los txuri urdin, acumula cinco triunfos y sólo un empate y además permanece con la portería a cero. Nada mejor que estrechar los lazos de la historia y el presente para seguir con tan buen rumbo.

Que no se rompa el pleno, es lo que desea el conjunto blanquiverde. Principalmente, y en efecto, para tratar de asegurar su plaza para la segunda fase por el play off antes de visitar al líder, el UCAM Murcia. Aunque también en cierto modo para, aunque esto no importe seguramente en el vestuario, prolongar una trayectoria sobresaliente ante el Yeclano. O ante los adversarios de Yecla pues con el actual conjunto azulgrana sólo tiene en su historial un enfrentamiento en El Arcángel. Se trata precisamente del que disputaron ambos equipos la pasada campaña, tras el huracán institucional y antes del temporal, que todavía persiste, de la pandemia de Covid-19. Por primera vez el club apellidado Deportivo recaló en el coliseo ribereño y lo hizo dentro de una temporada para enmarcar, tanto que estuvo presente en la fase exprés por el ascenso. Pese a las dificultades que se presuponían y hubo, el cuadro califal no cedió y obtuvo tres puntos entonces muy valiosos y después convertidos en desperdicio.

La contienda en un estadio que aún albergaba público -qué tiempos aquellos, pueden decir muchos cuando la verdad es que no hace ni un año-. Fue el 2 de febrero de 2020 cuando el Yeclano Deportivo procuró dar la sorpresa, lo que empezó por evitar Carlos Valverde. El utrerano anotó apenas al tercer minuto de partido. Sin embargo, el curso anterior estaba diseñado para sufrir también en el apartado deportivo. Alayeto igualó en el 38, antes de un descanso tras el cual al equipo entonces dirigido por Raúl Agné le tocó en suerte una batalla en la que habían de multiplicarse los esfuerzos para tener el botín máximo. Porque hasta el 86 no se generó en el electrónico el definitivo 2-1. El tanto que otorgó los tres puntos al conjunto blanquiverde fue también obra de Carlos Valverde, si bien esta vez desde el punto de penalti. El Córdoba arrancó una racha de tres victorias y cuatro choques sin perder que concedió la oportunidad de estar entre los cuatro primeros.

Ya se sabe qué sucedió después. El cuadro califal perdió dos partidos consecutivos, y en El Arcángel por si fuera poco, cayó al quinto puesto y la pandemia de Covid-19 se llevó por delante la temporada. Con Raúl Agné ya fuera y Juan Sabas, dentro. Pero la particular historia del Córdoba con los equipos de Yecla tuvo su comienzo muchísimos años atrás. En concreto, durante la campaña 1994-95 recibió por primera vez al club entonces apellidado Club de Fútbol. El 15 de enero de 1995, los blanquiverdes, a las órdenes de Rafael Alcaide Crispi, también tuvieron que sudar lo suyo para vencer. Por cierto, en el rival jugaba en aquella época, y pisó el verde del coliseo ribereño, quien con las décadas se convirtió en entrenador local: José Luis Oltra. Torres, sí Pepichi, y Juanito encarrilaron el partido antes del descanso, mientras que Víctor Bermúdez vino a sentenciar en el 71. Pero los cordobesistas decidieron complicarse la vida y padecer hasta el final para acabar con un ajustado 3-2. Melo recortó diferencias en el 74 y Javi Prieto envió el balón al fondo de su propia portería en el 86. Por fortuna el disgusto no fue mayúsculo y los dos puntos que valía el triunfo se quedaron en casa.

Una campaña después, en la 1995-96, la victoria fue ligeramente más tranquila para el conjunto blanquiverde. Al frente del equipo estaba Pedro Perico Campos, que había tomado las riendas tras la destitución de un tocayo suyo como era Pedro Sánchez Pedrito. El Yeclano con su Club de Fútbol como apellido cayó en aquella ocasión por un claro 2-0, gracias a goles de Dani y Manolo. Con todo, la victoria más contundente de todas no se produjo hasta el curso 1997-98, que tampoco es que fuera muy buena para el cuadro califal. Más que nada porque no consiguió acceder a la promoción de ascenso, entonces popularmente conocida como Liguilla, y deparó la dimisión de su presidente, Rafael Gómez. Mejor ejemplo si cabe del fracaso de este campeonato es el hecho de que hubo hasta cuatro entrenadores en El Arcángel. Cuando llegaron los azulgranas, con su entidad original, el turno era para Francisco Pacuco Rosales. Con el canario se celebró un 3-0 merced a tantos de Miguel Ángel, Pedro Aguado y José. Todos los choques, por cierto, se disputaron en Segunda B.

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22 de enero de 2021 - 07:20 h
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