Crónica

Sin tiempo para la reacción

Jugadores de ElPozo celebrando uno de los goles

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Se respiraba un ambiente de ilusión ante uno de esos días especiales. Días grandes de fútbol sala. Uno de los clubes históricos de la Liga Nacional de Fútbol Sala visitaba Vista Alegre, y lo hacía, además, en el mejor momento histórico del Córdoba Patrimonio de la Humanidad. Conexión absoluta con ElPozo Murcia, igualdad en la tabla y el público como factor determinante. Los ingredientes parecían perfectos para disfrutar de una buena mañana en el feudo capitalino. Y es que el objetivo no era otro que hacerse con los tres puntos. Sin embargo, la esperanza pronto se tradujo en tragedia con un arranque absolutamente soberbio en lo ofensivo por parte del cuadro charcutero. 

Cuando más de uno todavía no había podido acomodarse en el asiento, el electrónico ya se había visto modificado. Así es, ElPozo hizo daño ya desde la primera jugada del encuentro. Una acción trabajada y en la que, tras meter el balón a Matteus en la zona de pívot, fue éste el que se revolvió bien ante Pablo del Moral para convertir el primero en una excelente acción individual. La presión alta hizo mucha mella en la moral cordobesa, pues los locales no lograban salir del asedio constante de los murcianos. Sin duda, ElPozo había saltado a la cancha realmente enchufado y eso se palpaba en todo momento, con un juego fluido y que, en aquellos instantes, resultaba muy superior al de los califas. De hecho, apenas tardaron dos minutos más los visitantes en ampliar su renta, en este caso a través de un saque de esquina que, de nuevo en los pies de Matteus, finalizó con un remate lejano que se coló por bajo de la meta defendida por Prieto.

Bajo ese contexto de inferioridad, sería tras tiempo muerto del técnico pontano cuando comenzó a mejorar el conjunto local, al menos acumulando más tiempo en la posesión de balón. Era la única forma de descansar y sentir alivio ante la asfixia levantina. Con todo, el primer golpeo a puerta del Córdoba Patrimonio se produjo cercano a los diez minutos, aprovechando Shimizu un fallo en la zaga rival. Pero su mano a mano lo consiguió atajar Juanjo. Aun así, esa acción revitalizó el ánimo cordobés, que en la siguiente jugada sumó un disparo más, ahora por parte de Saura. 

Sin embargo, el enorme talento que produce el equipo de Diego Giustozzi propició que, en el mejor momento de los blanquiverdes, cayera otro mazazo por medio de Felipe Valerio, quien convirtió el tercero en un disparo cruzado. Y ya entonces los murmullos comenzaban a rondar la grada. De largo, el gran impulso para los blanquiverdes lo trajo Lucas Perin, que se erigió como el mejor de los locales durante todo el primer acto. De hecho, él provocó las dos más claras de los de Josan González. En primer término con un robo en las inmediaciones del área, el cual dejó para que Pablo del Moral la rompiera con todo el alma, y poco después con un fuerte disparo lejano. No obstante, en ambos casos, dichas oportunidades se encontraron con el buen hacer del guardameta visitante. Había ilusión y esperanza, pero no pólvora. Y para colmo, la sangría atrás continuaba fluyendo. En este caso fue Mati Rosa el que encontró puerta al aprovechar un mal despeje de Prieto. La igualdad reinó en el tramo final de los primeros 20 minutos, con acercamientos para uno y otro bando, aunque el marcador no volvería a moverse. 

Por contra, el guion varió completamente tras la pausa, pues ahora fueron los cordobeses los que salieron a por todo. Jugaban con el reloj y el marcador en contra. Y no quedaba otra que arriesgar. Así fueron produciéndose acciones de peligro, tales como un disparo lejano de Saura que detuvo Juanjo con un pie salvador. También probaría fortuna Shimizu minutos después. Pero el arco de Juanjo parecía hoy infranqueable. Eso sí, el dominio ahora era claramente local, pues eran éstos los que estaban consiguiendo maniatar constantemente a ElPozo. Sin embargo, no llegaba la recompensa del gol. Lucha sin premio. Las oportunidades se iban sumando una tras otra. Perin, Saura o Pablo del Moral pusieron a prueba a un Juanjo más que inspirado bajo palos. Hasta el marco se conjuraba en contra de las opciones del Córdoba Patrimonio, pues contra uno de los postes se topó Ismael con un potente disparo que ahora sí había logrado superar al meta.  

A poco más de siete minutos para el desenlace fue cuando Josan optó por dar entrada al juego de cinco. Y por ahí sí que se pudo encontrar la vía del gol. Fue en una acción con calma en la que, tras llegar el balón a Pablo del Moral en la esquina, éste la sirvió al área donde encontró a Miguelín en el segundo palo. El público se vino arriba en busca de intentar una última heroicidad. y pudo recortarse todavía más la diferencia, pero ya era tarde para la reacción. Los visitantes supieron aguantar bien atrás para contener el ímpetu blanquiverde que, con orgullo, cae por primera vez este curso en casa. Ahora el reto será volver a levantarse.

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