El Córdoba Patrimonio estrena su casillero tirando de épica en Peñíscola (3-4)
El Córdoba Patrimonio de la Humanidad llegaba al Juan Vizcarro con un único punto de doce y la necesidad de estrenar su casillero de victorias, y lo hacía además con tres ausencias de peso: Murilo, sancionado tras la roja del derbi ante el Jaén Paraíso Interior, y Zequi y Pablo Ordóñez, los dos con problemas de tobillo. Enfrente, un Servigroup Peñíscola que sumaba cuatro puntos y que apenas había jugado en su pista, con tres de sus cuatro primeros compromisos lejos de Castellón. Y el cuadro califa se encontró allí mucho más que su primera victoria del curso (3-4). Fue un partido que se le puso dos veces cuesta arriba, que llegó a estar perdido a seis minutos del final y que acabó resolviendo desde campo propio a 3,6 segundos del pitido final.
El partido arrancó con el Córdoba Patrimonio avisando antes que nadie, con un disparo al palo en el primer minuto de partido, y sendas ocasiones posteriores tanto de Javi Aranda como de Miguel Palacio. Diego Sancho respondió por parte local con una ocasión clara, en un inicio de ritmo muy alto en el que cada robo se convertía en una transición. El marcador se movió por primera vez, sin embargo, por una acción puntual: en el minuto 8, el colegiado señaló penalti por mano de Alvarito, revisó la jugada y confirmó la pena máxima. Víctor Pérez la transformó para poner el 1-0 y darle al Peñíscola la primera ventaja del partido, frenando en seco la efervescencia cordobesa.
El golpe no descompuso a los de David Fernández, aunque el tramo siguiente fue de ida y vuelta puro. Saladié rozó el segundo con un remate que buscó la escuadra tras una transición rapidísima, y Víctor tuvo que sacar un intento de Pablo Muñoz después de un lío blanquiverde en la salida de balón. El 2-0 estuvo cerca, pero quien apareció fue Pablo Ibarra: pase interior de Aranda, recogida, media vuelta y disparo al palo contrario para firmar con un golazo el 1-1 en el minuto 12. Pero la alegría duró poco más de sesenta segundos para los de David Fernández. En el 13, un saque de banda raso del Peñíscola acabó en la frontal, donde Pablo Muñoz la pegó seca al palo largo para devolver la ventaja a los locales.
David Fernández pidió tiempo muerto en el 13 para parar el intercambio y recomponer a los suyos, y el partido fue bajando de revoluciones a medida que pesaban las faltas. El Peñíscola alcanzó la quinta en el minuto 14 y a partir de ahí tuvo que medir cada entrada, algo que supo gestionar bien en el tramo final del primer acto. Saladié probó a Víctor con un disparo duro desde la frontal que el portero blanquiverde detuvo en dos tiempos, y el Córdoba Patrimonio contestó con un tiro exterior que atajó Gio. La más clara, aun así, fue para los cordobesistas en el 19, cuando Ibarra buscó el segundo palo y el meta local se encontró el balón lo bastante centrado como para evitar el empate. Con el 2-1 se llegó al descanso.
La reanudación trajo consigo un pulso entre los dos porteros. Gio salvó un mano a mano de Alvarito tras un robo alto blanquiverde, metió la mano después para sacarle el gol a Ibarra y en el 23 se estiró con la pierna ante un disparo a la media vuelta de Palacio. Víctor, por su parte, sostuvo a los suyos en el otro lado, primero tras otro robo en campo contrario y después en una doble intervención en la que Puchy se topó con él y Diego Sancho mandó fuera el rechace. El Córdoba Patrimonio se fue arriba a presionar a toda cancha y el partido se convirtió en un intercambio de contras a cara o cruz, con el portero cordobés salvando otro uno contra uno de Saladié, y con Hugo Expósito salvando bajo palos un balón de Elías cuando el 3-1 ya se cantaba en la grada.
El premio llegó en el 27, y llegó de la manera más trabajada. Hugo abrió a banda, Ivi la puso dentro del área y Palacio, el más insistente de la tarde, remató como pudo para firmar el 2-2. Un minuto después, los blanquiverdes reclamaron penalti por una falta de Sanz sobre el propio Palacio y gastaron su petición de revisión, pero los colegiados desestimaron la pena máxima -pese a que hubo contacto- y el Córdoba Patrimonio se quedó sin esa bala. Volvió a aparecer entonces Víctor, ante un giro y golpeo de Diego Sancho primero y con los pies después en un disparo de Víctor Pérez, pero, en el 33', Pablo Muñoz se sacó de la chistera otro chut desde la frontal, a la escuadra, y el 3-2 devolvió al Córdoba Patrimonio al mismo sitio del que acababa de salir. Tocaba volver a remar.
Quedaban siete minutos pero, esta vez, el Córdoba Patrimonio no se cayó. David Fernández pidió tiempo muerto en el 36, ordenó el juego de cinco en el 38 y la insistencia encontró respuesta en el 39: zurdazo de Lucas Perin desde la frontal, larguero y dentro para el 3-3. Golazo. Peñíscola respondió también con portero jugador a por el triunfo, con los blanquiverdes defendiendo en inferioridad los últimos segundos de un encuentro que ya no podía volver a escapárseles. Y no se les escapó. De esa defensa salió la recuperación, y de la recuperación, un balón desde campo propio que firmó Hugo Expósito a falta de 3,6 segundos para el 3-4. El mismo que había despejado bajo palos el 3-1 en el minuto 25 fue el que acabó decidiendo el partido. El Peñíscola pidió la revisión por una posible mano, no prosperó, y el Juan Vizcarro se quedó en silencio con los cordobesistas celebrando sobre la pista.
El Córdoba Patrimonio estrena así su casillero de victorias en la quinta jornada y se planta en cuatro puntos, igualando al propio Peñíscola y dando un paso de gigante en la clasificación. Un triunfo que los de David Fernández construyeron a base de remontar dos desventajas en el último cuarto de hora y de defender la superioridad local en los segundos finales, con Víctor como estrella en la portería sosteniendo a los suyos durante buena parte de la segunda mitad. Ahora llega el parón de selecciones, de modo que la Liga Prime Futsal no regresará hasta el fin de semana del 24 de octubre. Dos semanas para digerir un desenlace de los que se recuerdan y para preparar la vuelta con la primera victoria ya en el bolsillo.
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