Cuesta al inicio y más cuesta al final

Lucas Perin, ante el Viña Albali Valdepeñas

El campeonato retoma su formato habitual. No tanto en relación al sistema competitivo sino más en cuanto al número de participantes. La considerada mejor liga del mundo reduce la cifra de clubes para regresar a los 16 tradicionales. Quizá este hecho lleve a pensar que la dificultad es menor o que es posible alcanzar el objetivo con más tiempo que en la anterior campaña. Pero nada más lejos de la realidad. Sobre todo si se tiene en cuenta el calendario concreto. Ahí el Córdoba Patrimonio de la Humanidad asume, o debe hacerlo, que a priori el curso 2021-22 va a ser otra vez una carrera de fondo. Y ahí sobresalen dos factores: el comienzo va a ser difícil, pero el final se presenta aún más complejo.

La relajación va a ser imposible, salvo que los resultados lo permitan, para el conjunto blanquiverde a lo largo de la campaña venidera. Menos aún si pretende no sufrir en el tramo definitivo de la competición. De entrada, el equipo dirigido por Josan González abre su tercer ejercicio en la máxima categoría ante dos teóricos aspirantes a títulos. Y si no se les quiere catalogar así, a dos adversarios de primer rango como mínimo -por mucho que se les pueda considerar por debajo de los llamados tres grandes-. Como punto de partida el Córdoba Patrimonio de la Humanidad ha de visitar, el 9 de octubre, al Jimbee Cartagena. Sólo con revisar su plantilla, en la que se encuentran sin ir más lejos los cordobeses -e internacionales- Bebé, Andresito y Solano, es suficiente para saber de la dureza del choque.

De cara a ese estreno, por cierto, el precedente de la anterior campaña es un doloroso 6-0 adverso, aunque entonces el cuadro califal no lograba tener regularidad debido al condicionante que era la pandemia de Covid-19. El caso es que tras acudir a tierras murcianas el Córdoba Patrimonio de la Humanidad no tiene respiro pues su estreno en Vista Alegre, en la segunda fecha del campeonato, se va a producir ante otro rival de escalafón superior. Y más incluso. Se trata del Palma Futsal, que por si alguien olvidó acabó en segundo lugar de la clasificación en la 2020-21. La escuadra mallorquina, en la que sólo sigue Carlos Barrón de la tripleta cordobesa -Lolo Urbano y Rafa López se sumaban hasta el pasado curso-, es entendido además, en las más recientes ligas el gran rival de los tres grandes.

Bueno, en cuanto al cuadro balear el optimismo puede crecer con tiempo por delante al rememorar cómo se desarrollaron los dos encuentros del anterior curso. Porque el Córdoba Patrimonio de la Humanidad empató a dos en Vista Alegre, donde mereció aún más, y cayó por 2-0 en Palma en un choque con una actuación determinante bajo palos de Carlos Barrón. También en el partido en la isla pudo y debió obtener un mejor resultado el equipo de Josan González. Con todo, lo cierto es que si los blanquiverdes tienen una empinada cuesta al comienzo, mucho más pronunciada es la que afronta al final de la temporada. En las últimas cinco jornadas tiene que enfrentarse, ojo al dato, al Barça, el Movistar Inter, el Levante y el Viña Albali Valdepeñas. El Ribera Navarra es el adversario que completa ese tramo de calendario. Por si fuera poco, son más los duelos lejos de casa que los previstos como local.

Arranca esa dura etapa ante el Barça en Vista Alegre. El conjunto blaugrana visita el Palacio Municipal de Deportes el 7 de mayo, para cuando no estaría de más que el cuadro califal estuviera con la permanencia casi sellada. Porque en las dos siguientes semanas tiene que acudir a las pistas del Movistar Inter y el Levante. Y para colmo, los dos últimos encuentros los disputa en unos cuatro días, ya que están fijados el 21 y el 24 de mayo. Como añadido, si no fuera poco con esto, el siguiente partido, y éste ya es el penúltimo del campeonato, está previsto también de forma inmediata. Vuelve a jugar el 28 de mayo, entonces ante el Ribera Navarra en feudo propio. La cuesta tiene, como puede comprobarse, un acentuado desnivel. El caso es que la clausura de la temporada no es más sencilla. Más bien todo lo contrario pues el Córdoba Patrimonio de la Humanidad concluye en el parqué del Virgen de la Cabeza y esto es ante el Viña Albali Valdepeñas -ya el 4 de junio-. Ahí es nada.

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23 de julio de 2021 - 05:30 h