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Definición de vital

Pablo del Moral, ante el Peñíscola en Vista Alegre el pasado curso.

“De suma importancia o trascendencia”. Ésta es la segunda acepción ofrecida por la Real Academia Española (RAE) para una palabra que a veces pierde su significado. Así es por tanto uso como se le da, al igual que ocurre con otras. No sucede esta vez, en la que el tópico deja lugar a la realidad. Porque para el Córdoba Patrimonio de la Humanidad el partido de este viernes es vital sin género de duda. La escuadra califal recibe en el Palacio Municipal de Deportes Vista Alegre, a partir de las 18:30, a un rival que apenas le aventaja en un punto. Quiere decir esto que tiene la oportunidad de dar un salto en la clasificación y, como mínimo, abandonar la zona de descenso. Como su adversario aparece un Peñíscola venido a menos durante la presente campaña. Y lo hace en un día en que el conjunto blanquiverde va a contar de nuevo, por mucho que sea en número muy reducido, con aficionados en las gradas.

Es la definición de vital en su plenitud. Más allá de premisas típicas como aquella de que vale más de tres puntos o esa otra de que no sólo se trata de vencer sino de dar un golpe al contendiente, el partido ante el Peñíscola tiene un valor específico dentro de la difícil campaña. Tanto a nivel clasificatorio como, y quizá más si cabe, en plano anímico. Sobre el segundo apartado, el equipo dirigido por Josan González busca una victoria esencial para tomar oxígeno en la tabal de Primera de Liga Nacional de Fútbol Sala (LNFS) pero también un respiro a su ansiedad, por decirlo de alguna forma. No en vano, el conjunto blanquiverde encadena cinco derrotas consecutivas en la que es su peor dinámica en la considerada mejor liga del mundo y en toda su historia. De ahí que el triunfo sea tan necesario en esta ocasión además de obligatorio.

Acerca de la clasificación, el cuadro califal pretende abandonar de una vez la zona de descenso, en que se encuentra desde hace semanas. También es verdad que no tuvo todas las opciones que hubiera querido o de las que debía disfrutar. En el camino se le quedaron otros dos duelos con rivales directos, estos ante el Burela y el BeSoccer UMA Antequera, por la incidencia de la Covid-19 en sus plantillas. Pero de poco sirve pensar en todo eso y no en la oportunidad que tiene ante sí el Córdoba Patrimonio de la Humanidad de escapar de la quema temporal en la tabla. Así como de ocasionar más apuros aún a un Peñíscola que poco o nada tiene que ver con el adversario duro de anteriores cursos. La victoria en este encuentro supone para los califales cobrar un ligero impulso también a costa de la entidad levantina, a la que va a adelantar en este caso. Antes del choque, la diferencia es de sólo un punto.

Por si fuera poco, el conjunto blanquiverde y el Peñíscola dirimen el gol average entre ambos después de empatar en la primera vuelta. En tierras castellonenses el choque terminó con un empate a tres que bien pudo ser un ajustado triunfo para el equipo de Josan González de no ser porque Alberto Saura, raro en él, marró un doble penalti. A pesar de todo lo dicho, el preparador de Puente Genil quiso restar presión a los suyos al asegurar que “no es una final” lo que afrontan. Como nota positiva, desde luego, se halla el hecho de que el técnico califal tiene a toda la plantilla a su disposición. Así es después de que Jesús Rodríguez se recuperase de unas molestias en el tobillo de su pierna izquierda, unos problemas físicos que le impidieron ser de la partida en el último encuentro del Córdoba Patrimonio de la Humanidad ante ElPozo Murcia.

Y no es la disponibilidad de todos los jugadores el único apunte favorable que posee el cuadro califal antes del choque con la escuadra levantina. Otro es, precisamente, el regreso de la afición a las gradas del Palacio Municipal de Deportes Vista Alegre. Tras casi dos meses, el Córdoba Patrimonio de la Humanidad va a sentir el respaldo de su gente. Eso sí, va a ser de manera mínima pues las restricciones se rebajan pero no aún para superar el habitual aforo -cuando lo hubo- de 200 espectadores en recintos cerrados para espectáculos deportivos. Dos centenares de personas, desde luego, ya es una cifra mucho mayor a cero, concepto matemático que hace resaltar la vuelta de los seguidores al gran espacio. A todo esto, el Peñíscola llega al envite con apenas un punto de renta respecto del descenso -y de su adversario- e igualado con el BeSoccer UMA Antequera y el play out después de alcanzar 14 partidos consecutivos sin saber lo que es la victoria. Los castellonenses no ganan desde el 31 de octubre, cuando se impusieron por 3-1 al Viña Albali Valdepeñas. Una racha que puede ser un arma de doble filo por aquello de las estadísticas y sus rupturas.

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26 de febrero de 2021 - 05:30 h