El Córdoba Patrimonio, con un cerrojo a su portería

Prieto avanza tras una acción defensiva

Un buen ataque se cimenta con una buena defensa. Más si cabe esto es muy importante en la elite, donde los errores se pagan caro y más en un deporte de ritmo vertiginoso como el fútbol sala. En esas está y estará el Córdoba Patrimonio, que certificó hace poco más de una semana su presencia en Primera División por tercera temporada consecutiva, haciendo así historia en el futsal cordobés. Lo hizo con sufrimiento, en la última jornada, pero con victoria final en un pabellón tan complicado como La Salobreja, que además contaba sus horas como feudo de Primera con el traslado del Jaén Paraíso Interior al Olivo Arena. El caso es que, tras un mal inicio de año, el Córdoba Patrimonio cimentó su reacción en una defensa férrea. Y le ha valido oro.

De alguna manera, se trataba de compensar la poca eficacia de cara a portería -aspecto que, aun así, ha mejorado respecto al año pasado-. Sólo dos jugadores han pasado de los dos dígitos anotadores en el cuadro cordobés. Zequi y Saura fueron las referencias en esta ya pasada campaña 2020-21, con Pablo del Moral y Jesulito acercándose a esa decena de tantos. Es por eso que había que encomendarse a un buen colectivo en la zaga para conseguir la permanencia. Tanto es así que, a final de temporada, el Córdoba Patrimonio ha sido, en fase regular, el sexto equipo menos goleado de la categoría, con 90 tantos. Sólo le superan en este campo los tres primeros -FC Barcelona (63), Palma Futsal (67) y Pozo Murcia (79)-, el Inter Movistar (84) -sexto clasificado- e Industrias Santa Coloma (88). De hecho, si hubiera mantenido su portería a cero en la última fecha, el Córdoba Patrimonio estaría igualado con el cuadro catalán.

Para esta tarea ha sido vital, en medidas diferentes, las figuras de los cierres que componían la plantilla del conjunto califa en el curso. Pablo Del Moral -este, más en el plano goleador- ejercía una salida de balón limpia y era el líder en la defensa cuando el rival no poseía un pívot de referencia para atacar la zona central. En esas situaciones, que se han visto en partidos como los de Palma Futsal o Jimbee Cartagena, es donde ha entrado la figura de Cordero. El de Navas del Selpillar mantenía un marcaje férreo con puntas como Solano o Vilela, a quienes borró del mapa en prácticamente los 40 minutos. La incorporación de Caio César también ha sido fundamental para el resurgir del equipo a partir de febrero, dando vigor, energía y rigor defensivo a la zona más cercana a Alfonso Prieto o Cristian Ramos. También es destacable la actuación de Jesús Rodríguez, que, a pesar de su condición de ala y contando con menos minutos, ha cumplido con creces cerrando la puerta de atrás blanquiverde.

Contra los grandes en casa, por ejemplo, sólo recibió más de tres goles contra Inter Movistar (3-7). Todo hay que decir que el equipo de Josan González se encontraba en una vorágine negativa y que las últimas tres dianas madrileñas se produjeron en los últimos 3 minutos. De los jugadores antes mencionados, sólo Cordero no continuará en la disciplina cordobesa la próxima temporada, al menos, que se haya desvelado de manera oficial. A falta de confirmación oficial, todos seguirán jugando como locales en Vista Alegre como parte de una plantilla que será retocada levemente para aumentar la competitividad y el nivel en Primera División. Con un equipo que buscará evitar el descenso -habrá de nuevo dos plazas fijas-, es vital mantener un sólido bloque defensivo.

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Publicado el
9 de junio de 2021 - 05:20 h
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