Este derbi es mío

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La flaqueza psicológica es causante, en la mayoría de los casos, de las rachas negativas en el deporte. La pérdida de confianza, o el desconcierto en la línea a seguir marcada por un equipo, provoca desbarajustes y merma la competitividad. Un lastre con el que ha tenido que lidiar durante diez jornadas el Balonmano La Salle, pero que es posible que haya llegado a su fin. A la undécima ocasión llegó el primer triunfo de la temporada para el conjunto colegial, que le sirve además para inaugurar también su casillero de puntos en el Grupo F de Primera Nacional. Un triunfo que no les sirve para escapar de la última plaza de la clasificación, pero que seguro reforzará la confianza de una plantilla que ya ha visto la primera luz hacia el camino de la salvación. Además, la carga mental fue doble, puesto que la nota positiva llegó en el derbi provincial frente al BM Aguilar Aceitunas Torrent (25-24).

Apenas un punto de distancia, lo que da entender la enorme igualdad presente entre ambos equipos. Unos que buscaban la primera alegría del curso, mientras que otros tenían en mente seguir escalando puestos hacia la promoción. Al final fue lo segundo, aunque La Salle tuvo que sudar de lo lindo hasta el pitido final. De hecho, a falta de cinco minutos, los aguilarenses mandaban por 22-24. Se venía un desenlace intenso. De infarto, más bien. Así, los de Manu Navarro tiraron del poder de jugar en casa, y liderados principalmente por Julián Moldón (8), consiguieron darle la vuelta al electrónico certificando el 25-24 final.

Por su parte, el Cajasur Córdoba Balonmano consiguió su séptima victoria consecutiva tras superar a domicilio al Gimnástico de Melilla (27-33). Los granates controlaron la primera mitad y se fueron con tres de renta al descanso, pero al inicio de la segunda parte la escuadra local apretó de lo lindo para ponerse por delante. A partir de ese momento, y tras un tiempo muerto de Escribano, los granates reaccionaron perfectamente para terminar venciendo de manera desahogada y sumar un triunfo en una pista en la que muchos de los grandes ya se han dejado puntos.

Los melillenses salieron tras el paso de vestuarios con otra cara, logrando incluso igualar la contienda. Sin embargo, Escribano pudo templar los nervios de sus jugadores, y los cordobeses finalizaron el partido sin pasar excesivos apuros gracias a su reacción mediado el segundo periodo, y siendo conscientes de que sumaban dos puntos importantísimos. Un 27-33 que trae la séptima jornada consecutiva venciendo y una semana más en el liderato.

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