Un Córdoba inofensivo se lleva una goleada en el Mini Estadi

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El conjunto de Berges, que a punto estuvo de empatar, pierde por 4-3 ante un Barça B con un fútbol más directo y ofensivo

Un Córdoba inofensivo y, esta vez, muy despistado en defensa salió goleado en el Mini Estadi. El equipo de Berges, que apenas si tuvo diez minutos buenos en la primera parte y otros tantos ya al final del partido, pagó su falta de gol, sus imprecisiones, su mala suerte, su descoordinación y falta de confianza ante la portería en uno de esos partidos abiertos que tan bien o tan mal le vienen. El Barça B, entrenado por Eusebio, es un equipo al que le gusta jugar al fútbol, tocar el balón y, por tanto, imitar a sus mayores, al primer equipo. Por eso, busca los huecos y también los deja. Por eso, es uno de esos rivales que le pueden hacer mucho daño al Córdoba. Pero al que el Córdoba también puede hacer sufrir. Hoy ha pasado lo primero y, a veces, lo segundo.

A pesar de que el resultado final pareció más ajustado, el partido fue de un Barça B que se durmió al final de un encuentro que apunto estuvo de empatar el Córdoba. Los blaugrana llegaron a ir ganando por 4 a 1 y los cordobesista bajaron los brazos y dieron el partido por perdido. Sin embargo, un tiro lejano desde unos 35 metros de Pedro, ayudado por un fallo infantil del portero del Barça B, metió al Córdoba otra vez en un partido del que se había ido totalmente. Era el minuto 41 de la segunda parte. Tres minutos después Xisco, que debutó, se estrenó como goleador cordobesista en un contragolpe en el que batió al portero con mucha tranquilidad. Fue un detalle de calidad que revolucionó el partido en los tres minutos de descuento. El Barça B se limitó a perder tiempo y el Córdoba aún tuvo dos posibilidades de colgar balones. En la penúltima ocasión, Pedro (otra vez muy activo) estrelló el balón en el larguero. Y ahí murió el partido.

El Córdoba pagó su falta de gol en una primera parte en la que tuvo más oportunidades que el filial blaugrana. Al menos, los blanquiverdes disfrutaron de siete ocasiones claras que, inexorablemente, fallaron. Pedro llegó a tener tres ocasiones en apenas dos minutos (del cinco al ocho). Dos de sus disparos se fueron arriba por poco y uno de ellos apunto estuvo de convertirse en el auténtico gol de la Liga. Un tiro con una pequeña volea desde el vértice del área derecha que apunto estuvo de colarse por la escuadra. Pero entre la mala suerte y el ya clásico de la pólvora mojada, el gol no acababa de llegar.

La ocasión más clara fue un gol en fuera de juego (discutible, pero fuera de juego al fin y al cabo) de Renella después de un tiro rebotado de Pedro en el minuto 20. Hasta entonces, el partido fue del Córdoba que cogía fácilmente por la espalda a la defensa del Barça B, muy insegura de inicio. El Córdoba repetía de memoria la misma jugada: pases cruzados al hueco que le llegaban a Pedro o Renella pero que nunca iban a puerta. Y vuelta a empezar.

A partir de la mitad de la primera parte, el filial del Barça se repuso, comenzó a tocar, a disputarle el balón al Córdoba y a jugar. El conjunto de Eusebio necesitó menos pases y jugadas que el Córdoba para hacer daño. Luis Alberto avisó en el minuto 25 en un fallo clamoroso ante Alberto García. En el 30 y en un contragolpe, la gran esperanza barcelonista, Gerard Deulofeu, batió a Alberto García por abajo. Dos blaugranas contra seis defensas cordobesista hicieron morder el polvo a los blanquiverdes. El gol fue fruto de una rapidísima jugada del Barça B en la que la defensa del Córdoba protestó por un posible fuera de juego inexistente.

El final de la primera parte llegó con la sensación de un Córdoba entregado e impotente a lo que empezaba a ser un fútbol superior del Barça. Sin embargo, y como al principio, los blanquiverdes veían el área del Barça B con facilidad, pero morían en la definición. En el minuto 40 Renella no encontró a quien pasarle el balón en una jugada en la que pisó área y casi se come la línea de fondo. Al final, ni pase ni disparo, entre las protestas de un Pedro cada vez más desesperado.

La segunda parte fue una clase de fútbol de los filiales del Barcelona. Muy pronto, el Barça maniató al Córdoba que recibió un golazo de Luis Alberto. En el minuto siete el barcelonista cruzó un balón que tocó en un defensa y se envenenó. A partir de entonces, Berges intentó una revolución ofensiva. Cuando preparaba un doble cambio y a la salida de un córner, López Garai remató dentro. Era el 2 a 1, y la remontada parecía al alcance de la mano. Pero la esperanza duró poco.

Tras el doble cambio de Renella y Fede Vico por Joselu y Xisco, que por fin debutó, llegó el tercer gol del Barça B. En un nuevo contragolpe en el que la defensa cordobesista se mostró excesivamente blanda Dongou, en otro detalle de calidad, se la cruzó Alberto García, que poco pudo hacer hoy en todos los goles del Barça. El gol fue un jarro de agua fría para un Córdoba que no lograba hacerse con el balón, que intentaba disputar la pelota a los blaugrana pero que lo único que hacía era correr detrás.

Con el 3 a 1 en el marcador el Córdoba lo seguía intentando, pero sin peligro. Xisco parecía mucho más estático que Renella, Joselu tampoco conseguía la profundidad de Fede Vico y tan sólo un Carlos Caballero que salió por Abel ponía pases más precisos que al menos se materializaban en llegadas al área. Pero poco más. El Barça B seguía a lo suyo y así llegó el cuarto. Araujo, que había salido en la segunda parte, hizo una enorme jugada personal en la que con pasecitos cortos se fue quitando defensas del Córdoba de encima hasta que se quedó delante de Alberto García. Trallazo y adentro. Un gol tan bello como difícil. Una joya, vamos.

Era el minuto 75 y los de Berges (y el propio Berges) bajaron los brazos. La remontada se veía imposible y se trataba de no recibir más goles, de no salir del Mini Estadi humillados y con la moral hundida.

Así, y en un golpe de suerte, a Pedro se le pasó por la cabeza que podía sonar la flauta si tiraba un zapatazo desde 35 metros a pesar de que el portero del Barça estaba bien colocado. Pero éste falló ante un extraño bote del balón y el Córdoba vio un pequeño rayo de esperanza a cuatro minutos del final. Entonces llegó el gol de Xisco, que se estrena marcando, y, misteriosamente, el conjunto blanquiverde comenzó a crear más peligro que en todo el partido. La defensa del Barça B comenzó a flaquear y a punto estuvo de recibir el empate en el descuento tras un larguerazo de Pedro, al que le sigue faltando el gol pero que es garantía de entrega y profundidad.

Al final, se maquilló el resultado pero no las sensaciones. El Córdoba pasa por una minicrisis después de convertirse en el mejor equipo al inicio de 2013 que lo aleja de los puestos del play off de ascenso.

FICHA: 4-3

FC BARCELONA B: Bañuz, Patric (Balliu, minuto 72), Sergi Gómez, Muniesa, Planas, Gustavo Ledes, Rafinha, Sergi Roberto, Deulofeu (Cá, minuto 87), Dongou (Araújo, minuto 68) y Luis Alberto.

CÓRDOBA: Alberto García, Cristian, Kiko Olivas, Alberto Aguilar, Fuentes, López Garai, Pedro, Abel (Caballero, minuto 62), López Silva, Fede Vico (Joselu, minuto 56) y Rennella (Xisco, minuto 56).

ÁRBITRO: De Burgos Bengoetxea (vasco). Amonestó a Alberto Aguilar.

GOLES: 1-0, Deulofeu (minuto 30); 2-0, Luis Alberto (minuto 52); 2-1, López Garai (minuto 55); 3-1, Dongou (minuto 58); 4-1, Araújo (minuto 75); 4-2, Pedro (minuto 86); 4-3, Xisco (minuto 90).

INCIDENCIAS: Jornada 29 de Liga. Mini Estadi (Barcelona), más de seis mil espectadores.

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